19th Ave New York, NY 95822, USA

10 estrategias de manipulación mediática

10 estrategias de manipulación mediática

“EL PROPÓSITO DE LOS MEDIOS MASIVOS NO ES TANTO INFORMAR SOBRE LO QUE SUCEDE, SINO MÁS BIEN DAR FORMA A LA OPINIÓN PÚBLICA DE ACUERDO A LA AGENDA DEL PODER CORPORATIVO DOMINANTE” NOAM CHOMSKY

 

A comienzos de siglo, un artículo aparentemente anónimo corrió como la pólvora por internet. En cuestión de días el artículo había llegado a periodistas, equipos de redacción, políticos, asesores, oficinistas y muchísimas personas de ambos lados del charco. El texto trataba sobre 10 estrategias de manipulación mediática.

No tardaron en surgir las preguntas sobre quién era el autor de ese análisis crítico y punzante sobre la manipulación mediática. Inicialmente se atribuyó a una de las mentes más especializadas en este sector, Noam Chomsky, aunque el verdadero autor de este texto fue el escritor francés Sylvain Timsit. 

Timsit explica la influencia de los actuales medios de comunicación a la hora de generar -o manipular- la opinión pública y cómo desvían la atención de la audiencia para alejarlo de los verdaderos problemas que padece la sociedad, sustituyendo ciudadanos críticos por ciudadanos sumisos y manipulables. Su investigación fue publicada inicialmente en la web syti.net. https://syti.net/

El propósito de este análisis no es tanto explicar las diez estrategias de manipulación mediática explicadas por Timsit, que todo el mundo puede encontrar en internet, como tratar de aterrizarlas con ejemplos concretos vividos en España. Para más información sobre estrategias de manipulación contemporáneas, recomendamos la crítica a la manipulación de masas en el siglo XXI

Estrategias de manipulación mediática según Sylvain Timsit:

1. estrategia de la distracción:

Distraer a la masa y desviar su atención de las cosas verdaderamente importantes es la base para avanzar con las siguientes estrategias. La idea es servir noticias insignificantes de manera constante para que el ciudadano no preste atención a lo verdaderamente importante y evitar que tome conclusiones por sí mismo.

De la misma forma que una masa sumisa y dócil que no se cuestione nada de lo que le ofrecen los grandes medios está condenada a una vida pasiva a merced de la manipulación; una masa crítica y consciente del poder de los medios será capaz de identificar patrones de manipulación y empezar a tomar decisiones basándose en su pensamiento crítico.

Esta estrategia es una de las más utilizadas y la podemos ver casi todos los días. Ya sea poner el foco en ElRubius o los demás youtubers que libremente y acuerdo a la ley deciden irse a vivir a Andorra, el incesante bombardeo sobre nuevos casos del virus o la estigmatización pública de los no-vacunados. Cualquier noticia es bien recibida para evitar hablar de los problemas reales como el ingente endeudamiento nacional, la subida de la luz, el aumento del paro juvenil, el despilfarro de nuestros impuestos o la falta de control al poder político.

 

2. crear problemas y ofrecer las soluciones:

Se basa en generar un problema para el que se tiene la solución y utilizar el miedo de la población en favor del interés de los artífices del engaño (problema-reacción-solución). Cuando dicha estrategia parte del poder, siempre se utiliza para reafirmar o perpetuar dicha posición dominante -recortando los derechos y libertades de sus ciudadanos o socavando a posibles amenazas-. Otros expertos, como el coronel Pedro Baños, denominan esta técnica como “estrategia del caos constructivo”. 

Los políticos españoles han hecho maestría de esta técnica durante los últimos años con el feminismo. Si bien prácticamente todos los informes internacionales situaban a España como el segundo país más seguro en el mundo para las mujeres antes de 2017, a raíz de la llegada del gobierno en funciones y especialmente del gobierno de coalición, la sensación general de la población comienza a cambiar. Los políticos y los medios crean una situación de pánico generalizada donde prácticamente todas las semanas aparecen los mal llamados delitos de “violencia de género”, realizan encuestas y entrevistas con preguntas evidentemente sesgadas, muestras seleccionadas malintencionadamente, informes realizados ad hoc, se tipifica casi cualquier cosa como delito, cocinan estudios de género y todo tipo de burdas manipulaciones que les permiten generar un clima de miedo en la población y ofrecer la gran solución: declarar la guerra a la violencia de género, al machismo y al patriarcado

¿Resultado? En lo que respecta a la ciudadanía, el número de mujeres muertas a manos de sus parejas no ha disminuido y la sociedad está cada vez más dividida y temerosa de relacionarse con el sexo opuesto. A nivel político, han subido los impuestos, aumentado la financiación de este ministerio y han creado nuevas redes clientelares; lo que además de enriquecerse y enchufar a sus acólitos, permite tener votantes cautivos para el día que haya que votar.

 

3. la estrategia de la gradualidad:

Con esta estrategia de manipulación mediática se busca lograr la aceptación de medidas, a priori inaceptables, mediante un proceso gradual. En vez de ir de cara con medidas impopulares -o directamente inadmisibles-, se establecen pautas donde se inocula la idea poco a poco, hasta que la opinión pública asimila dichas medidas sin el rechazo que deberían acarrear (muy similar a la “Ventana de Overton”).

Al margen de teorías conspirativas, un buen ejemplo lo encontramos en el intento de vacunar obligatoriamente a toda la población, incluídos a los niños. Los medios ametrallan incesantemente desde los televisores, poniendo el foco en lo que les interesa, entrevistando a supuestas figuras de autoridad afines a sus planteamientos e infundiendo miedo a la población. 

De esta manera, lo que en un principio parece una auténtica locura orwelliana como que el Estado obligue a vacunar obligatoriamente a los niños para proteger a los adultos, pasa a ser una medida no sólo necesaria sino deseable.  

Otro ejemplo evidente que simplemente mencionaremos sobre la estrategia de gradualidad ha sido el paulatino blanqueamiento de personas afines al terrorismo de ETA, cuando no directamente condenados. Gracias a la estrategia de gradualidad, los que hace menos de de dos décadas asesinaban y ponían bombas, en 2020 resultan evidenciar el carácter talante y democrático del gobierno. 

 

4. la estrategia de diferir:

Se basa en presentar futuras medidas impopulares como “dolorosas pero necesarias”, obteniendo la aceptación pública al momento aunque la medida se lleve a cabo en el futuro.

Esta estrategia de manipulación mediática se basa en la facilidad de aceptar un sacrificio futuro respecto a uno inmediato. Al anunciar medidas a medio largo plazo, la masa se mentaliza y, en el momento de implementar la misma, ya las ha asumido. Además de evitar levantamientos o reacciones contrarias a la misma.

Cualquiera de los últimos gobiernos ha utilizado esta técnica para subirnos impuestos frente a las diversas crisis. Independientemente del relato o de que se trate de cuestiones sanitarias, inmobiliarias o bancarias, la respuesta siempre es la misma: el ciudadano medio deberá hacer mayores “esfuerzos” por el bien de todos mientras los políticos disparan aún más el gasto público y el tamaño del Estado. 

Otro ejemplo reciente es el de las cuotas de los autónomos. Frente a un auténtico robo a mano armada, presentan una escalada progresiva de las cotizaciones que culminará el latrocinio fiscal en el año 2030. 

 

5. infantilizar al público

Esta estrategia de manipulación mediática se basa en tratar al público como si fuesen niños pequeños, incapaces de argumentar o comprender. Se busca una comunicación infantil y superflua que responda a una demanda de información puntual, evitando ir al fondo de la cuestión, reduciendo el pensamiento crítico y presentando soluciones como verdades absolutas.

“Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad” Armas silenciosas para guerras tranquilas.

 

De nuevo, encontramos ejemplos de manipulación durante la gestión de la pandemia: la explicación sobre cómo deben ponerse las mascarillas (un pedazo de tela con dos gomas para las orejas) que apareció masivamente tanto en soportes online como offline, o en la presentación de los ERTES por parte de la ministra de trabajo y el ministro de seguridad social. 

También podríamos encontrar ejemplos de infantilización en la retórica paternalista del Estado. Si bien somos adultos para votar, trabajar y pagar impuestos, pasamos a ser niños cuando se trata de gestionar y administrar nuestro patrimonio en el futuro. 

 

6. utilizar el aspecto emocional mucho más que reflexivo

Se busca que los sentimientos y la subjetividad tengan más peso que los datos y hechos objetivos

Cuando las personas escuchamos argumentos emocionales, disminuye nuestro poder de raciocinio, de manera que los datos suelen quedar relegados a un segundo plano. Es por ello que los sentimientos juegan un papel primordial en la manipulación de masas en general y la manipulación mediática en particular.

Esta técnica es una de las más habituales, por lo que reduciremos el ejemplo a algunos latemotiv habituales: “Alerta Antifascista”, “Libertad o socialismo”, “Nos están matando”, “los impuestos se utilizan para pagar los hospitales y las carreteras que utilizas” o “sin sanidad pública habría pobres muriendo en la calle”. Entre muchos otros que podríamos utilizar donde se sustituye un argumento basado en datos objetivos por apreciaciones subjetivas basadas en sentimientos. 

 

7. mantener al público en la ignorancia y la mediocridad

 “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposibles de alcanzar para las clases inferiores” (Armas silenciosas para guerras tranquilas). 

Los últimos gobiernos han hecho buena práctica de esta estrategia. A la paulatina depauperación que desde el siglo pasado afecta del sistema educativo, se han sumado otras medidas recientes como la Ley Celaá (que ataca a los colegios especiales y a los concertados) o el Real Decreto Ley sobre medidas urgentes en el ámbito de la educación no universitaria publicado en septiembre de 2020, según el cual las CCAA dejarán pasar de curso a los alumnos sin límite de suspensos.

 

8. ser inculto es más moderno

Otra forma de manipulación mediática que nos cuenta Timsit es la de fomentar la mediocridad e incultura y envolverlo bajo un halo de modernidad y desarrollo.

El objetivo es bajar el nivel intelectual de los individuos aislados, mostrando actividades autodestructivas, ociosas o sin trasfondo alguno como ejemplos de una vida despreocupada e idílica, en contraposición a la de una persona crítica y curiosa con ganas de aprender.  

Los ejemplos abundan en industrias como la cinematográfica, la musical y, muy especialmente, la televisiva. Los triunfadores de los realities son personas generalmente incultas, más preocupadas en su estética y en montar alboroto antes que en leer, estudiar o desarrollar alguna actividad loable. Estos programas se emiten en las principales cadenas en prime time y, por si fuera poco, la mayor incultura o los gestos más reprobables suelen ser premiados con sillones de colaborador en los programas del corazón, que no son pocos. Asimismo, estas personas sirven como ejemplo  para buena parte de la ciudadanía, demostrando que para ser famoso, salir en la televisión y ganar popularidad en nuestra sociedad, más vale que desarrolles tus bíceps antes que tu cerebro.

 

9. Reemplazar la revuelta por culpabilidad

La idea es hacer creer al individuo que él -y sólo él- es el único culpable de su desgracia por su falta de inteligencia, capacidades o sacrificios. De esta forma, se evita ir a la raíz de los problemas sociales, quedándonos solo en la culpa del individuo aislado.

Así, en lugar de rebelarse contra las injusticias del sistema, el individuo se infravalora y se culpa, lo que desemboca en un estado depresivo e inhibición de la acción. Y sin acción, no hay revolución! 

 

Un buen ejemplo de culpar al ciudadano de los problemas que acontecen en la sociedad lo encontramos, de nuevo, en la actual crisis sanitaria. El chivo expiatorio que nos han mostrado los medios ha ido cambiando conforme avanzaba la pandemia: los “asintomáticos”, los jóvenes que hacían botellón, los niños en los colegios o los “antivacunas”. Lo que está claro, es que de ninguna manera debemos buscar culpabilizar a nuestros gobernantes por su ineficiente gestión ni a los medios de comunicación, que un día nos dicen una cosa, al día siguiente la contraria y aún así son legitimados para decir qué información es veraz y cuál es fake. 

 

10. conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen

Esta estrategia de manipulación mediática busca poner los avances científicos en múltiples ámbitos para conocer mejor al individuo y, por consiguiente, manipularlo.

Timsit observa que el desarrollo tecnológico ha creado una brecha entre el conocimiento de aquellas personas con acceso a estos avances -las élites- y el pueblo en general. Tecnologías como redes sociales, Inteligencia Artificial, Machine learning, Big Data u ordenadores cuánticos, permiten a esas élites tener un conocimiento pormenorizado de cómo funcionamos los seres humanos, tanto física como psicológicamente, de forma que nos pueden llegar a conocer mejor de lo que nos conocemos a nosotros mismos.

¿Por qué crees que la mayoría de redes sociales, de aplicaciones y de herramientas digitales son gratis? Porque el producto eres tú.