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¿Debe España pedir perdón?

¿debe españa pedir perdon?

“LA PROGRESÍA QUE TANTO CRITICA LA ACTUACIÓN ESPAÑOLA EN EL NUEVO MUNDO DEBIERA CONSIDERAR QUE NO SE PUEDE JUZGAR CON CRITERIOS MODERNOS EL COMPORTAMIENTO DE UNOS HOMBRES DE MENTALIDAD Y PRINCIPIOS MUY DISTINTOS A LOS NUESTROS. NI PODEMOS MEDIR CON EL MISMO RASERO A LOS ESPAÑOLES DEL SIGLO XVI Y A LOS GOBIERNOS INDEPENDIENTES DEL SIGLO XIX QUE EXTERMINARON A SUS INDIOS.” JUAN ESLAVA GALÁN, LA CONQUISTA DE AMÉRICA CONTADA PARA ESCÉPTICOS; 616

 

Durante los últimos años hemos visto cómo diferentes personalidades políticas exigen que España se disculpe por los abusos cometidos durante la conquista de América, hace casi 500 años.

Entre estos políticos moralmente superiores, defensores del pueblo y de sus gentes, encontramos al presidente de Méjico López Obrador, célebre por sus recomendaciones de abrazarse durante la pandemia del COVID19, Evo Morales, polémico expresidente de Bolivia, o incluso Nicolás Maduro, amante de la libertad y los derechos humanos, especialmente entre los venezolanos -nótese la evidente ironía al respecto-. Y cómo no, tratándose de España, también surgen diferentes periodistas y medios de comunicación españoles que ven lógico que España pida perdón por la conquista.

A raíz de un tema tan polémico y controvertido, no son pocos los historiadores, periodistas y escritores salieron en defensa de España, señalando el descaro del presidente mexicano: Antonio Escohotado, Juan Eslava Galán, Arturo Pérez-Reverte, Enrique Moradiellos, María Elvira Roca Barea, Alberto G. Ibáñez, Iván Vélez o Federico Jiménez Losantos, son algunos entre los muchísimos autores que entienden el requerimiento de López Obrador como un sin sentido -por decirlo amablemente-.

Esta controversia no es ni mucho menos novedosa, aunque de vez en cuando vuelve a cobrar importancia en función de los intereses políticos de aquellos que gobiernan los antiguos virreinatos. Tal es así que el pasado 9 de febrero de 2022, Lopez Obrador volvió a cargar contra España, exigiendo una disculpa del rey y anunciando  que El Gobierno mexicano se va a dar una pausa para respetarnos y que no se nos vea como tierra de conquista”.

Desde Políticamente Incorrecto, evidentemente pensamos que no deberíamos pedir perdón por unos acontecimientos que tuvieron lugar hace 500 años. Dicho lo cual, defenderemos nuestra postura desde puntos: el rechazo al revisionismo histórico, la subordinación del relato indigenista a intereses políticos y una breve reflexión sobre la ascendencia española en el Nuevo Mundo.

 

revisionismo histórico

El primer punto -y el más elemental- es porque no se puede hacer un revisionismo de la historia y pedir explicaciones sobre unos acontecimientos a medio milenio vista. Es de sentido común que abusos puntuales se han producido en todos los periodos de conquista a lo largo de la historia, y no por ello vamos exigiendo disculpas a personas que hoy en día nada tienen que ver con esos sucesos. De ser así, en España hemos sido invadidos por fenicios, griegos, cartagineses, romanos, pueblos bárbaros y musulmanes, ¿deberíamos pedir responsabilidades a los respectivos países contemporáneos? 

Además, estos pueblos se instalaron en la Península mucho antes que el periodo conquistador español y acabaron con la mayor parte del legado cultural de los pueblos íberos que la habitaban, lo cual no sucedió con la mayor parte de la cultura indígena en América. La inmensa mayoría de las tribus indígenas eran ágrafas, por lo que si en el presente conocemos su historia y su cultura, es gracias a esos españoles que se preocuparon en crearles un abecedario, escribir su historia y traducirla a otras lenguas para su difusión.

Tampoco entraremos a valorar los evidentes beneficios que trajo la civilización occidental a las tribus precolombinas: el derecho romano, las escuelas, universidades, hospitales, caminos para las comunicaciones, desarrollo de rutas comerciales… y un largo etcétera bastante conocido pero no por ello menos importante.

 

Sobre el relato indigenista

Opinamos que este relato es una estrategia política que permite a los gobernantes establecer un chivo expiatorio al que culpar de los fracasos propios, distraer la atención de acontecimientos presentes y cohesionar a la nación frente al “enemigo imperialista”. 

El relato indigenista está basado en la clásica división “víctimas y victimarios”, reduciendo el discurso a los pobres indios que fueron asesinados y expoliados por los malvados españoles; lo cual demuestra un profundo desconocimiento de la historia. 

 

La conquista de América la realizaron los americanos

La conquista de América se realizó por los propios americanos, no por los españoles. Hernán Cortés llegó a México con poco más de 500 hombres, ¿alguien cree que 500 hombres pueden tumbar al imperio azteca que solo en Tenochtitlán tenía una población de entre 80.000-250.000 personas?  Evidentemente no. 

Como buen relato ideológico, saben utilizar los sentimientos y ponen el foco en aquello que les interesa, en este caso los indios aztecas. Omiten datos tan importantes como que el imperio azteca sometía despóticamente a los pueblos de su alrededor -obligándoles a ceder a sus hijos para sacrificios de los dioses aztecas-, aspecto que supo aprovechar Cortés para aliarse con los pueblos sometidos y luchar juntos contra el yugo azteca-. Incluso muchas crónicas relatan la honorable lealtad de algunos de estos pueblos para con los españoles. 

Por tanto, el grueso del ejército español que conquistó el imperio azteca era indígena, para los cuales, los españoles éramos sus liberadores y no conquistadores . 

 

Perspectiva sesgada y victimista

Como señalamos, este relato sobre la conquista de México está tomado desde la perspectiva de la sociedad azteca -”la sociedad más monstruosa que se recuerda”, según Antonio Escohotado-, que realizaba sacrificios humanos a sus dioses y esclavizaba a las otras tribus. 

Si cambias el foco de la historia y en vez de centrarte en el imperio precolombino opresor, lo miras desde la perspectiva de las tribus sometidas que eran forzadas a  sacrificar a sus familiares para unos dioses en los que no creían, como los tlaxcaltecas o totonacas, los españoles les habríamos ayudado a acabar con el tirano. ¿A qué el relato es sensiblemente diferente?

 

Enfermedades víricas y criollos

Respecto al supuesto genocidio a manos de españoles, simplemente señalar la importancia que tuvieron las enfermedades, fruto del choque cultural, en la elevada mortalidad de los indígenas. La viruela europea se cebó con los habitantes del Nuevo Mundo y la sífilis con los europeos. 

Otro argumento contra el genocidio español es destacar la notable diferencia en el número de población indígena entre los territorios ocupados por los ingleses y los conquistados por los españoles (América del Norte y América del Sur), ya que unos exterminaron y otros fomentaron el mestizaje. Las únicas partes de Hispanoamérica donde no se aprecia población indígena es en Argentina y Uruguay, debido a los genocidios especialmente brutales de los criollos en estas zonas después de la independencia (S.XIX), y no durante la conquista española (S. XVI).

 

Siempre es más fácil ver la paja en el ojo ajeno que la viga en el propio

Para terminar de argumentar nuestra respuesta sobre por qué España no debe pedir perdón por la conquista de América, haremos mención a que ellos fueron los que se quedaron en América, no nosotros. 

Los nacidos en España, o bien nuestros antepasados no fueron a América o bien se volvieron pero, los nacidos en América y especialmente los que saben que tienen antepasados procedentes de la Península Ibérica como es el caso del presidente de Méjico -que dice tener ascendencia cántabra-, fueron ellos los que se asentaron en América y participaron de forma más o menos activa en los hechos que hoy sus nietos o bisnietos nos echan en cara a los españoles.

 

¿Y tú? ¿Tienes una opinión formada al respecto? ¿Crees que es un suceso aislado o podríamos englobarlo dentro de la leyenda negra?