19th Ave New York, NY 95822, USA

Una crítica a la Democracia

imagen lobo critica democracia
Índice dinámico

Introducción

¿Qué sabes sobre la democracia? ¿Conoces de dónde viene el concepto y en qué consiste? ¿Crees que la condición habitual del ser humano ha sido vivir en libertad? ¿Consideras que la democracia es un derecho inalienable o que, por el contrario, debemos conocer y prestar atención a los peligros que atentan contra ella? y, por último, ¿Crees que en España vivimos en democracia? 

Sin pretender ofrecer La Respuesta a todas estas preguntas, en esta crítica daremos el punto de vista de Políticamente Incorrecto a esas cuestiones y a otras de igual o mayor interés. Si estás interesado en los orígenes, evolución y ocaso de la democracia ateniense, te recomendamos empezar desde el principio. Si prefieres conocer nuestra opinión sobre la democracia en España y por qué algunos profesionales inciden en que no hay democracia en España, puedes acudir a la parte final directamente. Si por el contrario fueses una de esas personas que critica sin argumentos a toda aquella persona que no piense como él, aludiendo a descalificativos simples que disimulen su ignorancia -facha, fascista, machista, opresor, y un largo etcétera- te recomendamos, con todo el respeto y amabilidad posibles, que ni te molestes en seguir leyendo.

En primer lugar queremos dejar claro que el concepto de democracia es especialmente polémico ya que existen y han existido múltiples formas de democracia. El concepto de “democracia” se remonta al periodo helenístico y, como es habitual en palabras tan antiguas, su significado ha ido variando a lo largo de los siglos. No podemos hablar de un sistema democrático tipificado como tal ya que existen diferencias notables entre la democracia ateniense, la democracia estadounidense o la que, por ejemplo, tenemos actualmente en España, pese a que todos estos sistemas tienen el mismo nombre. 

Continuando brevemente con la concepción etimológica de la palabra democracia, debemos señalar que actualmente es una de las palabras con mayor valoración positiva en occidente, por lo que es habitual encontrar regímenes totalitarios que tratan de dar una apariencia demócrata a su régimen de cara al extranjero, como es el caso de Cuba y Venezuela. Nadie mejor que nuestro ex Vicepresidente Segundo del Gobierno y ministro de Derechos Sociales y Agenda 2030 para explicarnos este punto: 

“La palabra democracia mola, por lo tanto, hay que disputársela al enemigo. La palabra dictadura no mola, aunque sea dictadura del proletariado. No mola, no hay manera de vender eso. (…) La palabra que hay que disputar es democracia“. Pablo Iglesias

 

Dejando a un lado la manipulación del lenguaje y el uso demagógico de la palabra democracia -para más información sobre la manipulación del lenguaje, recomendamos ir a nuestra crítica sobre la Manipulación de masas II – manipulación del lenguaje-, el objetivo de esta crítica es poner en valor el sistema de gobierno democrático, reivindicar la importancia de la responsabilidad individual de los ciudadanos para el correcto funcionamiento del sistema, conocer cuáles son los enemigos de la democracia, señalar y explicar las teorías que surgieron como forma de controlar el poder, analizar hasta qué punto nuestro sistema actual puede denominarse democrático (prestando especial atención al funcionamiento del sistema electoral, separación de poderes, el endeudamiento nacional, los políticos, el adoctrinamiento y el populismo) y el incierto futuro de las “democracias liberales”. Para ello, partiremos de una breve visión histórica sobre la democracia y su funcionamiento en la antigua Grecia, el ocaso de la misma, las diferentes formas de gobierno que vinieron después, diferentes teorías políticas indispensables para evitar la tiranía en democracia y un análisis de nuestro sistema actual. 

En cuanto a las fuentes, para la contextualización histórica previa partimos de autores como Antonio Escohotado o César Vidal; respecto al análisis de la democracia española, hacemos especial hincapié en los conceptos del jurista granadino Antonio García Trevijano, a través del libro “La sencillez de las cosas” de Javier Torrox, donde sintetiza la mayor parte de sus conceptos. Otro libro que también referenciamos es “La falsa democracia y las leyes de género” de Aitor Guisasola, así como el material audiovisual de Álvaro Bernard y Rubén Gisbert; para la parte económica, nos apoyamos en el contenido de Juan Ramón Rallo y en diferentes diarios económicos. 

 

Y sin alargar más nuestra introducción, ¡empecemos con la democracia ateniense!

 

La democracia ateniense

“Un pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla” Anónimo

Pese a que muchas personas que hoy en día viven en países occidentales dan por sentada la democracia, como si vivir en un sistema donde el pueblo tiene participación en la vida pública y el devenir de la sociedad fuese habitual, la verdad es que la democracia es una recién llegada en la historia

La democracia llegó por primera vez durante el siglo V a.C en la polis griega de Atenas -que no en Grecia- y duró menos de dos siglos, cuyo final vaticinaron muchos de sus coetáneos bastante antes. Tal y como ilustra la cita que da pie a este apartado, volvemos a encontrar grandes paralelismos entre el pasado y nuestro presente y, lejos de aprender con el objetivo de alcanzar un futuro mejor -o al menos diferente-, estamos andando por un camino muy similar al que liquidó el régimen democrático ateniense. 

Sin ánimo de detenernos a explicar el funcionamiento de la sociedad ateniense, para lo que seguro encontraréis contenido de calidad que lo explique de forma más amena , en Políticamente Incorrecto realizaremos una breve contextualización para pasar a señalar las causas de su hundimiento y sus grandes enemigos que los propios griegos identificaron por el siglo IV a.C, si no antes.

 

Breve explicación del sistema ateniense:

“Hemos convertido nuestra ciudad en la más autogobernada […], pues nuestra constitución no depende de unos pocos, sino de los más. A todo el mundo asiste, de acuerdo con nuestras leyes, la igualdad de derechos […]. Gobernamos liberalmente lo relativo a la comunidad, y ni sentimos envidia del vecino si hace algo por gusto ni añadimos molestias nuevas […]. Somos únicos en considerar que quien no participa de estas cosas es no solo un confiado (idiotés), sino un inútil.” Tucídides, Historia de las guerras del Peloponeso, II, 36-40 (citado por Antonio Escohotado, Los enemigos del comercio I, 63)

 

Democracia es una palabra griega (demos, pueblo – kratos, poder) que sirve para nombrar una forma de gobierno donde el poder lo tiene el pueblo, al contrario de otros sistemas de gobierno donde el poder lo ostenta una única persona (monarquía o dictadura) o un grupo de personas (oligarquía).

La democracia ateniense era un sistema de representación directa, es decir, cada ciudadano votaba personalmente y no delegaba su voto en ningún representante ni cargo público. Los ciudadanos en condición de ejercer su derecho a voto acudían a la Asamblea, donde se debían discutir las leyes propuestas por cargos públicos o por el pueblo, para que los funcionarios las llevasen a cabo. Esto es muy curioso porque no existían partidos políticos que representasen un bloque ideológico determinado al que los ciudadanos debieran adherirse. Había ciudadanos con mejores o peores ideas que podían tener mayor aceptación y convertirse en leyes, pero no existían partidos políticos atrincherados en cuestiones ideológicas tendentes a la polarización de la sociedad.

En cuanto al derecho a voto, no existía un sufragio universal como tal, ya que solo podían votar los varones adultos que fueran ciudadanos atenienses y hubiesen terminado su entrenamiento militar (efebos). Esto dejaba fuera de la ecuación a las mujeres, a los menores de edad y a los no ciudadanos, divididos entre extranjeros residentes (metecos) y esclavos. 

Otra característica muy peculiar era la de los funcionarios, que eran empleados del pueblo y no representantes del mismo. A diferencia de los ciudadanos que igualmente podían participar en la política de forma activa, los funcionarios debían pasar un riguroso examen previo que podía inhabilitarlos para el desarrollo de funciones públicas, y otro examen tras su salida del mismo, debido al cual podían ser severamente castigados con incluso la muerte.

 

A la hora de elegir a sus funcionarios, los griegos utilizaron la elección por sorteo y votación. El sorteo era la forma más habitual de elegir a los cargos públicos, ya que no obedecía a mérito ni riquezas. Todo ciudadano ateniense en condiciones de votar era susceptible de ser elegido como funcionario. 

Por otro lado, para aquellos puestos donde debían manejar grandes cantidades de dinero o labores de estrategia militar, se realizaba una votación sobre aquellos hombres con mayores riquezas o contactos militares, dependiendo del cargo a desempeñar.

 

A todas luces, podemos encontrar diferencias bastante evidentes entre la democracia ateniense y la contemporánea, pese a que ambas tienen el mismo nombre. Las principales diferencias son:

  • Sistema de representación directa frente a la representativa.
  • El poder residía en el pueblo.
  • Participación activa de los ciudadanos en la política.
  • Los funcionarios atenienses, que debían estar capacitados y eran examinados por su gestión, tenían la función de servir al pueblo en vez de representarlo. Además, la gran mayoría de los mismos eran elegidos por sorteo.

 

Sin embargo, no es oro todo lo que reluce y, como hemos adelantado en la introducción, fueron muchos los griegos que comenzaron a ver la degeneración del sistema ateniense.

 

El problema de la democracia: los demagogos

“El verdadero destructor de las libertades del pueblo, es aquél que le reparte regalos, donaciones y beneficios.” Plutarco

 

Políticamente Incorrecto plutarco

A diferencia de otras formas de gobierno donde las decisiones las toman un selecto grupo de personas -ya sea por herencia, capacidad, mérito o poder-, en la democracia es el pueblo el que toma las decisiones que nos afectan a todos. Tu futuro depende de las decisiones que tome el que tienes al lado, que a su vez está directamente condicionado por sus limitaciones cognoscitivas y reflexivas. Un sistema donde la opinión de una amplia masa de personas puede determinar el devenir de la sociedad entera, es el terreno ideal para que emerjan los demagogos.

Demagogo viene de la palabra griega demagogia (demos, “pueblo” – agó, “conducir”) , lo que podríamos definir como conductores del pueblo o conductores de masas. Pese a que la alfabetización entre los ciudadanos atenienses era casi completa hacia el año 400 a.C, eso no evitó que la ignorancia abriese el camino a diferentes oportunistas que encontraban la forma de manipular al pueblo para sus propios beneficios personales.

La situación política ateniense fue degenerando hasta el punto donde los ciudadanos más capacitados, preparados y moralmente decentes quedaban relegados por bribones populistas, que ofrecían al pueblo aquello que querían oír en vez de lo que realmente necesitaban. Esta tendencia fue en aumento hasta el punto en que el pueblo solo quería ser adulado y que se satisficieran sus deseos , en vez de luchar por una sociedad próspera.

Poco a poco el experimento democrático ateniense fue muriendo por la ignorancia de aquellos que sustentaban su poder, los cuales prefirieron escuchar a demagogos con soluciones cortoplacistas para aliviar sus deseos, en vez de personas capacitadas con ideas orientadas a mejorar la prosperidad moral y material de la polis. 

Aunque paulatina, fue una muerte ampliamente anunciada por diferentes ciudadanos que se fueron desenamorando de la democracia, a medida que se percataron de sus gigantescos problemas reales. Éstas son algunas de las impresiones de los propios ciudadanos atenienses: 

 

Aristóteles; “la demagogia ha llegado al extremo de decir que el pueblo es señor incluso de las leyes”.

Plutarco; “aunque los que hablaban eran los más hábiles, los que decidían eran los ignorantes

Píndaro; “Cuanto mayor es la muchedumbre, más ciego es su corazón.”

Eurípides respecto al pueblo y los demagogos “podrás obtener sin dificultad lo que desees de él… para quién vigila la oportunidad, no puede alcanzar un bien más valioso.”

y sobre los políticos y el pueblo “lo ensalzan y lo adulan y lo arrastran de todas las maneras, en interés propio. Hoy, causan las delicias del pueblo y mañana, su desgracia. Después, para ocultar su equivocación, calumnian continuamente, escapándose así del castigo.”

Aristófanes; “Oh, pueblo, qué bello es tu gobierno. Todos te temen como a un tirano. Sin embargo, no resulta difícil llevarte a donde quieren. Te gusta que te adulen y te engañen. Siempre estás escuchando a los charlatanes con la boca abierta y tu espíritu viaja lejos aún sin salir de casa.”

 

Bajo este contexto, también encontramos en la Antigua Grecia el origen de la palabra idiota, idiotés. Si bien su definición actual ha variado sustancialmente desde una época donde solo unas pocas ciudades habían optado por el autogobierno, idiotés era una persona que delegaba tranquilamente en otros el cuidado de lo común y, por tanto, suyo; una persona que cedía las riendas del Estado a embaucadores y ladrones.

 

Más de 2000 años sin democracia

Tras el breve experimento democrático de dos siglos de duración, el kratos volvió a cambiar del demos a las élites, ya fuese personificada en un único individuo o distribuida entre varios.

En lo que respecta a la Península Ibérica, fuimos invadidos sucesivamente por diferentes culturas, cada una con diferentes peculiaridades en cuanto a su sistema de gobierno. A continuación explicaremos muy brevemente el sistema político y organización de algunas de ellas:

 

Roma

Los romanos ensayaron múltiples formas de gobierno: sus orígenes comenzaron como una monarquía no hereditaria (753 a.C-509 a. C), dividida en tres instituciones: rey, senado y pueblo. El rey era elegido por el propio pueblo en base a sus virtudes, mantenía todas las competencias y podía interpretar las señales divinas, y el senado, formado por integrantes de avanzada edad (senex), que le daban consejo. Se sucedieron diferentes reyes tiranos, lo que llevó a pensar otra forma de gobierno.

De la monarquía pasaron a una república (510 a.C- 27 a.C) con un equilibrio de poder entre los Magistrados, Comicios y Senado, formando la famosa SENATUS POPULUSQUE ROMANUS (SPQR), donde se sustituyó la figura del rey por la del cónsul, cuyos poderes y mandato estaban limitados. Respecto a la figura del senado, debemos destacar que fue el principal motor político de la república debido a la autoridad y el respeto que le otorgaba el pueblo, ya que para ser senador romano se debía cumplir con diversos requisitos indispensables. La transición al imperio la llevó a cabo Julio César (100 a.C- 44a.C), que pasó de la república a una dictadura que acabó en la primera versión de la época imperial romana y que se conoce como Principado. 

La época imperial romana nos muestra un buen ejemplo de cómo el poder tiende a la tiranía: en la época del Principado (27 a.C-284), Roma venía de una república donde el poder estaba teóricamente equilibrado en tres órganos y el emperador era denominado príncipe (princeps) o primer ciudadano (princeps civium), que a nivel jurídico le convertía en un ciudadano romano con derechos y competencias especiales debido a las responsabilidades de su puesto. Poco a poco el princeps fue ganando poder y autoridad en detrimento de los tres poderes, que acabaron con una mera participación simbólica. La última etapa de la época imperial romana es la que se conoce como el Dominado (284-476 en occidente), donde la figura del princeps pasa a ser “señor y dios” (dominus et deus) que ejerce un poder absoluto y a menudo despótico con sus ciudadanos, similar a la monarquía ensayada inicialmente.

La paulatina pérdida de influencia en las diferentes provincias romanas se terminó por constatar con las invasiones germánicas de 476 que depusieron al emperador Rómulo por el líder germano Odoacro, consumándose la caída del imperio romano de occidente. 

 

Factores que influyeron en la caída del Imperio Romano

La caída del Imperio Romano de Occidente es compleja y multifactorial, por lo que mencionaremos aquellos factores que pudieron tener mayor relevancia, pero no nos detendremos a explicarlo en detalle:

Decadencia moral.  Igual que los griegos, son muchos los romanos que llevaban décadas señalando el declive moral de los romanos. La austeridad, la disciplina, el mérito y las virtudes romanas que llevaron a la creación y consolidación del imperio, habían desaparecido en favor de la vaguería, el deseo y la irresponsabilidad de las nuevas generaciones, que no consideraron importante desarrollar las virtudes tradicionales de sus ancestros. 

Inmigración bárbara. En línea con el punto anterior, las cómodas y desocupadas generaciones prefirieron dejar a los inmigrantes aquellos trabajos que los romanos no querían hacer. De manera bien significativa, un sector donde la presencia bárbara (especialmente germana) aumentó con el paso de los siglos fue el ejército, que si bien inicialmente incrementaba el grueso de los reclutas, en los inicios del siglo V buena parte de los ejércitos de occidente eran liderados por generales bárbaros. 

El “Estado de bienestar”. El tercer y último factor que atribuimos a la caída del Imperio Romano de Occidente es un factor económico. Como indicó Ludwing von Mises, la intervención del gobierno al estilo socialista para crear un “estado de bienestar” que albergara ciudadanos despreocupados (pan y circo) fue un importante agravante en la destrucción de la sociedad romana. Al respecto, recomendamos la explicación en profundidad del profesor Huerta de Soto.

 

Visigodos

Centrándonos en el territorio que hoy comprende España, la Hispania Visigoda (mediados del siglo V y comienzos del siglo VIII) es la heredera de Roma en la Península Ibérica. Con lo visto en las líneas anteriores, podríamos decir que la monarquía visigoda tenía características del primer y último sistema de gobierno romano. 

Para los visigodos, el rey era el jefe supremo ungido por Dios (al que debía su legitimidad), que debía gobernar asesorado por un conjunto de nobles que formaban el Aula Regia. De esta forma se encumbró a la realeza, a la que se le atribuía un carácter sagrado, con el objetivo de marcar diferencias con la nobleza y disuadir de cualquier atentado contra su vida.

La monarquía visigoda era una monarquía electiva, donde para ostentar el título de rey, el pretendiente debía ser de ascendencia noble y, en teoría, ser elegido en un sistema donde intervenían los obispos y los magnates palatinos. Al final, la asociación al trono y las usurpaciones fueron la vía más común de acceder al trono en la sociedad visigoda donde, a pesar de su legitimidad divina, fueron habituales las rebeliones, conjuras y asesinatos de monarcas. Con todo, España posiblemente fuera la nación occidental más adelantada tras la caída del Imperio Romano de Occidente

Este periodo tan convulso y fratricida, donde se sucedieron hasta treintaicinco reyes godos en doscientos años que o bien asesinaban o eran asesinados para convocar nuevas elecciones y optar al poder (“El puñal del godo”), abrió la puerta de par en par a la siguiente cultura invasora, el Islam, que aprovechó una guerra civil entre los godos y la traición de don Julián pactando su entrada en la península. Como consecuencia de ello, los árabes comenzaron su invasión en la antigua provincia romana de Hispania en el 711.

 

Musulmanes

Sin entrar a criticar la islamofilia políticamente correcta que pretende adaptar la historia a su relato contemporáneo, recreando la invasión musulmana y a Al-Andalus como un paraíso de tolerancia y progreso frente a los salvajes e intolerantes cristianos. En este sentido, muchos políticos españoles insisten en ideologizar la historia con demagogia barata, contando una descontextualizada y sesgada visión de la misma. A este respecto, recordemos las últimas declaraciones de Isabel Franco, diputada de Podemos, en el Congreso de los Diputados:

“En Al Andalus convivían tres culturas: la musulmana, la judía y la cristiana. Fue la Monarquía Hispánica la que provocó una enorme invasión, eso sí fue una invasión, genocidio y ocultación.” 

 

Siguiendo la tendencia de los tiempos contemporáneos, el más ignorante y sectario es el que va dando lecciones de todo en general y de moral en particular. Isabel Franco, entendemos que en un intento de lavar el pecado original de su apellido, nos intenta adoctrinar sobre el significado de invasión, donde parece ser que los cristianos fueron los que subieron de África e invadieron un territorio nuevo en el que vivían otras culturas. Además, tiene errores cronológicos como relacionar la Monarquía Hispánica que comienza a mediados del siglo XV con el periodo de la Reconquista, que si bien se culmina a finales del siglo XV, los supuestos genocidios a los que alude la diputada Franco habrían tenido lugar en los siglos anteriores. Para una respuesta más desarrollada, recomendamos la respuesta de Jiménez Losantos. 

A nivel general esta islamofilia, tan peligrosa, incorrecta e ignorante como la islamofobia, nos intenta vender que el Islam y todos sus seguidores son seres de luz, aunque podría contextualizarse mencionando su histórico protagonismo en el comercio de esclavos o la destrucción de la Biblioteca de Alejandría. Otro dato frente a la islamofilia imperante es la falta de libertad que sufren las mujeres y los homosexuales en casi todos los países musulmanes. La verdad es que, política simplista y binaria aparte, los musulmanes se asentaron en prácticamente todo el territorio peninsular en un tiempo récord

 

Al Andalus fue el territorio peninsular dominado por los musulmanes durante la Edad Media, cuya conquista se encuentra dentro de la expansión del Islam durante estos siglos. Cabe señalar que Al Andalus comprendía todo el territorio peninsular ocupado por los musulmanes, no sólo la actual Andalucía. Tras la muerte del rey visigodo don Rodrigo en la Batalla de Guadalete, los musulmanes ocuparon casi la totalidad de la península, dejando un único núcleo de resistencia cristiano en Asturias que poco a poco iría avanzando terreno hasta expulsar completamente a los musulmanes en 1492, lo que se conoce como Reconquista.

 

Igual que los romanos dividían su territorio en provincias, los musulmanes lo dividían en emiratos, los cuales disfrutaban de cierta autonomía en diferentes ámbitos pero que en última instancia dependían de la capital, el Califato de Bagdag. En el año 756, el último superviviente de los omeyas, Abderramán I, declara el emirato independiente de Al Andalus con capital en Córdoba. De esta forma, Al Andalus pasa a tener su soberanía política independiente del Califato abasí, aunque no respecto a la religión, donde el califato sigue siendo el líder religioso. A este respecto, fue Abderramán III el que posteriormente declaró la independencia religiosa de la capital en el año 929, pasando de emirato a Califato de Córdoba, con independencia política y religiosa de Bagdad.

 

El Califato de Córdoba era una sociedad teocrática, donde no se diferenciaba la política de la religión. El poder lo ostentaba el califa, que era el sucesor y delegado del profeta Mahoma, seguido por el hachib (especie de primer ministro) y los visires, que daban consejo al califa. 

Los principales organismos administrativos eran la Hacienda, encargada de recaudar limosnas, impuestos y tributos, y la Cancillería, que regulaba los documentos oficiales. A las gentes del libro, creyentes de religiones abrahámicas o monoteístas que para los musulmanes merecían más respeto que religiones politeístas o ateas, se le cobraba un impuesto per cápita que evidenciara su sumisión al Estado musulmán y sus leyes, lo que se conoce como yizia.

 

La vida social estaba condicionada a la religión, donde encontramos a la comunidad de creyentes del Islam compuesta por musulmanes (umma) y el resto de la población, entre los que estaban los dimnies (cristianos y judíos). Creyentes o no, la sociedad de Al andalus comprendía un gran número de etnias, desde árabes, bereberes y esclavos negros venidos a raíz de la conquista, hasta hispanogodos, eslavos o judíos anteriores al 711. 

 

Tras Almazor (939-1002), sus hijos no consiguieron mantener el poder suficiente en todo el territorio musulmán, por lo que el Califato de Córdoba se dividió en diferentes reinos independientes con su propia soberanía, lo que se conoce como reinos de taifas. Conforme se sucedían nuevas invasiones de otras tribus procedentes de África, las nuevas tribus iban sustituyendo a los musulmanes asentados en la península, que ya se habían establecido y eran mucho menos belicosos que las generaciones invasoras, como ocurrió con los almorávides y los almohades. Así pues, entre nuevas invasiones y guerras civiles, se sucedieron hasta tres reinos de taifas, siendo este último en el siglo XIII. 

 

La pérdida de poder y la división del califato favoreció enormemente a los reinos cristianos de la península, que si bien habían comenzado como un pequeño núcleo de resistencia en el norte, habían ido ganando terreno al ejército musulmán y, tras la decisiva Batalla de las Navas de Tolosa (1212) -decisiva no sólo para la Península Ibérica sino para frenar el avance del Islam a Europa-, los almohades pierden buena parte de su poder y en los siguientes años los reinos cristianos recuperaron ciudades como Córdoba (1236), Islas Baleares (1239-1231), Valencia (1238), Jaén (1246), Sevilla (1248) y Cádiz (1265). 

 

Edad Media y feudalismo

En lo que a los reinos cristianos de la península respecta, el desarrollo fue similar en los países cristianos de Europa occidental. Durante la Edad Media se estableció un sistema feudal donde el poder de la monarquía estaba fragmentado, para ir evolucionando a un sistema más centralizado donde todo el poder lo ostentaba el rey, lo que se conoce como la Monarquía absoluta de la Edad moderna. En este punto no abordaremos la diferencia entre la Alta Edad Media (s.V-X) y la Baja Edad Media (s X-XV), limitándonos a señalar la paulatina evolución de la monarquía respecto a la nobleza, el surgimiento de las primeras ciudades (burgos), la burguesía y las actividades comerciales.

En el caso de la Península Ibérica, el proceso de reconquista fue largo y tedioso, alternando episodios de conquistas y expansión con nuevas invasiones del norte de África y la pérdida de territorios. El territorio cristiano estaba dividido entre los reinos de Asturias, León, Castilla y Navarra, al que posteriormente se añadió Aragón (1035), durante este periodo se dio la singularidad de que cuando fallecía un rey, en vez de dejar el reino en un solo heredero que diese continuidad al linaje y avanzase con la reconquista, éste lo dividía entre todos sus herederos, generando recelos y guerras civiles que no ayudaban en nada al proyecto común. El cantar del Mío Cid refleja el fratricidio por el poder debido a la fragmentación del territorio de Fernando I de León entre sus hijos, y la consecutiva guerra civil entre los mismos. Esta tendencia no era exclusiva del medievo ibérico, ya que también se dio en otros reinos europeos siendo la más característica la fragmentación del Imperio carolingio tras la muerte de Carlomagno (814). 

 

Durante estos siglos los reyes no eran lo suficientemente poderosos como para gestionar y proteger la totalidad de su reino, por lo que delegaron en señores feudales (nobleza) que debían gestionar, proteger e impartir justicia en sus respectivos feudos. Otra figura que debemos señalar en el periodo de la Reconquista española es la de los campesinos guerreros, los cuales aceptaban vivir en zonas fronterizas susceptibles de ser aniquiladas en las razias a cambio de dichas tierras que debían proteger.

 

Relaciones de vasallaje

El feudalismo se basaba en relaciones de fidelidad, desde los señores feudales y el rey, hasta de los nobles con los campesinos y artesanos, lo que se conoce como vasallaje. La relación de vasallaje se daba entre dos hombres libres, los cuales establecían un compromiso recíproco de obediencia y servicio por parte del vasallo, y obligaciones de protección por parte del noble. De esta forma, la estructura social del feudalismo quedaba dividida en tres grandes bloques: 

  1. El rey, el cual tenía un papel más simbólico y espiritual que como jefe de Estado en sí, y establecía relaciones de vasallaje con la nobleza.
  2. La nobleza y el clero; ambos grupos privilegiados que vivían en castillos y en monasterios, cuyas funciones en la sociedad eran las de proteger, gestionar, impartir justicia y transmitir la palabra de Dios, respectivamente. Dentro de este grupo también existían clases, como la alta nobleza y el alto clero, así como la nobleza y el bajo clero. 
  3. Los campesinos, el estrato social más amplio, dormían en aldeas, su situación era precaria y su función era proveer con alimentos y productos artesanales a la sociedad. Dentro de esta gran masa encontramos principalmente a sirvientes, pastores, artesanos y pequeños propietarios. 

 

Con el paso del tiempo, las clases populares comenzaron a vender sus excedentes en los burgos, emergiendo las primeras ciudades, desarrollando actividades comerciales y creando una nueva clase social que sería determinante en los próximos siglos: la burguesía.

Para terminar este punto, señalaremos que la explotación agraria comenzó siendo principalmente de subsistencia, donde los campesinos tenían que asegurar su propio alimento y los tributos que debían pagar a la nobleza y al clero. Los tributos que debían dar a las clases más altas eran en especias, donde los vasallos debían aportar una décima parte de su producción (el diezmo)

 

 

 Edad Moderna y la Monarquía Absoluta

“No hay hombre que, revestido de un poder absoluto para disponer de todos los asuntos humanos, no sea víctima de la soberbia y la injusticia.” Platón

 

Como hemos mencionado anteriormente, el paso del tiempo trajo importantes cambios en la sociedad medieval, que fue derivando en el periodo que hoy conocemos como Edad Moderna. La Edad Moderna se sitúa en los tres siglos que van desde la Caída de Constantinopla (1453) o el descubrimiento de América (1492) hasta la Revolución Francesa (1789). 

Hubo importantes cambios entre ambos periodos: desde la teología, la filosofía o la geografía, hasta importantes cambios culturales, artísticos, militares y científicos, entre muchos otros. Siguiendo la línea de esta crítica, nos ceñiremos únicamente a los cambios sociales y políticos que nos permitan entender cómo hemos llegado al sistema democrático actual y tener datos con los que comparar el sistema con otros periodos históricos. 

Durante la Edad Moderna comienza a aparecer el sistema comercial capitalista y la burguesía, así como el sentido moderno de nación y Estado. Otra de las características principales de este periodo es la consolidación de la monarquía en contra de la nobleza, que pierde buena parte de su poder y sus labores de la Edad Media para la creación de las Monarquías Absolutas. A este respecto, fue especialmente importante la consolidación de ejércitos permanentes leales a la corona, en contra de las habituales mesnadas medievales donde los señores feudales defendían los intereses del rey.

En las Monarquías Absolutas, tal y como su propio nombre indica, el poder del rey era total y absoluto. En él recaía todo el poder del Estado y todas las funciones del mismo. Es un tipo de monarquía hereditaria donde el poder del rey emanaba directamente de Dios, representante de éste en la tierra, cuyo poder no estaba limitado por ninguna ley

Al no existir separación de poderes entre las facultades legislativas, ejecutivas y judiciales, el poder absoluto a menudo derivaba en tiranía. Los habitantes del Estado carecían de derechos como ciudadanos, ya que todos eran súbditos del rey.

 

Sociedad estamental y castas

Durante este periodo, la sociedad fue transformándose desde un sistema feudal basado en relaciones de vasallaje a una sociedad estamental, donde los ciudadanos se agrupaban en grupos o estratos con funciones similares dentro de la sociedad. La característica principal de la sociedad estamental es que era inmóvil, los estratos estaban reservados por derecho de nacimiento, de forma que si nacías campesino ibas a morir campesino y si nacías noble, así morirías.

Ésta es la gran diferencia entre el sistema capitalista y el estamental, donde el primero clasifica la sociedad en base a la riqueza y agrupa a los ciudadanos en clases sociales dinámicas  donde escalan o descienden socialmente en base al mérito o la suerte; frente a las inmóviles castas sociales de la sociedad estamental, en las las personas no podían ascender o descender socialmente (salvo a la hora de acceder al clero). 

Similar al feudalismo, la sociedad estamental se dividía en tres grandes castas, cada una con unas obligaciones y privilegios diferentes. Las castas privilegiadas (nobleza y clero) tenían ventajas exclusivas y exención de impuestos, por lo que era el estamento más bajo el que se encargaba de producir y de pagar impuestos, además de tener una vida más precaria en la que habitualmente pasaban hambre. Así pues, las castas privilegiadas estaban compuestas por el rey, situado en la cúspide de la pirámide social y del que emanaba el poder, hasta la nobleza y el clero que eran las otras castas privilegiadas. El resto de la población formaban lo que se conoce como el pueblo llano o el tercer estado, compuesto por multitud de gremios sin ningún tipo de privilegio ni aspiraciones. 

El Absolutismo o Antiguo Régimen llegó a su final con la Revolución Francesa (1789), donde la creciente e ilustrada burguesía comenzó a difundir sus ideas en la sociedad, desde el estudio de diferentes formas de gobierno, la tiranía o la teorización de mecanismos que dividan el poder absoluto, hasta la legitimidad del rey frente al pueblo, entre otras.

La Independencia de Estados Unidos (1775-1783) trajo de vuelta el sistema democrático a Occidente, siendo EEUU la primera democracia moderna y sentando precedente. Volviendo a Francia, las ideas de la burguesía terminaron germinando en la sociedad y el Tercer Estado comenzó a reclamar que se reconocieran sus derechos, libertades y una mayor representación, lo que terminó desembocando en la famosa Revolución Francesa. Este episodio resulta ser especialmente convulso y complejo, ya que lo que comenzó siendo una heroica revolución del pueblo, acabó degenerando en el Terror y en un sistema totalitario que asoló a Europa con diferentes guerras. De esta forma, desde la Revolución Francesa se sustituyó el fervor religioso por el fanatismo ideológico, creando los conceptos de “izquierda” y “derecha” que persisten hasta nuestros días, y se aterrorizó  a todos los monarcas absolutistas respecto a su propio pueblo, a la vez que se abría la puerta a los revolucionarios del siglo XX que establecieron regímenes totalitarios infundiendo el terror en la población.  

 

Resumiendo esta parte de la crítica sobre las diferentes formas de gobierno, la democracia fue un experimento ateniense donde se buscaba que el poder emanase del pueblo hacia las instituciones públicas, lo cual teóricamente sonaba muy bien pero en la práctica se vio ampliamente degenerada por la ignorancia del pueblo y el surgimiento de los demagogos, personas que prometían y adulaban al pueblo con el fin de conseguir beneficios personales aunque esto supusiera la destrucción del propio pueblo. 

Tras los griegos, las sociedades posteriores fueron ensayando diferentes formas de gobierno en las que el peso de la religión fue cada vez mayor y el pueblo se mantuvo relegado a un papel secundario, en muchas ocasiones esclavo, cuya finalidad era producir y pagar impuestos a las élites. El peso de los reyes fue en paulatino aumento desde la Edad Media hasta su consolidación en las Monarquías Absolutas de la Edad Moderna, donde el monarca ostentaba todo el poder y tendía a la tiranía. 

A los despilfarros de la monarquía y las clases privilegiadas respecto a la injusta situación del pueblo llano, se sumó el auge de la burguesía ilustrada y las ideas de ésta que germinaron en la sociedad. Esta situación desembocó en la decapitación del rey absoluto Luis XVI y su mujer María Antonieta, consiguiendo acabar por primera vez con un régimen absolutista.

Las ideas de los filósofos de la Ilustración quedaron patentes en la Constitución de los Estados Unidos de América de 1787 (primera democracia moderna) y en la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789, que buscaban dar al pueblo la relevancia que había perdido y protegerlo del poder absoluto, siempre tendente a la tiranía. Veamos en qué consisten algunas de estas teorías.

 

 

Teorías contra el poder absoluto

Conforme el poder absoluto y la tiranía se hacían más visibles, comenzaron a surgir diferentes autores que teorizaron sobre la servidumbre del pueblo, el control de los funcionarios públicos y el control del poder absoluto para evitar abusos con el pueblo. 

A este respecto, entre los diferentes autores y teorías que surgieron entre los siglos XVI-XVIII, hemos creído pertinente recordar aquéllos cuyas ideas están todavía presentes, o aquellas teorías que estuvieron presentes pero que, por unas circunstancias u otras, han desaparecido y parece que las hemos olvidado.

A continuación introduciremos la servidumbre voluntaria de la Boétie, los juicios de residencia de la Monarquía Hispánica, la separación de poderes de Montesquieu, el Tercer Estado y la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de Sieyes, el cuarto poder en democracia, la ley de hierro de las oligarquías de Michels y una reflexión final de Thomas Jefferson para entrar a analizar la democracia española y ver hasta qué punto es el pueblo el que tiene el poder.

 

La servidumbre voluntaria de Étienne de la Boétie

“Cómo tantos hombres, tantas ciudades y tantas naciones se sujetan a veces al yugo de un solo tirano, que no tiene más poder que el que le quieren dar; que sólo puede molestarles mientras quieran soportarlo; que sólo sabe dañarles cuando prefieren sufrirlo que contradecirlo” Etienne de La Boétie, Discurso sobre la servidumbre voluntaria o Contra Uno, 1548

 

¿Por qué los humanos eligen la servidumbre? ¿Por qué se someten “encantados y fascinados por el nombre del Uno” en vez de escoger la libertad? Hace casi 500 años, un joven abogado, escritor y filósofo francés llamado Étienne de la Boétie (1530- 1563) escribió un breve ensayo titulado “Discurso sobre la servidumbre voluntaria o Contra el Uno” donde planteaba y pretendía dar respuesta a estas cuestiones, las cuales, como veremos más adelante, siguen estando de total actualidad en la política moderna.

La interpretación de este ensayo tiene, al menos, dos niveles de lectura. El primero es el de la crítica al absolutismo escrita en pleno siglo XVI, plagado de referencias a la antigüedad y que arremete contra la tiranía de su tiempo. El segundo es el que le otorga su carácter intemporal y el que nos interesa en esta crítica, ya que habla de ese concepto inconcebible que consiste en someternos de manera voluntaria. La obra de De La Boétie no busca vendernos nada, no esgrime su crítica para presentarnos un nuevo sistema de gobierno, simplemente se limita a poner encima de la mesa la tensión existente en todo orden político: por un lado, la libertad del hombre, y por el otro su voluntad manifiesta de servir.

El texto de la obra de De la Boétie es completamente revolucionario, tanto por las ideas que se manifiestan en él como por el modo de dirigirse al pueblo, al que interpela constantemente en sus páginas, invitándole a la acción. Y para ello, en ningún momento de su discurso apela a actitudes o comportamientos violentos, sino que opta por un derrocamiento pacífico del tirano basado en el incumplimiento de sus mandatos. Así, el autor se convierte en un defensor y precursor de la desobediencia civil cuando la legalidad no coincide, o incluso es contraria, a la moralidad y a la justicia.

“Los tiranos, cuanto más pillan, más exigen, cuanto más arruinan y destruyen, más se les da, más se les sirve, tanto más se fortifican y se hacen siempre más fuertes y vigorosos para aniquilar y destruirlo todo. Pero si nada se les da, si no se les obedece, sin combatir, sin golpear, se quedan desnudos y son derrotados, y ya no son nada, como las ramas que se secan y mueren cuando la raíz se queda sin humores o alimentos.

 

El Discurso empieza planteando: ¿por qué los hombres viven bajo el imperio de otros hombres renunciando a su libertad política? Según De La Boétie, casi todos los hombres viven bajo el yugo de reyes, tiranos, funcionarios, líderes, etc. que les esquilman económicamente y que les niegan la capacidad de decisión política. Sin embargo, estos hombres podrían recuperar su libertad con el simple gesto de no obedecer las órdenes de los tiranos; los mismos oprimidos dan sus fuerzas a los opresores: con sus impuestos pagan las cadenas que los atan y con sus hijos forman los ejércitos que los asesinan. ¿Por qué ocurre esto, cuándo bastaría la desobediencia para acabar con la opresión?

Ante esta pregunta, De La Boétie se plantea la duda de si el hombre tiene el deseo de libertad por naturaleza o si es siervo por naturaleza. La constatación del amor por la libertad de los antiguos griegos o los romanos de la República nos dice que la libertad es un impulso connatural al hombre. Los mismos animales tienen este amor a la libertad y muchos prefieren morir antes que vivir cautivos.

El escritor francés nos señala las causas por las que, según él, el hombre elige la servidumbre voluntaria: La primera de ellas es la costumbre. Unos hombres pierden la libertad y viven bajo el yugo de un tirano. Ellos que han conocido la libertad sufren esa opresión y el deseo de libertad los acompañará siempre, pero ¿qué pasará con sus hijos?, ellos han nacido esclavos y no han conocido la libertad, por lo tanto no reclamarán un privilegio que no han vivido (nadie añora lo que no ha conocido). De esta manera, cuando los tiranos se han asentado en el poder, el tiempo corre a su favor inculcando la costumbre de servir.

Este concepto de costumbre, reforzado además por el adoctrinamiento, nos dirige hacia la resignación, a la inactividad, al conformismo y, en definitiva, a la renuncia a la libertad como derecho elemental, impidiendo cualquier posibilidad de transformación o inversión del orden en el modelo imperante.

La segunda razón por la que vivimos en servidumbre voluntaria, según La Boétie, es la ramificación de los privilegios del poder. El tirano no actúa solo, tiene cinco o seis cómplices que son sus “hombres de confianza”. Estos cómplices viven y acrecientan su fortuna gracias a su cercanía al tirano, por lo que ellos son firmes defensores del poder establecido. Pero estos cinco o seis ministros, chambelanes, consejeros… tienen otros clientes a los que favorecen con sus dádivas, por lo que también estos últimos defenderán la tiranía. A su vez, ellos tendrán otros vasallos que se beneficiarán de las migajas del poder, y así hasta que la sociedad se ve infectada por una enorme cantidad de “tiranillos” que deben toda su fortuna a su mayor o menor cercanía al poder; este ingente ejercito es el que defiende la tiranía. El consejero del último pueblo, el más mísero soldado de a pie, el último funcionario del Estado, deben su rol a su pertenencia a ese cuerpo de tiranía por lo que defenderán a ultranza la perpetuación del sistema.

Para escapar a estas ataduras de la costumbre y la fuerza que el adoctrinamiento ejerce sobre el pueblo sometido, De La Boétie recurre al poder del conocimiento (el viejo y ancestral enemigo de todo orden imperante) para proporcionar la toma de conciencia necesaria y arrojar luz sobre la situación de la ciudadanía, intentando, además, revertir dicha situación. La obediencia inconsciente de la masa tiene como uno de sus fundamentos la pasión por la ignorancia (no querer escuchar, ni ver, ni saber) que lleva a aferrarse a lo establecido.

“Los libros y la doctrina dan a los hombres, más que cualquier otra cosa, el sentido y el entendimiento para reconocerse y odiar la tiranía.”

 

Como hemos comentado antes, el Discurso es un texto que intenta denunciar la opresión sin pretender la construcción de una nueva utopía política; por ello, De La Boétie no explica cómo sería el sistema político en el que fuera posible la libertad de los hombres. Cita a Atenas, Esparta, la Roma republicana y a su contemporánea Venecia como ejemplos de sistemas políticos libres, dejando entrever el modelo clásico de polis como contexto en donde es posible la libertad, más allá de cómo se concrete la administración de lo político en esa polis: democracia u oligarquía. Parece entenderse que es crucial para la libertad de los ciudadanos la implicación directa de los individuos en la organización de lo público.

A pesar del tiempo transcurrido desde que De la Boétie redactó su manuscrito, nos encontramos en la actualidad enfrentando el mismo problema teórico y político que hace cinco siglos: el servilismo voluntario, pero lo hacemos bajo un nuevo cuño: la obediencia inconsciente al poder real.

Porque su mensaje resulta asombrosamente moderno. Hoy, los peligros de la tiranía no son los mismos que en el siglo XVI, pero a pesar de la diferencia, la perplejidad De La Boétie ante quienes se someten a otros sigue siendo completamente actual: “No penséis que hay pájaro que caiga más fácilmente atrapado por el señuelo, ni pez que pique más prontamente el anzuelo cautivado por el cebo: los pueblos son seducidos por la servidumbre al menor halago que se les hace. Es realmente asombroso que se dejen atrapar tan pronto como los lisonjean un poco. Los teatros, los juegos, las farsas, los espectáculos, los gladiadores, las bestias extrañas, las medallas, los cuadros y otros ardides semejantes representaron, para los pueblos antiguos, los cebos de la servidumbre, el precio de su libertad, las herramientas de la tiranía”. Para los pueblos modernos, los equivalentes son fáciles de imaginar.

Nuestro mundo se ha vuelto más complejo que la realidad que vivió De La Boétie en el S.XVI: las estrategias de dominio y control por parte del sistema se han incrementado y sofisticado, sustituyéndose por mecanismos más sutiles  (aunque no por ello menos eficaces, sino más bien todo lo contrario, ya que pasan más fácilmente desapercibidos por la población). Pero al mismo tiempo estamos convencidos, como lo estaba el autor francés, de que la conquista de la libertad y de los derechos ciudadanos intrínsecos a la misma sólo puede venir dada por la propia ciudadanía.

Con el desarrollo tecnológico del siglo XXI y la realidad virtual, el mundo aparece cada vez más como el escenario de ficciones que queremos representar. De este modo, los datos objetivos terminan siendo desplazados por la mera propaganda, al igual que las fake news sustituyen a las noticias contrastadas. La delimitación entre verdad y falsedad se convierte así en irrelevante y hasta la mentira cogida in fraganti (desde Trump a Pedro Sánchez) no solo no tiene penalización sino que resulta ser un arma tan eficaz como admitida. Esta manipulación del presente se proyecta hacia un pasado que cambia a conveniencia del urdidor de patrañas y, así, la memoria convenientemente amañada termina ocupando el lugar de la historia o de la crónica fidedigna.

Como el ser humano se acostumbra a todo, es probable que, dentro de poco tiempo, todo esto nos parezca tan natural como llevar mascarillas. Dicho sea de paso, hace solo un año una imagen del centro de nuestras ciudades como hoy las vemos, nos hubiera parecido una fantasía distópica y apocalíptica. Lo mismo puede suceder con la degradación política. El problema, pues, no es tanto que el futuro inmediato se presente tenebroso sino que nos vamos acostumbrando a ese estado de cosas con una naturalidad fatalista. Étienne de la Boétie escribió en el siglo XVI un panfleto contra el absolutismo, advirtiendo de los riesgos de la servidumbre voluntaria. Para que la democracia del futuro no sea meramente teórica, sigue siendo esencial combatir esa tendencia de aceptación y sometimiento.

Desde Políticamente Incorrecto no apuntamos a una apología de la desobediencia sino a generar un pensamiento crítico y advertido, porque si la sociedad se configura bajo el consenso de una masa disciplinada, obediente y sumisa, se pone en riesgo la libertad.

“El pueblo no debería temer a sus gobernantes, son los gobernantes los que deberían temer al pueblo”.  V de Vendetta (Alan Moore)

“Cómo puede ser que tantos hombres, tantos burgos, tantas ciudades, tantas naciones aguanten alguna vez a un tirano solo, el cual solo tiene el poder que aquellos le dan”. (Étienne de la Boétie)

Entre estas dos citas hay más de cuatrocientos años de distancia, pero ambas representan la actitud crítica que ha guiado a numerosos grupos a lo largo de nuestra historia en la lucha por la libertad.

 

 

Juicios de residencia

 “…porque cuando no se oyen las justas quejas de los vasallos contra los gobernadores, además del cargo de conciencia, los mismos gobernadores se hacen más absolutos y los vasallos viendo que no son desagraviados ni oídos entran en desesperación”. Pedro de Ribadeneyra, “Tratado de la religión y virtudes que debe tener  el Príncipe cristiano para gobernar sus estados” citado en La América española

 

La Monarquía Hispánica, siempre preocupada por el trato que recibían los nuevos súbditos del imperio en las Indias, implementaron diferentes mecanismos legales que controlaran el poder absoluto de los administradores públicos en sus virreinatos. Uno de estos mecanismos eran  los juicios de residencia.

El juicio de residencia es un proceso judicial característico del derecho castellano e indiano, a través del cual cualquier funcionario público que terminase su servicio era sometido a un juicio público donde debía enfrentarse a todas las acusaciones que cualquiera pudiera presentar contra él (aunque parte de la instrucción era secreta con el fin de proteger a los acusadores cuando los acusados ostentaban mucho poder). Durante la celebración del juicio, que podía durar meses, el acusado no podía salir de la ciudad y una parte de su salario era retenido para asegurarse de que pagaría la multa en caso de condena.

En los juicios de residencia se analizaban tanto la honradez en el trabajo como la consecución de los objetivos que le habían sido marcados, de forma que el sistema se iba “limpiando” de inútiles, incapaces, abusadores o corruptos que pudiesen ocupar cargos públicos. Los condenados, eran sancionados con multas, degradaciones, destinos inferiores, cárcel o la inhabilitación para ejercer un cargo público de por vida.

Independientemente de su poder o posición, todos los funcionarios públicos debían someterse a los juicios de residencia, ya fuesen oidores, corregidores, alcaides, jueces o virreyes. Un ejemplo de la imparcialidad e independencia a la hora de someterse a estos juicios es que personas como Diego Colón, Hernán Cortés, Alvarado, Pedrarias, Pedro y Alonso de Heredia, Díaz de Solís o Núñez de Balboa, entre otros, fueron juzgados públicamente con mayor o menor justicia. En el caso de Núñez de Balboa, el descubridor del Mar del Sur, su juicio fue tergiversado y manipulado por Pedrarias, el cual le acusó de traición y Balboa finalmente fue ejecutado.

Los juicios de residencia se mantuvieron intactos hasta el proceso centralizador de Carlos III que movió buena parte de los mismos a la capital de forma absurda e ineficiente y, tras el cambio de dinastía y la llegada de los borbones, durante el proceso de hacer tabla rasa sobre la dinastía anterior y colonizar los virreinatos, los juicios de residencia fueron perdiendo relevancia hasta desaparecer en las Cortes de Cádiz de 1812.

¿Y en el siglo XXI qué mecanismo de control tenemos sobre los funcionarios públicos? ¿Acaso se evalúan sus objetivos y actuaciones? ¿Tenemos algún mecanismo que permita deshacernos de inútiles e incapaces en la gestión pública ?

 

La separación de poderes de Montesquieu

“Cuando los poderes están unidos en el mismo cuerpo, no hay libertad. Puede temerse que el monarca o el Senado promulguen leyes tiránicas para hacerlas cumplir por la fuerza. Asimismo, si el poder judicial se une al legislativo, el juez sería el legislador pudiendo dictar leyes injustas y en la unión con el poder ejecutivo el juez tendrá la violencia de un opresor”. Montesquieu, El espíritu de las leyes.

 

Charles Louis de Secondat, señor de la Brède y barón de Montesquieu (1689-1755) fue un filósofo y jurista francés cuya obra se desarrolla en el contexto del movimiento intelectual y cultural de la Ilustración. Un pensador especialmente relevante en el estudio de los derechos civiles y políticos conocido, principalmente, por crear el sistema de separación de poderes, adoptado hoy por todas las democracias occidentales.

Su obra principal “El Espíritu de las Leyes” fue publicada en 1748 fuera de su país, en Suiza, por problemas de censura, y  representa el escrito político capital del siglo XVIII, así como uno de los textos de teoría política y de historia de la jurisprudencia más relevantes de todos los tiempos.  En ella, el autor francés estudia las relaciones de las leyes políticas con la constitución de los estados, las costumbres, la religión, el comercio, el clima y los tipos de suelo de cada nación. Fue un libro que tuvo 22 ediciones en tan solo dos años y suscitó violentas críticas, tanto por parte de los jesuitas, como por parte de los jansenistas. La Sorbona lo prohibió y la Iglesia Católica lo incluyó en el Índice de Libros Prohibidos.

El sistema político imperante entonces era el absolutismo. El rey (Luis XV) mandaba en todo y todos, incluyendo en su Justicia, y aplicaba ésta de forma arbitraria, dando a los jueces un amplio margen de interpretación de sus leyes.

Las ideas de Montesquieu rompieron con ello proponiendo una nueva separación de poderes del Estado en tres partes: el ejecutivo, el legislativo y el judicial. Tres poderes en tres ramas independientes y en tres áreas de responsabilidad distintas. Tres poderes en el que ninguno mandara sobre el resto, en un sistema de pesos y contrapesos, y cuya finalidad fuera el equilibrio y la vigilancia mutua para evitar abusos de poder de unos sobre otros.

Así, el poder legislativo (el Parlamento) se encarga de aprobar las leyes y controlar las acciones del gobierno, el poder ejecutivo (el Gobierno) se ocupa de aplicar las leyes y de administrar el país, y el poder judicial (los jueces) velan por el cumplimiento de las leyes por parte de los ciudadanos y de las instituciones.  

La teoría de la separación de poderes fue tratada por varios pensadores del siglo XVIII, como el estadounidense Alexander Hamilton, el enciclopedista francés Jean Jacques Rousseau, y el británico John Locke, quien, anticipándose a Montesquieu, describió antes la separación del poder legislativo y el ejecutivo y el hecho de que la autoridad del Estado debía sostenerse sobre los principios de soberanía popular y legalidad, pero su formulación práctica fue obra de Montesquieu.

Cabe señalar que sus ideas tuvieron una influencia decisiva en la gestación y formación del sistema político democrático de los Estados Unidos y, posteriormente, en la Revolución Francesa. Incluso hoy en día, la inmensa mayoría de las cartas magnas democráticas establecen la separación de poderes que proponía Montesquieu en su obra, ya que de lo contrario, el poder absoluto o la concentración del poder tiende a la tiranía.

 

 

El Tercer Estado y la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano

“¿Qué es el Tercer Estado? Todo, pero un todo atado y oprimido. ¿Qué sería sin el orden privilegiado? Todo, pero un todo libre y floreciente. Nada puede funcionar sin él, pero todo funcionaría infinitamente mejor sin los demás.” E.J. Sieyès, ¿Qué es el Tercer Estado?

 

Emmanuel-Joseph Sieyès, Conde Sieyès (1748-1836) fue un político, eclesiástico, ensayista y académico francés, uno de los teóricos de las constituciones de la Revolución francesa y de la era napoleónica.

Ingresado como sacerdote, pero sin vocación religiosa, fue un apasionado de las nuevas ideas revolucionarias y los problemas sociales de su tiempo. Su talento político lo llevó a jugar en la sombra un papel esencial. En vísperas de la Revolución, fue elegido diputado del Tercer Estado de París, alcanzando la fama con un panfleto de propaganda revolucionario titulado ¿Qué es el Tercer Estado?, publicado en enero de 1789, por el que convenció a los diputados del Tercer Estado para que proclamasen una Asamblea Nacional.

Aunque era mal orador, se le atribuye la redacción de los textos de multitud de escritos constitucionales, como el del Juramento del Juego de Pelota (“Jeu de Paume”, junio de 1789), compromiso de unión entre los 577 diputados del Tercer Estado para no separarse hasta dotar a Francia de una Constitución, haciendo frente a las presiones del rey de Francia Luis XVI.

Sieyès votó a favor de la muerte de Luis XVI, pero permaneció en silencio durante los agitados meses de la Convención. A aquellos que le preguntaron más tarde qué había hecho como miembro del Parlamento durante este periodo de terror, respondió irónicamente: “Sobreviví”.

Como uno de los cinco miembros del Directorio (forma de gobierno tras la ejecución de Robespierre  donde el poder ejecutivo estaba en manos de cinco “directores” y el poder legislativo descansaba en dos Cámaras: el Consejo de los Quinientos y el Senado), Sieyès se dio cuenta de que la República estaba finalmente condenada y dirigió su mirada a Napoleón Bonaparte, que acababa de regresar de Egipto, y estableció con él el Consulado. Sieyès, quien inspiró la Revolución en sus comienzos, también la cerró diez años después, al llevar a Bonaparte a la cima del Estado, recibiendo como recompensa la herencia de Crosne y más tarde nombrado conde del Imperio.

La publicación del texto ya mencionado “¿Qué es el Tercer Estado?”, se considera clave para explicar tanto la llegada de la clase burguesa al poder como la doctrina del poder constituyente del pueblo. Para entender su importancia debemos contextualizarla en el momento histórico y social que se produjo:

El 14 de julio de 1789 los ciudadanos de París tomaron la prisión de la Bastilla, lo que marca simbólicamente el comienzo de la Revolución Francesa y el fin del absolutismo monárquico, sustentado en la doctrina del origen divino de la autoridad real.

En ese año, la sociedad francesa estaba gobernada por Luis XVI y se componía de tres sectores sociales llamados estados u órdenes: por un lado la nobleza a la que sólo se accedía por nacimiento; por el otro, el clero; y por último, el Tercer Estado. La nobleza y el clero constituían estamentos privilegiados, grupos minoritarios que eran dueños de la tierra, no pagaban impuestos y recibían el diezmo o tributo por parte de los campesinos.

El Tercer Estado comprendía al 98% de la población, y estaba integrado por una incipiente burguesía, artesanos, funcionarios menores, comerciantes, campesinos libres, pequeños propietarios, arrendatarios, jornaleros, proletarios urbanos, y siervos. El Tercer Estado carecía de poder y decisión política. Sobre él recaían los trabajos más duros. No tenía ningún derecho y pagaba todos los impuestos.

Además, Francia se había visto envuelta en una serie de guerras desastrosas, que significaron la pérdida de la mayor parte de sus posesiones de ultramar y el agotamiento de los recursos. Una serie de malas cosechas agravarían la situación disparando el precio del pan, que llegó a representar el cincuenta por ciento del ingreso de la gente pobre. La mayoría de la población se vio así sumida en la miseria, pero el rey y la nobleza ostentaban un lujo y un despilfarro dignos del esplendor de otras épocas.

En este clima de efervescencia social, durante los últimos meses del año 1788 y los primeros del siguiente, aparecieron en Francia infinidad de escritos destinados a impugnar el orden existente, pero ninguno impresionó tanto como el panfleto de Emmanuel Joseph Sieyès, uno de los más claros representantes del Tercer Estado.

Por último, es de destacar que Sieyès también participó en la redacción de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, texto inspirado en la declaración de independencia estadounidense de 1776 y en el espíritu filosófico del siglo XVIII, que representa el fin del Antiguo Régimen y el principio de una nueva era.

La Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano es, junto con los decretos del 4 y el 11 de agosto de 1789 sobre la supresión de los derechos feudales, uno de los textos fundamentales votados por la Asamblea nacional constituyente formada tras la reunión de los Estados Generales durante la Revolución Francesa. El principio de base de la Declaración fue adoptado antes del 14 de julio de 1789 y dio lugar a la elaboración de numerosos proyectos. Tras largos debates, los diputados votaron el texto final el día 26 de agosto. En la declaración se definen los derechos “naturales e imprescriptibles” como la libertad, la propiedad, la seguridad y la resistencia a la opresión. Asimismo, reconoce la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley y la justicia, y afirma el principio de la separación de poderes, ya formulado anteriormente por Montesquieu.

Bajo la presión de la Asamblea y el pueblo, Luis XVI la ratificó el 5 de octubre, sirviendo de preámbulo a la primera constitución de la Revolución Francesa, aprobada en 1791. También está presente en la Convención Europea de Derechos Humanos firmada en Roma el 4 de noviembre de 1950.

 

El “cuarto poder”: La importancia de la información y los medios de comunicación

“La prensa es libre cuando no depende ni del poder del gobierno ni del dinero” Albert Camus. 

 

“Cuarto poder” es la expresión que hace referencia a los medios de comunicación como sector dotado de gran poder e influencia en los asuntos sociales y políticos de un país. Este término se​ comenzó a emplear a mediados del siglo XIX, cuando el escritor y filósofo Thomas Carlyle le atribuyó la expresión al político británico Edmund Burke, quien la pronunció en el debate de apertura de la Cámara de los Comunes del Reino Unido en 1787.

En ese discurso, Burke mencionó que estaban presentes en la Cámara los tres poderes, refiriéndose a los Lores Espirituales (representantes de la Iglesia), los Lores Temporales (representantes de la Nobleza) y los Comunes (los políticos), y que el cuarto poder se encontraba en la tribuna de prensa, remarcando la influencia que ejercía ésta sobre todos ellos.

Por tanto, “cuarto poder” es un juego de palabras con el concepto de la Separación de Poderes. Como sabemos, los tres poderes básicos de un sistema político democrático son el Poder Ejecutivo, el Poder Legislativo y el Poder Judicial. Los medios de comunicación no son un poder del Estado, pero dada su gran importancia para el funcionamiento de los otros tres poderes se les ha denominado “cuarto poder”, como si así fuera.

La libertad de prensa está incluida como derecho fundamental, consagrado dentro del artículo 20 de nuestra Constitución (libertad de expresión), en cuanto al derecho a “comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión”, esto es, el derecho del periodista a comunicar libremente y el derecho de los ciudadanos a recibir información veraz por cualquier medio de difusión (Derecho de información).

Es tal la importancia que reviste, que se recoge igualmente en el artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos. Como Derecho Fundamental, está especialmente protegido y expresamente se señala que: “El ejercicio de estos derechos no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa.”

La libertad de prensa es trascendental para una democracia plena porque es el resultado de la libertad de expresión, de opinión y el derecho a recibir información veraz (no como única verdad, sino como exposición de los hechos de modo objetivo).

Los medios de comunicación son la herramienta que tiene el ciudadano para formarse una opinión sobre lo que está ocurriendo y obrar en consecuencia. Pero a veces los medios abusan de ese poder mediante la construcción de información. Por ejemplo, se informa de hechos que no fueron como se los narra o directamente nunca sucedieron. En otros casos, los medios generan los hechos que luego serán noticia repitiendo con insistencia una noticia o dando poca relevancia a otra, y así influyen en la consideración del público. Esta simulación de la realidad afecta a nuestro conocimiento y puede perjudicar nuestras elecciones y participación en la sociedad, desviándonos hacia una postura u otra en base a la información recibida. 

Por tanto, parece claro el papel crucial que ejercen los medios de comunicación en el funcionamiento de los Estados de Derechos y las Democracias, y si tuviéramos que definir una característica del cuarto poder podríamos decir que es un contrapeso del poder político, externo al Estado y a su organización.

En una democracia como la nuestra, aunque no exista censura previa sí existen medios de comunicación públicos controlados directamente por los políticos que obedecen a los intereses del gobierno de turno. En España, tenemos radios y televisiones públicas financiadas directamente a través de los presupuestos con el dinero de los contribuyentes, además de presiones de todo tipo vinculadas a las promesas de futuras concesiones, licencias, arreglos judiciales o financiación.

La libertad de expresión y prensa está consagrada en muchas Constituciones, pero ello no evita que el poder político haya encontrado formas alternativas para controlar, dirigir o interferir, directa o indirectamente, en los medios de comunicación. Veamos:

Las licencias de televisión y radio son concedidas por los políticos. Por tanto, salvo raras excepciones, las televisiones y radios siempre han defendido los intereses de los políticos, ocultando hechos escandalosos como la violación de la Separación de Poderes, la estafa piramidal de las pensiones públicas, la corrupción asociada a la intervención del suelo, etc. Por ello, estos dos medios, que son probablemente los más importantes, no siempre han cumplido su función de controlar a los tres Poderes del Estado.

La prensa no está sometida a licencias concedidas por los políticos, pero probablemente no habría sobrevivido sin la ayuda directa de éstos. Imprimir y distribuir un periódico por todo un país a diario es un negocio caro. Dos de las principales fuentes de ingresos de los periódicos han sido siempre la publicidad de las administraciones y empresas estatales y la compra de grandes cantidades de ejemplares a diario por parte de todo tipo de organismos y empresas públicas.

Probablemente pocas empresas dedicadas a la prensa escrita hubieran podido sobrevivir sin estos importantes ingresos procedentes de organismos y empresas estatales. Lo que sí sabemos es que todos los periódicos que han sobrevivido durante décadas han contado con estas importantes fuentes de ingresos, y ello hace pensar que su independencia del poder político es más ficticia que real.

Respecto a los libros (editoriales), música y cine, siempre han sido una actividad que se podía desarrollar libremente. Pero es evidente que los libros más vendidos, las películas más vistas y las canciones más escuchadas han sido siempre aquellos que se promocionaban constantemente en las televisiones, las radios y los periódicos. Es decir, los libros, las películas y la música que los políticos (a través de las televisiones, radios y periódicos que controlaban de forma indirecta) querían promocionar.

En el caso del cine, otras de sus fuentes principales de ingresos han sido las subvenciones públicas, dadas por los políticos a aquellos cineastas que eran afines a sus intereses, lógicamente. También la música ha recibido grandes subvenciones, en forma de conciertos pagados por ayuntamientos a precios disparatados, por ejemplo.

Por todo ello, podemos decir que, salvo raras excepciones que han podido escapar a este control político, ese “cuarto poder” tan necesario para la democracia ha fallado en el ejercicio de su función (faltando a su deber de informar objetivamente y señalar los abusos del poder), convirtiéndose en una parte más de la clase política impidiendo el desarrollo de un verdadero sistema democrático.

 

Y ¿qué ocurre en las nuevas formas de comunicación de Internet y Redes Sociales? A simple vista, nos podría parecer una herramienta de información más veraz e independiente, pero no es así.

Los medios de información digitales se han convertido claramente en una de las principales herramientas de trabajo de los profesionales de la comunicación y, por otra parte, permiten expresar las opiniones de los ciudadanos a través de las redes sociales (podemos enviar un tuit al político que apoyamos, hacer una denuncia por Facebook o expresar nuestras ideas en un blog), pero hay que tener en cuenta que las redes sociales no son neutrales, ya que sus servicios se ofrecen a través de empresas ligadas a intereses económicos y políticos que pueden ser opuestos a los de las mayorías. El riesgo de manipular la información pasa inadvertido debido a la ilusión de que en las redes sociales todos estamos en un mismo nivel.

En cuanto a la veracidad de la información, hay que tener en cuenta que los cambios que ha habido en los últimos años en el ámbito de la comunicación han sido bastante drásticos, en el sentido de que cada vez surgen nuevas herramientas, nuevas actualizaciones, nuevos programas que implican ir a un ritmo muy veloz. Todo es rápido, inmediato, perdiéndose la parte crítica y de investigación, primando ser los primeros a la calidad del artículo. Y un periodismo resumido a titulares, noticias breves, sin profundización, y en muchas ocasiones sin contrastar, pierde una de sus características fundamentales para ofrecer una información real.

Además, las propias características de la red, su accesibilidad y alcance de difusión, propician que cualquier persona pueda ser autor de un contenido falso y difundirlo, con el consiguiente daño en la opinión pública.

Por último, decir que Internet tampoco es garantía de independencia del Estado, ya que éste podría controlar el acceso a la red y censurarla como hacen diferentes países totalitarios, o introducir el periodismo de fact-checking donde ciertas empresas privadas vinculadas al poder político son las encargadas de decir qué noticias son verdad y cuales no.

 

 

Ley de hierro de las oligarquías de Robert Michels 

“en un principio los líderes surgen espontáneamente, sus funciones son accesorias y gratuitas. Muy pronto, sin embargo, se convierten en líderes profesionales, y en esta segunda etapa del desarrollo son estables e inamovibles”. Robert Michels, Los partidos políticos

 

Robert Michels (1876-1936) fue un politólogo y sociólogo de origen alemán, alumno de Max Weber, que estudió el comportamiento político de las élites intelectuales

Sin abordar a fondo a este autor, su obra más conocida es “Los partidos políticos”, donde formula el concepto de la “ley de hierro de las oligarquías”. A través de este concepto, Robert Michels señala que toda estructura burocratizada tiende a generar una oligarquía gobernante, de forma que todas las sociedades están dirigidas por una minoría u oligarquía que toma las decisiones que conciernen a todos. 

Independientemente de que se trate de un sistema de gobierno estatal, un partido político o una empresa privada, las decisiones se acaban centralizando en un reducido número de personas. Lo único que cambia es su forma y apariencia, ya que la ley de hierro de las oligarquías se cumple siempre.

 

¿Por qué la ley de hierro de las oligarquías se cumple siempre?

Principalmente por tres cuestiones:

  1. A mayor tamaño de la organización, más burocratización y especialización de sus funciones. Se necesita tomar decisiones complejas de forma correcta y rápida, por lo que aquellas personas que saben resolver los problemas más complejos, se vuelven imprescindibles para el funcionamiento de la organización. De esta forma se crean las camarillas gobernantes o élites.
  2. La necesidad de eficiencia choca frontalmente con el proceso de democracia interna. Se prioriza un liderazgo fuerte que favorezca la eficiencia en detrimento de una toma de decisiones conjunta.
  3. Las propias masas necesitan la figura de un líder fuerte. La psicología de las masas busca figuras fuertes que les guíen de manera casi autoritaria y a la que establecer un culto a la personalidad. Así pues, la función de las masas se reduce a elegir a sus líderes cada cierto tiempo.

 

Michels hace su análisis con los partidos políticos. Con el paso del tiempo, el aumento de las funciones administrativas y el conocimiento que adquieren de su nuevo cargo, los que inicialmente eran obreros que fueron elegidos como diputados, poco a poco se distancian de la masa proletaria y sólo se juntan con sus nuevos compañeros de clase: los otros políticos y la burguesía

El hermético grupo gobernante es cada vez más homogéneo. Tienen necesidades, deseos e intereses comunes que les distancian de aquellos que les votaron o los que hace poco eran camaradas, por lo que buscan la manera de perpetuarse en el poder y consolidar su nueva casta. 

Con la pérdida de democracia interna dentro de los partidos y la falta de interés por parte de los militantes y electores, los partidos políticos están dominados por élites cuyo funcionamiento no es democrático pero utilizan una apariencia democrática para legitimarse en el poder. A este proceso Michels lo denomina “aristocracia con forma democrática”:

Los diferentes líderes políticos van cambiando, aunque la estructura y los mecanismos oligárquicos se mantienen iguales. De forma que cuando entra un nuevo líder surgido del pueblo, el sistema y los mecanismos preestablecidos lo convierten en un miembro más de la élite gobernante, consolidando el concepto que Michels denomina como “circulación de élites”.

 

Sin ser un caso excepcional, dado que la ley de hierro de las oligarquías siempre se cumple, es interesante observar el debate entre Juan Carlos Monedero y Anxo Bastos a este respecto. En este debate de hace unos años, próximo a la implosión de Podemos, Monedero, conocedor de la teoría de Michels, trata de justificar a Anxo Bastos los diferentes mecanismos que desde la formación morada estarían implementando para esquivar dicha ley. A día de hoy, y a la vista de los acontecimientos, es evidente que Anxo Bastos tenía razón: la ley de hierro de las oligarquías se cumple siempre y Podemos no es una excepción.

Cerramos este punto con una reflexión final: ¿No has notado una extraña similitud entre la teoría expuesta por Michels y nuestra sociedad actual?

 

Una reflexión previa de un Padre Fundador

 

“Sólo el error necesita apoyo del gobierno. La verdad se vale por sí misma.” Thomas Jefferson, Notas sobre Virginia (citado en Antonio Escohotado, Frente al miedo, 71)

 

Antes de comenzar con nuestro análisis sobre el sistema democrático en España, queremos hacer una mención especial a Thomas Jefferson (1743-1826).

Jefferson fue uno de los Padres Fundadores de los Estados Unidos, el tercer presidente de la primera democracia moderna y una de las personas más influyentes en la historia de los Estados Unidos. Sin él,  seguramente los Estados Unidos no habrían llegado a ser la sólida democracia que hoy conocemos.

Sin extendernos más en una figura mundialmente conocida, autografiada, estudiada e incluso llevada a la gran pantalla, queremos referenciar uno de sus análisis, escrito hace dos siglos, que nos ayudará a establecer paralelismos con nuestro análisis posterior. Esta propuesta de razón práctica, recogida por Antonio Escohotado, defiende aspectos que pueden aplicarse íntegramente a nuestro contexto actual:

  • La mente humana debe reconocerse libre e irreprimible por naturaleza, siendo criminal cualquier intento de influir sobre ella mediante intimidación. 
  • Fundamento de todos los derechos humanos, libertad y responsabilidad son indisociables. Quien trate de disociar una y otra miente interesadamente: a) para hacer que otro asuma sin libertad una responsabilidad; b) para presentar la libertad de otro como irresponsabilidad.
  • El deber supremo del ciudadano es alzarse contra cualquier forma de tiranía, individual o colegiada, velada o abierta.
  • La virtud cívica consiste en desconfiar de todo poder coactivo, contribuyendo así a que éste se ciña a lo imprescindible; el vicio gregario consiste en adherirse sumisamente a él, contribuyendo a que crezca más allá de lo imprescindible.
  • La libertad de acción sólo puede limitarse como consecuencia de actos que lesiones concretamente a otros, y la coacción no puede emplearse para defender a nadie de sí mismo. Las corporaciones que desempeñan este tipo de defensa son ilegítimas.
  • La tiranía contemporánea posee formas recurrentes, entre las cuales destacan:
    • La desvirtuación de la democracia, que consiste en no orientar permanentemente el gobierno a la promoción del autogobierno, frustrando la descentralización de funciones y manipulando la ingenuidad popular.
    • La corrupción del mandato electoral, que consiste en defender privilegios no previstos por el elector e incluye el mantenimiento de castas, los secretos oficiales, la impunidad para gobernantes y otros abusos contrarios a la premisa de que la ley rige para todos sin excepción, pero muy especialmente para quienes ostentan funciones públicas.
    • El expolio burocrático que consiste en el reparto no equitativo de la carga tributaria entre los ciudadanos, con una u otra excusa.
    • El bandolerismo, que consiste en la venta de seguridad para peligros creados mediata o inmediatamente por el propio protector.
    • El sectarismo, que consiste en exigir uniformidad de opinión y costumbres en nombre de algo que se apoya sobre una u otra forma de censura y, por tanto, sobre la suplantación del entendimiento subjetivo. La consecuencia inmediata del sectarismo es una pérdida de fronteras entre eticidad y derecho que pudre ambas esferas; una eticidad apoyada sobre premios o castigos externos es mera hipocresía, y un derecho al servicio de cierta eticidad es perversa injusticia.
    • El fraude de huir hacia delante, hipotecando generaciones venideras a problemas que el tiempo agrava en vez de aliviar. Esto significa que “ninguna generación puede contraer deudas superiores a las pagaderas durante su propia existencia” y que “ninguna sociedad puede hacer una constitución perpetua o siquiera una ley perpetua”. Lo contrario supondría entregar a los muertos el reino de los vivos.

 

Habiendo repasado los conceptos clave en la democracia y sin más dilación, pasemos a temas de mayor actualidad. 

 

Democracia en España

“Yo siempre he defendido que la democracia española, que es una democracia plena, fuerte, vigorosa, de las más importantes del mundo, de las más consolidadas, y eso creo que tiene que ser un orgullo para todos” pedro sánchez, presidente de españa

 

Ya sabemos que las cosas no son siempre lo que parecen y que la mejor forma de tener al público engañado es que no sepa que está engañado. Igualmente, porque popularmente denominemos algo de una determinada manera, no quiere decir que el significado teórico de dicho concepto se aplique de forma correcta. 

Con el paso del tiempo, las palabras varían su significado y la manipulación del lenguaje, que ya tratamos en la crítica de manipulación de masas del siglo XXI, utiliza la apropiación o asociación de determinados conceptos que las masas contemporáneas tenemos interiorizados como positivos cuando realmente quieren decir cosas diferentes o incluso directamente opuestas. 

Con el término “democracia” por ejemplo, son muchos los partidos políticos que desde el siglo pasado incluyeron este término entre las siglas de su nombre oficial pese a no ser demócratas, simplemente porque al pueblo le suena bien y queda bien de puertas para afuera: RDA (República Democrática Alemana), República Popular Democrática de Corea (Corea del Norte), República Democrática de Vietnam o la “democracia orgánica” de Franco, sin ir más lejos. A este respecto, no podemos dejar de recordar cómo el ex Vicepresidente Segundo del Gobierno y ministro de Derechos Sociales y Agenda 2030, Pablo Iglesias, explicaba a las juventudes comunistas que debían apropiarse de la palabra democracia, ya que la dictadura del proletariado era invendible. 

 

Con todo, pasemos a analizar nuestro sistema democrático basándonos en a las teorías sobre el control del poder previamente explicadas y veamos hasta qué punto consideramos correcta la afirmación inicial del presidente:

 

 

Funcionamiento del sistema electoral

“La democracia son dos lobos y un cordero votando sobre qué se va a comer. La libertad es un cordero bien armado impugnando la votación.“ Benjamin Franklin

 

El Programa electoral

“Uno de los más grandes errores es juzgar a los políticos y sus programas por sus intenciones, en vez que por sus resultados.” Milton Friedman

 

Teóricamente en España tenemos una democracia representativa con un amplio abanico de partidos a los que votar, ya sea por cuestiones ideológicas, económicas o de cualquier otra índole. Cada partido se presenta con un programa electoral donde explica qué va a hacer si le votas y sale elegido, y cuáles son sus prioridades, de forma que cada ciudadano sabe a qué proyecto político da su voto. Tras la campaña electoral, donde cada partido explica sus medidas a los ciudadanos por todo el territorio nacional, gobierna el partido más votado en las elecciones. 

De forma práctica, los ciudadanos estamos cansados de ver cómo los programas electorales se incumplen sistemáticamente y solo son otra forma de marketing político para engañar al ciudadano y atraer su voto. Si bien es verdad que una vez en el gobierno pueden ocurrir situaciones que no permitan llevar a cabo todas las medidas del programa electoral, el summun de la demagogia, en nuestra opinión, lo hemos podido observar en nuestras últimas elecciones generales (2019). Durante esta campaña electoral, el que saldría ganador de dichas elecciones repitió frases como:/simple_tooltip]

“Tanto insistía Pablo Iglesias en que no confiaba en el PSOE, que somos nosotros quienes hemos acabado desconfiando de él y de Unidas Podemos. Por tanto es recíproca esa desconfianza”

“¿Os imagináis, amigos, esta crisis en Cataluña con la mitad del Gobierno defendiendo la Constitución y la otra mitad del Gobierno, con Podemos dentro, diciendo que hay presos políticos en Cataluña y defendiendo el derecho a la autodeterminación en Cataluña? ¿Dónde estaría España? ¿Y dónde estaría la izquierda?”

“Sería un presidente del gobierno que no dormiría por la noche, junto con el 95% de los ciudadanos de este país que tampoco se sentirían tranquilos.”

 

¿Habría sido el PSOE el partido más votado si hubiesen dicho en campaña electoral que no tendrían el mínimo problema en formar gobierno de coalición con Podemos y tener como socios de gobierno a Esquerra y Bildu? En Políticamente Incorrecto pensamos que no, pero da igual. Al fin y a la postre, el enemigo de la democracia y las libertades en España es la ultrahiperextrema derecha fascista y franquista, ¿no? 

Si bien consideramos especialmente vergonzosa la forma en la que este gobierno ha llegado al poder, prometiendo una cosa a sus votantes y haciendo 48 horas después la contraria, la utilización del programa electoral como herramienta de marketing político para llegar al poder es de todos los partidos, sin distinción.

¿Acaso este tipo de prácticas no erosionan aún más si cabe la confianza de los ciudadanos en la clase política y el sistema democrático español? ¿No debería existir algún mecanismo que comprometa a los políticos y sus promesas electorales con la ciudadanía? 

 

¿Sistema representativo? ¿De quién?

“Los votantes actuales dicen que ahora hay libertad. Pero ¿qué libertad es esa que sólo permite votar a partidos estatales, cuyas listas de candidatos son impuestas, los elegidos están sujetos a la disciplina de partido y los electores carecen de la posibilidad de removerlos? ¿Es digno votar a partidos corrompidos y elegir en bloque una lista de personas que, aunque quisieran, no podrían defender los intereses de quienes la votan, porque están bajo el mandato imperativo del jefe de partido que las hace?” Antonio García Trevijano (citado por Aitor Guisasola, La falsa democracia y las leyes de género, 17)

 

Otro aspecto democráticamente cuestionable es el de la elección de los diputados por parte de la ciudadanía. El diputado es, a priori, la persona encargada de defender los intereses de los ciudadanos, a los que debe el escaño, y de legislar en favor de los mismos de abajo arriba, ya que en democracia las leyes emergen desde el pueblo.

El Parlamento es la Institución que tiene el ciudadano para que actúe como dique de contención contra los abusos de poder del Estado. Es el encargado de legislar y controlar los abusos de éste a través de leyes, no de legislar para controlar a los ciudadanos. 

Entonces, siendo los diputados la voz del pueblo en el Parlamento, lo lógico sería que fuésemos los propios ciudadanos los que eligiéramos a nuestros representantes ¿verdad? Pues no. Resulta que en España votamos a un partido financiado por el Estado con una serie de listas cerradas, donde los ciudadanos podemos votar a una u otra formación, pero nunca elegir a nuestros representantes

De esta forma, son los líderes de partido los que ostentan todo el poder, los que eligen quiénes van en esas listas basándose en criterios partidistas que nada tienen que ver con la representación del ciudadano. ¿Acaso solemos ver que un diputado vote en contra de su partido? ¿Tal vez no ocurre porque los partidos sólo miran por el bien del ciudadano? 

Evidentemente no. No votan en contra porque su escaño como diputados se lo deben al líder de su partido, al que obedecen servilmente. De hecho, cuando un diputado vota en contra de su partido se le denomina peyorativamente como tránsfuga. Es decir, que si a un diputado le da un ataque de dignidad y valentía y opta por votar a favor de lo que cree que es mejor para la nación aunque no coincida con lo que vota el líder de su partido, automáticamente es señalado y estigmatizado.

Los ciudadanos no estamos representados, por mucho que el mantra habitual diga lo contrario. Con la situación actual y la pluralidad de opiniones entre los diputados de un mismo partido, más nos valdría a los ciudadanos dejar sólo a los líderes de cada partido. Económicamente nos saldría más barato y a efectos prácticos no variaría gran cosa, más allá de los aplausos y abucheos propios de un patio de colegio.

Por poner la guinda a tan rocambolesca situación, de las mismas elecciones donde votamos al poder Ejecutivo también sale el Legislativo, punto al que volveremos más adelante en la separación de poderes.

 

  • Somos votantes, no electores

En una democracia, es el pueblo el que elige a sus gobernantes. En España, los ciudadanos somos simples votantes, no electores. Podemos votar a una u otra formación, con un paquete de ideas fijas predeterminado y una lista de candidatos previamente seleccionada por los líderes de partido. Podemos votar dentro de las opciones que nos ofrecen, no la opción que libremente queremos. Si a un niño le das a elegir entre un caramelo o un chicle, podrá optar por una de los dos en base a lo que más le gusta o la opción que le parezca menos desagradable, pero el niño en ningún momento está seleccionando la chuchería que libremente elegiría. Votar a un partido político no es sinónimo de que los ciudadanos podamos elegir a nuestros gobernantes. Los únicos electores que hay en España son los líderes de las formaciones políticas estatales.

Esto se debe a que en España tenemos un sistema proporcional de elección, no un sistema representativo donde los ciudadanos podamos elegir a quién queremos que nos gobierne. 

 

  • Listas abiertas

Muchas personas argumentan que una forma de mejorar en el funcionamiento del sistema electoral es el de las listas abiertas. Como hemos señalado, en España son los políticos los que presentan a los candidatos de su partido basándose en criterios e intereses partidistas, y los votantes solo tenemos la opción de votar a una formación u otra que nos ofrecen listas de candidatos cerradas. ¿Qué problema habría en que los ciudadanos también pudiésemos elegir a aquellos candidatos que nos gusten y descartemos a los que no? 

En las listas abiertas, si un candidato es rechazado por una parte representativa de los votantes de ese partido, el candidato queda fuera. De esta forma no son sólo los dirigentes políticos los que influyen en la elección de personas que van a desempeñar cargos públicos de relevancia en la sociedad, sino que es la propia sociedad la que participa en el proceso. Entre los muchos países que utilizan listas abiertas, se encuentran Austria, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Grecia, Países Bajos, Noruega, Suecia, Suiza…

Sin embargo, las listas abiertas, que evidentemente permiten una mayor participación del ciudadano para elegir a sus representantes, tampoco permiten que seamos los ciudadanos los que elegimos a nuestros representantes libremente, ya que el sistema de listas sigue estando confeccionado por los diferentes líderes de los partidos estatales. Si bien podría permitirnos quitarnos de en medio a buena parte de chupópteros e inútiles políticos, seguiríamos sin elegir realmente a nuestros representantes ni que éstos velasen por nuestros intereses, ya que sigue siendo su líder el que tiene la potestad de poner unos nombres u otros en la lista. 

 

  • Proceso de selección adversa

Sea como fuere, imaginemos por un momento que los diputados y los partidos políticos realmente representan los intereses de la nación y las listas de los partidos están elaboradas de manera objetiva. ¿Serían estos candidatos los más cualificados? Pues tampoco, ya que en nuestra política se da lo que en economía se conoce como proceso de selección adversa

Lejos de escalar en el partido por cualidades que pudieran beneficiar objetivamente a la nación, habitualmente los que llegan a los puestos de mayor responsabilidad suelen ser aquellos con menos escrúpulos. La política es la lucha por el poder. Para llegar a la cúspide, estos funcionarios al servicio de la nación han tenido que desarrollar cualidades políticas como: obediencia y servilismo al líder, realizar y pedir favores dentro y fuera del partido, reprimir su iniciativa y su pensamiento crítico, perfeccionamiento de la manipulación y la mentira, capacidad de traicionar o la excepcional habilidad de hablar sin decir absolutamente nada. 

Por lo general, las personas honradas que escogen la política como profesión suelen salirse del circo político en cuanto se percatan del pastel o pasan a ser parte de la casta, como nos enseña Robert Michels en la Ley de hierro de las oligarquías. Y los que mayor poder alcanzan, suelen ser los que menos poder deberían haber alcanzado.

 

En definitiva, con un sistema de representación proporcional donde los candidatos son elegidos por su jefe de partido, los ciudadanos nunca podremos elegir libremente a nuestros representantes. Como resume Aitor Guisasola en La falsa democracia y las leyes de género (página 70):

“Ley Orgánica de Régimen Electoral, aparte de crear un sistema con apariencia democrática basado en partidos políticos, establece un sistema de circunscripciones y reparto de escaños absolutamente torticero y manipulador de los resultados electorales.”

 

“Un ciudadano, un voto.”

“La eficacia de una propaganda política y religiosa depende esencialmente de los métodos empleados y no de la doctrina en sí. Las doctrinas pueden ser verdaderas o falsas, pueden ser sanas o perniciosas, eso no importa. Si el adoctrinamiento está bien conducido, prácticamente todo el mundo puede ser convertido a lo que sea.” Aldous Huxley

 

camiseta tax this dick¿Verdad que nos han repetido machaconamente que todos somos iguales en democracia? Pues en la democracia española los votos no valen lo mismo.

En un tiempo donde se persigue la igualdad por encima de la prosperidad de la ciudadanía y donde políticos aprovechan dicha “desigualdad” para subirnos los impuestos con eslóganes populistas como: “impuestos a los ricos” o “lucha contra las desigualdades del capitalismo”; la verdad es que estos defensores de la igualdad harían mejor en empezar por una igualdad de votos en democracia y una igualdad de los ciudadanos ante la ley, terminando con los aforamientos y la discriminación por razón de sexo. Pero siempre queda mejor en la portada de los periódicos perseguir quimeras como la igualdad material entre ciudadanos y enfrentarnos entre nosotros con demagogia que atacar las verdaderas e injustas desigualdades de raíz.

¿Y por qué no valen lo mismo los votos de los diferentes ciudadanos? Porque tenemos un sistema de elección proporcional y no uno representativo. Dejando a un lado la propaganda electoral de “un ciudadano, un voto”, en España los votos no valen lo mismo y las personas no somos iguales en los procesos electorales. Al asignar un número determinado de escaños por provincia y comunidad autónoma que no es proporcional al número de habitantes, las provincias más deshabitadas tienen más escaños de los que les correspondía por población. De forma que el voto de los ciudadanos de las grandes ciudades vale menos que el de las provincias más deshabitadas

 

Sea como fuere, esta trampa propagandística también incluye una parte de verdad, ¿Verdad que no nos dicen “un ciudadano, un elector”?

 

El juego político y el consenso

“Si dos individuos están siempre de acuerdo en todo, puedo asegurar que uno de los dos piensa por ambos.” Sigmund Freud

 

Políticamente Incorrecto democracia cuento con tu votoAludiendo a Jesús G. Maestro, los diferentes partidos se pelean unos con otros durante las elecciones, vendiendo la idea de que ellos poseen una receta mágica o la verdad absoluta y que el resto de partidos solo traerán desgracias, lo que les permite ganar fieles polarizando a la sociedad. Finalizado el proceso electoral, los insultos y los ataques se transforman en tolerancia y las recetas mágicas son sustituidas por el consenso, que en este punto resulta ser vital para la democracia y, por ende, todo aquel que no se ciña al consenso podrá ser caricaturizado como enemigo de la democracia

De esta forma, se consigue mantener a los ciudadanos en el juego democrático por miedo a que salga el enemigo en lugar de abstenerse; los políticos siguen con sus fueros y su nivel de vida y simulan una especie de trabajo político donde, pese a las múltiples diferencias iniciales, son capaces de ponerse de acuerdo y llegar a consensos por el bien común o los objetivos nacionales.

 

Pero, ¿qué es el consenso? Referenciando el análisis de Antonio García Trevijano sobre este punto, el consenso es el acuerdo unánime, la ausencia de discrepancia. La democracia es la adopción de decisiones por mayoría entre diferentes posturas que disienten entre sí. La propia democracia se nutre del disenso, ya que cada ciudadano tendrá una postura o un punto de vista diferente que representa votando. La unanimidad de opinión es propia de totalitarismos, donde se persigue la disidencia y el pensamiento propio, y las decisiones las toma una persona (dictadura) o un grupo de personas (oligarquía), que le darán mayor o menor apariencia demócrata. ¿Acaso durante la dictadura franquista no había elecciones y el pueblo no estaba “representado” en el congreso de los diputados?

En lo que a la corrección política respecta, podemos ver la utilización del consenso con leyes como la ley integral de violencia de género. Aprobada por unanimidad con todos los votos a favor en el Congreso de los Diputados en el año 2004, resulta que si en democracia  un partido tiene una opinión diferente a dicho consenso sobre las causas, las medidas a tomar o la constitucionalidad de dicha ley -como han señalado no pocos profesionales-, pasa a ser un peligroso enemigo de las mujeres y cómplice de sus asesinos. 

Los partidos del consenso pasan a representar La Democracia, de forma que se autolegitiman para establecer un cordón sanitario que aisle a aquellas formaciones con una opinión distinta -lo cual es la esencia misma de la democracia-, independientemente de que dichas formaciones también se han presentado a las elecciones, también han sido votados por los ciudadanos y probablemente representen la opinión de sus votantes y de los votantes de otras formaciones. Aunque no abordaremos más el tema en esta crítica, un buen ejemplo de este cordón sanitario es el feminismo radical y la ley integral de violencia de género. 

¿No era en democracia donde se permitía la libertad de pensamiento y expresión? ¿No será que todo está permitido para aquellos que siguen el dogma y el pensamiento único?

 

Como conclusión a este punto, el sistema electoral español se basa en un conjunto de partidos políticos financiados por el Estado que se presentan a las elecciones con un programa electoral que pueden incumplir e incumplen sistemáticamente sin que ocurra nada. 

Además, es el propio Estado el que elige a los representantes de los ciudadanos a través de los partidos políticos financiados con subvenciones públicas y las listas cerradas de los mismos. Lejos de un sistema de representación donde los ciudadanos eligen a los diputados que les representan, el sistema proporcional de elección se encarga de que los líderes políticos monopolicen la elección de cargos públicos, impidiendo a los ciudadanos que podamos elegir a aquellos diputados que queremos que nos representen en democracia. 

Los partidos que durante el periodo electoral eran enemigos irreconciliables que traerían calamidades de proporciones bíblicas si les votabas, después de las elecciones pasan a ser buenos. El consenso entre ellos resulta ser la verdadera democracia y se estigmatiza abiertamente a cualquiera que difiera del mismo, como si la democracia no fuera precisamente un sistema donde diferentes puntos de vista se enfrentan y se decide a través de la mayoría. Por muy desencantado de la política que esté el ciudadano medio, el miedo a que salga el enemigo político le mantiene acudiendo a las urnas fielmente y los políticos continúan con su nivel de vida, fueros y privilegios a cargo del contribuyente.

¿De verdad es el pueblo el que tiene el poder en los procesos electorales? Cuanto menos discutible, ¿no?

“Y es que, en España, como en otros países, los gobernantes se atribuyeron la facultad de cuidar, guiar y proteger al ciudadano, incluso de sí mismo. Fomentaron el infantilismo social, el miedo a la libertad, transformaron la sociedad en un organismo blando, dependiente, quejica pero muy poco crítico, propenso a despotricar, a gritar, pero no a usar el cerebro. Laminaron la responsabilidad individual para crear rebaños, facciones, no ciudadanos. Una masa manipulable en interés de gobernantes que se llenaron la boca de falsos derechos sin mencionar los correspondientes deberes.” Javier Benegas, La ideología invisible, 145

 

 

Separación de poderes en España

“Montesquieu ha muerto.” Alfonso Guerra, 1985.

 

Como ya teorizó Montesquieu en El espíritu de las leyes (1748), la separación de poderes es básica para que el poder no tienda a la tiranía y la persona que ostenta el poder no se vea tentado a tomar medidas que tiranizan al pueblo.

Como hemos explicado anteriormente, es indispensable que los gobiernos democráticos estén divididos en tres poderes: legislativo, ejecutivo y judicial, los cuales deben permanecer independientes para el correcto funcionamiento democrático. 

Alfonso Guerra, político socialista, ya anunció la muerte de Montesquieu cuando el partido socialista reformó la ley del Poder Judicial, a partir de la cual, sería el Parlamento el que eligiría a los miembros del Consejo General del Poder Judicial. Veamos por qué dijo esto y si realmente mataron a Montesquieu o simplemente le dieron el golpe de gracia:

 

La Fiscalía General del Estado y el Ejecutivo

Pedro Sánchez: “Es que.. ¿La Fiscalía de quién depende? ¿De quién depende?”
Periodista: “Si, si.. depende del Gobierno”
Pedro Sánchez:  “Pues ya está.”

 

La Fiscalía General del Estado ostenta la representación y la jefatura superior del Ministerio Fiscal, órgano integrado con autonomía funcional en el poder judicial, pero que se encuentra dentro del mismo. Pues bien, actualmente en España tenemos como Fiscal General del Estado (máxima autoridad de este organismo, que a priori debería ser independiente y de ninguna forma estar sujeto a presiones o intereses del Gobierno), a una persona que viene directamente de ostentar el cargo de ministra con el gobierno actual

Dolores Delgado fue nombrada Fiscal General del Estado tan sólo dos días después de abandonar su puesto como Ministra de Justicia. Puede que algunos piensen que este hecho no quiere decir que no será capaz de desempeñar su labor de forma independiente, lo cual es verdad, pero ¿qué necesidad hay de poner en duda la separación de poderes con semejante escándalo si no es para que haga cumplir los dictámenes del Gobierno? ¿Acaso no había otros candidatos más independientes y que no estuvieran grabados en audios de las cloacas del Estado?

De forma completamente anómala y sin que sirva de precedente, en esta cuestión estamos de acuerdo con Pedro Sánchez y su aclaración que da pie a este apartado.

 

Nombramiento del Consejo General del Poder Judicial 

“España es una democracia admirable.” Mariano Rajoy

 

El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) es el órgano de gobierno de los jueces en España, cuyas funciones son de naturaleza administrativa-gubernativa y de régimen interior del poder judicial. 

Entre las diferentes funciones de este organismo, están las de promover profesionalmente a los jueces, retirarles de la carrera judicial o elegir los jueces del Tribunal Supremo que, casualmente, son los encargados de juzgar a los políticos debido al aforamiento de estos. Es decir, los políticos son los que eligen qué jueces les pueden juzgar en el caso de que se viesen inmersos en algún caso de corrupción en el futuro -para una explicación más técnica, recomendamos la explicación de Álvaro Bernad. 

 

El CGPJ está formado por un total de veinte jueces, de los cuales diez son elegidos por el Congreso de los Diputados por una mayoría de tres quintos y, los otros diez, son elegidos por el Senado con la misma proporción, tres quintos. ¿Y por qué tienen que ser los políticos los que influyan en la elección del máximo organismo del poder judicial? ¿No sería mejor que los eligieran los propios jueces? No, porque los políticos mandan y el poder judicial es el último bastión para tener un poder absoluto, de forma que los grandes partidos hegemónicos siempre se han repartido el nombramiento del CGPJ para tener jueces afines en ambos bandos. 

Frente a esta deplorable situación, el gobierno de coalición PSOE-Podemos ha decidido darle otra vuelta de tuerca, y no precisamente para favorecer la independencia judicial. Para que un partido político gobierne debe tener mayoría absoluta, lo cual no quiere decir que lleguen a la suma de los tres quintos necesaria, por lo que el siempre resolutivo y proactivo gobierno de coalición ha decidido cambiar la ley para que en vez de tres quintos sea mayoría simple, de forma que puedan repartirse el CGPJ entre ambos. 

Ante este nuevo atropello a la democracia española y a los ciudadanos, tanto las asociaciones de jueces españolas como la Unión Europea han señalado la importancia de la independencia del poder judicial en un sistema democrático y han subrayado que la mitad del Consejo General del Poder Judicial debería ser nombrada por los propios jueces

Este tipo de noticias, que entre escándalos y cortinas de humo pasan desapercibidas, son de extrema gravedad. La justicia debe ser independiente si queremos vivir en una sociedad libre, no hay más opción. El poder judicial es uno de los pilares más importantes sobre los que se sostiene la democracia, y en los últimos cambios de régimen que hemos visto en el mundo, corromper el poder judicial es clave para establecer un estado totalitario sustityendo a lo que era una democracia. Un buen ejemplo lo encontramos en la Alemania de Hitler o la Venezuela de Chávez. En ambos casos, dinamitar el sistema desde dentro retorciendo la ley y la justicia fue clave para establecer ambos totalitarismos.

 

Así pues, los políticos juegan con la independencia judicial y la soberanía de la nación como el niño que cambia cromos en el patio del colegio, y el pueblo, lejos de salir a la calle junto a las asociaciones de jueces y reclamar lo que es suyo por derecho, calla una vez más ante otro atropello político. ¿Hasta cuándo?

 

Ministros y diputados

“Entre un gobierno que lo hace mal y un pueblo que lo consiente, hay una cierta complejidad vergonzosa.” Víctor Hugo

 

Otro ejemplo que evidencia la falta de separación de poderes en España es que el propio poder ejecutivo es a la vez legislativo, lo cual no es algo nuevo del gobierno actual, ni muchísimo menos. 

Los ministros del gobierno (poder ejecutivo) son simultáneamente diputados (poder legislativo), de forma que las mismas personas que gobiernan tienen poder de incidir en las leyes que se promulgan, además de recibir los sueldos y dietas correspondientes como diputados, evidentemente.

De forma práctica, a lo largo de 2020 hemos podido ver cómo el ejecutivo tumbaba en el legislativo investigaciones sobre sí mismo, como en la comisión de investigación sobre la gestión de la pandemia o la propuesta de castigar a quienes no cumplan con Transparencia, donde además de PSOE y Podemos, se sumó PP.

 

Sintetizando el apartado sobre la separación de poderes en la democracia española, en todo caso podríamos hablar de una separación de funciones, pero no existe la separación de poderes que garantiza la democracia en España. El poder ejecutivo ejerce una presión directa sobre el judicial a partir del nombramiento del CGPJ y la Fiscal General del Estado; en cuanto al poder legislativo, las mismas personas que ocupan los puestos de máxima relevancia, como ministros, en el ejecutivo también están presentes en el poder legislativo como diputados, de forma que pueden incidir e inciden en las reformas de éste. Ideología aparte, el partido que gobierna en España ejerce un poder mucho más amplio del que debería en una democracia.

 

Para una información más detallada y explicada desde un punto de vista jurídico, recomendamos el canal de youtube de Álvaro Bernard y especialmente el video “El poder absoluto del partido que gobierna”. También resulta muy interesante el punto de vista de José Guerrero Zaplana, Magistrado de la Audiencia Nacional, que recoge treinta años de experiencia en su libro “Memorias de un juez desencantado”.

 

La desinformación como vía para limitar la libertad de expresión 

LA GUERRA ES LA PAZ
LA LIBERTAD ES LA ESCLAVITUD
LA IGNORANCIA ES LA FUERZA
George Orwel, 1984; fachada del Ministerio de la Verdad

 

La información es básica para el correcto funcionamiento de la democracia, es por ello que los medios de comunicación juegan un papel prioritario en democracia y son considerados el cuarto poder, como hemos explicado anteriormente. 

Políticamente Incorrecto manipulacion exceso informacionAdemás, la Constitución española recoge en el artículo 20 el derecho fundamental “A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.” así como “A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. La ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia y al secreto profesional en el ejercicio de estas libertades.”

 

Sin entrar a hablar sobre la censura en RRSS o medios de comunicación -que tratamos en la crítica a la manipulación de masas en el siglo XXI-, el Gobierno utiliza la excusa del Covid19 para institucionalizar el Ministerio de la Verdad debido a los problemas de “desinformación”, y ¿qué es la desinformación? todo lo que contradiga al Gobierno.

 

Así pues, en noviembre de 2020 el Ejecutivo publicaba en el BOE un “procedimiento de actuación contra la desinformación aprobado por el Consejo de Seguridad Nacional”. En dicho procedimiento participarán el Consejo de Seguridad Nacional, el Centro Nacional de Inteligencia al mando de Pablo Iglesias o la Secretaría de Estado de Comunicación del Ejecutivo que, junto a las ya activas e imparciales Newtrall y Maldito Bulo, se encargarán de decidir qué es verdad y qué no y de asegurarnos una información veraz a los ciudadanos -nótese la ironía-. 

 

Terminaremos este apartado señalando que, históricamente, aquellos Estados que más se han esforzado por promover La Verdad, el pensamiento único y restringir el derecho a los ciudadanos a informarse por su cuenta y formarse su propia opinión han sido estados de corte totalitario, como el nazismo, el comunismo, el fascismo o el franquismo, entre otros.

 

El creciente endeudamiento nacional

“Y para preservar su independencia, no tenemos que dejar que nuestros gobernantes nos carguen con una deuda perpetua. Tenemos que realizar nuestra elección entre la economía y la libertad, o entre la profusión y la servidumbre.” Thomas Jefferson (citando por César Vidal, Un mundo que cambia, 93)

 

El endeudamiento nacional lleva siendo la receta habitual del gobierno de turno para hacer frente a los enormes gastos del Estado desde la anterior crisis financiera, batiendo en la reciente crisis sanitaria todos los récords desde 1902. Si bien es entendible que las naciones se endeuden en momentos muy puntuales de crisis, lo que no es lógico son los millones de euros que se destinan a propaganda institucional, ministerios, lobbys, asociaciones e inclusividades varias en mitad de semejante crisis médica y económica, pero ése es un tema que trataremos más adelante.

En este punto queremos señalar con enorme preocupación el problema que supone el endeudamiento nacional, el cual no parece preocupar a buena parte de los políticos y medios de comunicación, ya que lo proponen habitualmente como la receta ante cualquier adversidad presupuestaria. 

 

  • Pérdida de soberanía nacional

En primer lugar, el endeudamiento nacional lleva implícita la pérdida de soberanía nacional, ya que si debes dinero a otros países, entidades o fundaciones supranacionales, serán ellas las que decidan por ti ya que son ellas las que te financian. De la misma forma que los medios de comunicación dependen de la publicidad empresarial o institucional y no informan de lo que no les conviene a éstas, los países pierden soberanía en favor de aquellos países o entidades que compran su deuda. En el caso de España, cerramos el año 2020 con una deuda próxima al 120% del PIB, casi la mitad de la deuda pública la compraron inversores extranjeros y, viendo el panorama mediático y político, no parece que vayamos a mejorar.

 

  • Endeudamiento de generaciones futuras

Otro punto a destacar es que el endeudamiento nacional no sólo afecta a las generaciones presentes, también a las futuras. Un endeudamiento desmedido y una mala gestión del dinero no lastra solamente una única legislatura, sino que son nuestros hijos o nuestros nietos los que terminarán de pagar las malas gestiones de políticos irresponsables a los que ni siquiera han llegado a votar . Para ejemplificar lo arriba expuesto, desde que Sánchez llegó al gobierno la deuda ha aumentado en 155.253 millones de euros. Cuanto menos preocupante.

 

  • El fracasado sistema de pensiones

Cabe señalar que buena parte del PIB y del endeudamiento nacional se utiliza para seguir pagando el fracasado sistema de pensiones, más concretamente en torno al 40% de los PGE. Sin entrar a fondo en este punto, para lo que recomendamos el análisis del profesor Juan Ramón Rallo, el sistema de pensiones debería haberse reformado hace muchos años, ya que es imposible mantener un sistema donde hay más pensionistas que aportadores al fondo.

El sistema de pensiones español está quebrado y es un fraude para todos aquellos trabajadores que llevan toda la vida cotizando para recibir una minucia, si es que tienen la suerte de recibir algo. Como de costumbre, los políticos, atendiendo a una visión cortoplacista donde las medidas políticas se miden por el número de votos y no por las necesidades reales del país, llevan retrasando la reforma de las pensiones mucho tiempo, ya que los pensionistas suponen una parte importante del electorado y lo importante es salir elegido otros cuatro años. De esta forma, vamos endeudando un poco más a la nación española y ya veremos qué hace el próximo gobierno, ¿no? 

 

  • Los intereses de la deuda

Por si esto fuera poco, todo préstamo tiene intereses. En nuestro caso destinamos casi un 10% de los PGE en pagar los intereses que genera la deuda pública. Durante 2019, la nación española pagó en torno a 3,35 millones de euros a la hora en intereses, y aún no había llegado el coronavirus. Es decir, gastamos en educación lo mismo que en pagar los intereses generados por pedir prestado un dinero que no tenemos para hacer frente a un gasto público desmedido. ¿Habéis escuchado a algún demagogo contemporáneo decir que los impuestos se destinan a pagar deuda pública?

Entonces, ¿qué otra solución hay para evitar un endeudamiento desmedido? Reducir el gasto público creando un Estado más eficiente. El Estado español nunca ha sido tan grande como lo es en estos momentos, no sólo eso, tenemos el gobierno más grande de la Unión Europea con 22 ministros, 31 secretarías de Estado y 1.212 asesores nombrados a dedo de los cuales solo el 55% tienen estudios superiores -como algunos políticos e incluso ministros- . Tenemos un Estado gigantesco que cada vez necesita de más impuestos para mantenerse y cada vez resulta más inasumible para la ciudadanía, pero los que tienen que llevar a cabo una reforma del sistema y los que deberían informar al respecto son los mismos que se benefician del endeudamiento y las ayudas. Y mientras la ciudadanía española está aborregada y dormida, los políticos siguen endeudando a las generaciones futuras, enchufando a los amigos y creando Estados todavía más grandes. Total, en cuatro años se van y ya se comerá otro el marrón, como con las pensiones.

 

¿Creéis que tendrían tanto descaro si examináramos a los políticos al finalizar su cargo y éstos pudieran entrar en la cárcel como en los juicios de residencia? ¿Y si pudieran perder la vida si la gestión fuese especialmente nefasta como en la Antigua Grecia? 

 

Los políticos españoles

“Lo increíble de España, es que con una clase política tan inepta, todavía exista el país.” Otto von Bismarck

 

Además de los exámenes post mandato como en los juicios de residencia durante la Monarquía Hispánica, los griegos también realizaban exámenes previos donde podían inhabilitar a los funcionarios.

Lejos de la democracia ateniense, nuestra democracia no sólo permite que los políticos elijan a dedo a colegas, asesores, importantes cargos del poder judicial y que los mismos que gobiernan influyan en la promulgación de leyes o en las investigaciones que se les hacen a ellos mismos, sino que para ser político en España no se necesita tener experiencia ni conocimientos en el ámbito correspondiente, tampoco hace falta que hayas tenido una profesión previa a tu labor política, y si te juzgan, será de forma extraordinaria y con consecuencias muchas veces imperceptibles. Empecemos por la formación:

 

La formación de nuestros políticos

“Y efectivamente, puesto que tenía muchas competencias traspasadas no tenía una carga de trabajo como pueden tener otros ministerios que tienen competencias directas y por tanto me ofrecía un cierto espacio para hacer política en el ámbito de Cataluña, eso es lo que me dijo.” Salvador Illa, ex Ministro de Sanidad.

 

La formación de buena parte de los políticos es cuanto menos escasa, si bien suelen tener al menos algún título universitario, los idiomas, la experiencia laboral y el interés por formarse a la par que desempeñan sus labores políticas brillan por su ausencia. Aunque todos conocemos nombres y apellidos de políticos con escasa o incluso nula formación, en este punto haremos una crítica colectiva.

Todos los funcionarios públicos deben demostrar determinados conocimientos y aptitudes para optar a un trabajo público. Desde profesionales de la enseñanza hasta miembros de los cuerpos de fuerza y seguridad del Estado pasando por los trabajadores de Correos, a todos los funcionarios se les exige una preparación mínima para optar para el puesto. ¿Adivinas cuáles son los únicos funcionarios a los que  no se les pide ningún tipo de preparación ni conocimientos mínimos? Efectivamente, los políticos que nos gobiernan.

Por lo general, los políticos españoles cursan sus estudios superiores y se meten al partido, por lo que lo habitual es que los “representantes de los españoles” no hayan trabajado nunca en el sector privado ni hayan pertenecido nunca al sector productivo del país -ya no digamos haber trabajado como autónomos y sacar adelante su propio negocio-. Para escalar en el partido y alcanzar puestos de poder bien remunerados, resulta mucho más útil “ser amigo de, pareja de o hacer favores a” que prepararte intelectual y profesionalmente para desempeñar eficientemente tu servicio público. Porque al final son los líderes de los partidos los que promocionan a sus colegas, no el pueblo, por lo que siempre es más fácil estar rodeado de personas serviles que te deban favores a personas inteligentes y capaces que te puedan eclipsar o cuestionar.

Como si gobernar un país no fuese complicado, los políticos no necesitan haber estudiado una determinada carrera para liderar un determinado ministerio. Lo cual en ministerios como el de igualdad puede tener un pase, pero podría ser interesante que en mitad de una pandemia el ministro de Sanidad tenga conocimientos médicos, y si no los tenía y hay un cambio en ese puesto, el nuevo político que ostente el cargo debería tener esa experiencia. A este respecto, otra de las evidencias que muestran el gran abismo entre la ciudadanía y la clase política es precisamente la falta de formación: el ciudadano medio debe tener estudios superiores y saber al menos inglés para acceder a un trabajo medianamente cualificado en el sector privado, pero los políticos, para gobernar un país, no tienen por qué saber inglés ni tener conocimientos técnicos del cargo que están desempeñando, en el caso de que los tengan en otro ámbito –”relaxing cup of café con leche in Plaza Mayor”-.

Pero como la política no deja de ser un teatro donde la mentira y el engaño son el pan de cada día, pues miento a los ciudadanos inventándome el curriculum y que se piensen que están gobernados por personas capaces -como nunca pasa nada…-. Lo que nos ha llevado a vergonzosos escándalos como el de hace unos años cuando se descubrió un caso de curriculum inflado en el PP y, acto seguido, unos cuantos políticos eliminaron o matizaron los suyos; o el supuesto plagio en la tesis doctoral del propio Presidente del Gobierno, cuyo escándalo, se ha vuelto a poner de manifiesto cuando un ingeniero ha denunciado un total de 112 “errores visibles, académicamente graves y groseros” que son “una negligencia difícilmente justificable”, según el propio denunciante.

¿Crees que los altos directivos de cualquier multinacional ajena al sector público tienen una formación especializada? ¿Cuántos de los políticos actuales saben lo que es crear un negocio y asumir responsabilidades?¿Cuántos de los políticos actuales podrían mantener su nivel de vida trabajando en sector público?

 

Privilegios de casta: aforados y sueldos vitalicios

 

“No tener pagas extra me tiene mártir, las he tenido toda mi vida y las echo de menos en Navidad y en verano. No es que haga números a final de mes, ¡es que muchas veces no llego!” Esperanza Aguirre, ex ministra de Educación y Cultura, ex presidenta del Senado y ex presidenta de la Comunidad de MadriD

 

Aludiendo a la contextualización previa del feudalismo y la sociedad estamental propias de la Edad Media y la Edad Moderna, donde la sociedad se dividía en estamentos inmóviles basados en el derecho de nacimiento, encontrábamos dos grandes grupos sociales: las castas privilegiadas y el pueblo

En otro alarde de superioridad frente al pueblo y no de servilismo a éste, como se supone debe ser en la función de los trabajadores públicos en democracia, la casta política española tiene una serie de privilegios de los que no gozamos el resto de ciudadanos, pero que los pagamos todos. Además de trabajar en puestos muy bien remunerados sin necesidad de estudios ni especialización, además de recibir suplementos por dietas y transporte a cargo del ciudadano, además de cobrar otras cantidades por representación parlamentaria, además de la influencia, el poder y los contactos que se consiguen al ocupar altos puestos en política, resulta que si les descubren cometiendo delitos no son juzgados igual que los ciudadanos y que altos cargos del gobierno siguen cobrando durante un tiempo determinado tras el cese de sus actividades, porque ya se sabe que los políticos son un grupo de riesgo y muchos de los cuales no tendrían ni para comer tras haber ejercido como funcionarios públicos -nótese la ironía-.

Antes de entrar con los aforamientos, aprovechamos para recomendar el libro del periodista Daniel Montero Bejerano, “La casta: El increíble chollo de ser político en España (2009)”. En material recomendado encontraréis una entrevista al autor así como una crónica donde se recopilan diferentes datos al respecto.

 

Los aforados:

Un aforado es una persona que debido a su cargo público o su profesión tienen el derecho a, si es imputados por un delito, ser juzgado en un tribunal distinto al del ciudadano común. Teóricamente los aforamientos sirven para evitar las posibles presiones políticas que pudiesen sufrir los tribunales ordinarios. Además, al ser juzgados en un tribunal especial pierden el derecho a recurrir una causa desfavorable. 

En el caso de los políticos aforados, son juzgados por el Tribunal Supremo, el cual es designado por el Consejo General del Poder Judicial que a su vez es nombrado por los propios políticos. Es decir, los políticos pueden elegir qué jueces son susceptibles de juzgarles -mucha política igualitarista pero tenemos un trato distinto ante la ley ¿no?-. 

En España no sólo son los políticos los que gozan de este privilegio, si no que el aforamiento también comprende a miembros de la Casa Real, del poder judicial y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, lo que suma un total de casi 250.000 aforados en España

Sin entrar en la necesidad de que algunos cargos tengan que estar aforados o no, lo cual podría ser así, señalaremos que según Juan Luis Gómez Colomer e Iñaki Esparza Leibar en el Tratado Jurisprudencial de Aforamientos Procesales, Alemania, Reino Unido y EEUU carecen de aforamientos, en Portugal e Italia sólo está aforado el Presidente de la República y, en Francia, el presidente y los ministros.

retribuciones y otros extras:

El tamaño del Estato y la lista de cargos políticos es ingente: miembros del Gobierno, del Parlamento Estatal con el Congreso y el Senado, Presidentes, Gobiernos y Parlamentos Autonómicos, Diputaciones, Alcaldes… todos ellos puestos a dedo por otros políticos y sin necesidad de tener experiencia, ni conocimientos y sin que los ciudadanos podamos elegir absolutamente nada. Además, otro de los grandes beneficios de la casta política es que ellos mismos se ponen su propio sueldo.

Sin entrar a enumerar los diferentes sueldos, comisiones y extras que tienen los políticos en España, dejaremos como ejemplo algunos complementos que perciben los Diputados. Además de los 2.981,86€ mensuales que perciben todos los Diputados de base, el abogado Aitor Guisasola en su libro “La falsa democracia y las leyes de género” nos enumera otros ejemplos:

” -Presidente.

Complemento miembro de Mesa: 3.257,24 €

Gastos de representación: 3.537,11 €

Gastos libre disposición: 2.900,12 €

-Vicepresidentes.

Complemento miembro de Mesa: 1.283,35 €

Gastos de representación: 1.072,46 €

Gastos libre disposición: 750,21 €

-Secretarios.

Complemento miembro de Mesa: 1.002,05 €

Gastos de representación: 868,35 €

Gastos libre disposición: 718,65 €

-Portavoces.

Gastos de representación: 1.847,35 €

Gastos libre disposición: 982,78 €

-Portavoces adjuntos.

Gastos de representación: 1.509,67 €

Gastos libre disposición: 701,99 €

Y así siguen luego los Presidentes de Comisión, Vicepresidentes de Comisión, Secretarios de Comisión, Portavoz de Comisión y Portavoz adjunto de comisión.”

 

Sueldos vitalicios:

Otra de las ventajas de alcanzar elevados puestos en la política es la de los sueldos vitalicios. Además de las diversas dietas, ayudantes, coches oficiales o vivir en el Palacio de la Moncloa, el Presidente del Gobierno percibe una pensión de 100.000€, dos asistentes personales, despacho y coche oficial desde el mismo día que termina su mandato y de manera vitalicia. Y todo ello por haber servido al pueblo (nótese la ironía).

¿Y los Ministros? Estos gozan de una pensión de jubilación vitalicia. Como recoge el Real Decreto 2734/1982 del 15 de octubre, durante los doce primeros meses desde el cese perciben un importe mensual igual a la dozava parte del total de las retribuciones anuales y, transcurrido el primer año, una dozava parte del ochenta porciento de las retribuciones básicas anuales.

 

Corrupción 

“Nosotros administramos dinero público, y el dinero público no es de nadie” Carmen Calvo, Vicepresidente Primero del Gobierno de España

 

La cita que encabeza este apartado no alude a que la persona citada sea corrupta o se haya visto involucrada en algún caso de corrupción, lo cual desconocemos, sino que vuelve a evidenciar el respeto que buena parte de la casta política tiene sobre el dinero que sale de nuestros impuestos.

Según la aceptada definición de Sayed y Bruce (1998), la corrupción institucional es “el mal uso o el abuso del poder público para beneficio personal y privado”, entendiendo que este fenómeno no se limita a los funcionarios públicos. 

Lo primero que debemos tener claro es que la corrupción en España no depende de ideologías o partidos, es un mal endémico que lleva asolando la democracia española desde sus orígenes que, según la página web Casos Aislados donde han recopilado todos los casos de corrupción que aparecen de forma aislada en España, la suma total de todo el dinero robado por los políticos de todos los partidos rondaría los 124.124.090.826 € (sí, sí, está bien escrito).

Si bien la corrupción no es exclusiva de España, en nuestro país es la regla general: partido que llega al poder, partido que se corrompe. Da igual sean políticos que abanderen al pueblo o que ya tengan suficiente dinero como para vivir ellos y sus futuras generaciones, la corrupción lleva siendo la norma general en todos los partidos durante mucho tiempo, ¿pero por qué?

 

  • Corrupción sistémica

Según Antonio García Trevijano, el problema reside en la inexistencia de la separación de poderes, ya que son los diferentes poderes los que deben vigilarse unos a otros para evitar la corrupción sistémica. Lógicamente siempre habrá algún político o algún partido que escape de la vigilancia pero, según Trevijano, con una separación de poderes bien delimitada no sería lo habitual. 

Respecto a los organismos encargados de vigilar la corrupción en España, podemos encontrar la conocida como Fiscalía Anticorrupción, la cual depende de la Fiscalía General del Estado de la que hemos hablado en líneas anteriores, o la Comisión Anticorrupción del Congreso, adjudicada por el gobierno a diferentes partidos políticos, cuyo presidente es Íñigo Errejón.  Es decir, políticos vigilando la corrupción política. Todo muy lógico ¿no? ¿Verdad que en la escuela son los propios alumnos los encargados de vigilarse unos a otros en los exámenes?

Para más información respecto a los Presupuestos Generales del Estado (PGE) y cómo el dinero de los contribuyentes se destina a la financiación de los partidos y su funcionamiento interno e institucional, así como su impunidad a la hora de utilizar las administraciones públicas como forma de establecer redes clientelares y poner a sus acólitos a dedo, recomendamos el video de Rubén Gisbert: La corrupción política más grande de España en los PGE.

 

¿Acaso todos los políticosson  ladrones? No. De la misma forma que es muy probable que haya casos de corrupción que no trascienden a la opinión pública y por ende los ciudadanos no nos enteramos, seguro que hay políticos honrados y honestos que representan a los ciudadanos por vocación y no como un medio para alcanzar dinero y poder, pero es evidente que la política y el poder profesionalizan corruptos que nos roban nuestro dinero. En cualquier caso, no cabe duda de que volver a los juicios de residencia es una opción cuanto menos deseable.

 

Populismo y demagogia, la receta mágica en democracia

 

 “La ignorancia, las pasiones populares, la demagogia acabaron conjugándose para que los deseos de los ciudadanos fueran cada vez a más. Lo que esperaban de los gobernantes elegidos no era que gobernaran en beneficio de la comunidad bien, sino que les dieran cada vez más, que los halagaran más, que satisfacieran más sus ansias.” César Vidal, Un mundo que cambia, 7

 

Políticamente Incorrecto democracia loboEsta cita de César Vidal, que bien podría ser contemporánea, hace alusión a cómo la sociedad y la democracia ateniense fueron degenerando en un conglomerado de intereses privados, redes clientelares y populismo. Como acertadamente identificaron muchos griegos allá por el siglo IV a.C, el pueblo era fácilmente manipulable a través de la adulación, la mentira y la ignorancia.

En el siglo XXI, el populismo y la demagogia resultan ser la receta mágica para alcanzar el poder en democracia. Con eslóganes sencillos orientados a las emociones y dividiendo la sociedad en víctimas y culpables, los demagogos se presentan como valedores y protectores de los primeros. Apelando al lado emocional y al margen de datos objetivos, dicen luchar contra las injusticias de un sistema que les oprime y les condena prácticamente de nacimiento.

Hoy en día, el grupo de víctimas no es un bloque homogéneo con unas mismas características, problemas y demandas, sino que son diferentes minorías con particularidades y discursos diferentes, pero con enemigos comunes. A los relatos emocionales creados ad hoc para estos grupos, donde la lucha contra las injusticias y revisionismo histórico son vitales para generar nuevos conflictos, se añade un enemigo común, lo que permite agrupar a todas estas minorías que en principio eran diferentes contra el culpable por excelencia de todas sus injusticias (capitalismo, neoliberalismo, heteropatriarcado u hombre blanco europeo). De esta forma se crea un discurso conjunto que ayude a conformar una hegemonía cultural.

Posiblemente, la región del planeta con mayor demagogia en los últimos años haya sido Iberoamérica. Desde el populismo chavista de comienzos de siglo que derivó en una dictadura socialista, hasta el sistema de redes clientelares argentino, pasando por la Bolivia de Evo Morales, Rafael Correa en Ecuador, Bolsonaro en Brasil, el cambio a un sistema socialista en Chile o Pedro Castillo en Perú, son algunos de los ejemplos más recientes sobre cómo establecer chivos expiatorios, adular al pueblo y ofrecerle soluciones fáciles a problemas complejos es una fantástica forma de alcanzar el poder en democracia. Cómo a través de dividir la sociedad y generar nuevos focos de conflicto se puede subvertir el poder establecido.

Para el que piense que todos estos movimientos y reivindicaciones sociales son demandas espontáneas de diferentes individuos que deciden reunirse y hacer frente a desigualdades o injusticias comunes, ¿por qué estos movimientos espontáneos son similares, cuando no exactamente iguales, en todo Occidente? ¿Acaso países con sistemas, legislaciones y culturas diferentes mantienen un denominador común opresor que sirve como motor de lucha a nivel global y de forma espontánea? 

 

Cualquiera con acceso a internet puede darse cuenta de que los movimientos a favor de las minorías son prácticamente iguales en todo Occidente. Legitimados a través de discursos buenistas de buenos y malos, se manifiestan ruidosamente en contra de supuestas injusticias y opresiones. Los medios de comunicación se hacen eco de las mismas, las apoyan y estigmatizan cualquier foco de disidencia, de forma que sus demandas crecen exponencialmente como si no ocurrieran más cosas en el mundo. Los políticos sacan provecho electoralmente y buscan la forma de institucionalizar estas demandas en forma de leyes, derechos o subvenciones, las cuales acabamos pagando las mayorías con nuevas restricciones a nuestras libertades e impuestos. El problema reside en la falta de control político respecto al dinero público y la promulgación de leyes totalitarias.

 

El clásico “Divide y vencerás”

“Las democracias posmodernas tienen como finalidad no garantizar la libertad del individuo, sino garantizar la libertad de las ideologías por encima de las libertades de los individuos para mantener a los individuos en permanente conflicto. De manera que la esencia de la democracia consiste en mantener a los seres humanos peleándose entre sí.” Jesús G. Maestro

 

Sea como fuere, en Europa y más concretamente en España, tampoco estamos exentos de populismo. Entre las etiquetas más actuales con las que los demagogos nos dividen y nos enfrentan encontramos: hombres contra mujeres, ricos contra pobres, empresarios contra trabajadores, nacionales contra inmigrantes, musulmanes contra cristianos, nacionalistas contra patriotas, heterosexuales contra LGTBI, ultraderechistas contra progresistas, fascistas y rojos… A partir de esta división entre “buenos y malos”, los buenos y tolerantes se autoproclaman defensores de los derechos de las minorías, situando automáticamente al otro grupo como enemigos de las mismas.

A raíz de esta división, “los tolerantes” se permiten corregir, educar y señalar a las personas que no comparten sus planteamientos. Independientemente de las ideas y de cómo se defina cada uno, si no compartes su dogma al pie de la letra eres parte del enemigo. Así, las ideas del individuo quedan supeditadas a la ideología del colectivo

Debemos señalar que si bien este enfrentamiento solamente está radicalizado en pequeños sectores de la sociedad, muchas de las ideas subyacentes, apoyadas por la opinión publicada, acaban impregnando en buena parte de la ciudadanía. Ya sea por acción u omisión, se establece una especie de autocensura en torno a ciertos temas relativos a estas minorías donde, independientemente de los argumentos y la educación con la que se expongan, la disidencia y la heterodoxia son señaladas y perseguidas.

 

¿Qué interés pueden tener los políticos en etiquetarnos y dividirnos? Esta estrategia política obedece principalmente a los dos objetivos más antiguos de la historia: poder y dinero

Divide y vencerás es una de las estrategias más antiguas y eficaces para alcanzar y mantener el poder en política. Si nos dividen entre nosotros y nos dicen a quién debemos odiar y por qué, evitan que colaboremos entre nosotros y pensemos por nuestra cuenta. De la misma forma, el miedo a que salga el temido rival político mantiene a los ciudadanos, por muy hartos que estén de la política, acudiendo a votar cada cuatro años y legitimando el sistema.

 

camiseta fuck taxesUn ejemplo bastante claro es el de odiar al empresario explotador porque te paga poco, en vez de fijarte en que el empresario paga por ti casi el doble de lo que tú percibes, pero esa otra mitad se la queda el Estado, que no contento con eso, te sigue quitando una buena cantidad de la parte restante a través del IRPF y los muchísimos impuestos directos e indirectos. Pero que sepas, que la culpa del poco dinero que te llega a final de mes es única y exclusivamente del empresario explotador que se aprovecha de tu trabajo para enriquecerse. 

 

Otro ejemplo actual lo encontramos con la polémica de el Rubius. Debemos odiar al Rubius y a los youtubers que se van a vivir a otro país porque tienen la culpa de que el Estado no recaude suficientes impuestos en tiempos de crisis. Cuando el foco del problema no es la libre elección de las personas y la disminución en la recaudación estatal, sino el por qué personas cualificadas que generan riqueza eligen irse a un pueblo de 80.000 habitantes perdido en los Pirineos y el uso que se le da a nuestros impuestos. 

 

Respecto al dinero, desde los partidos políticos hasta la última de las asociaciones reciben subvenciones estatales. Cuanto más grande y ruidosa sea la causa que dicen defender, mayor será el número de asociaciones, trabajadores puestos a dedo, empresas privadas que den cobertura a cualquiera de los servicios que necesiten, estudios sociológicos, conferencias… y todo a cargo de los ciudadanos y sin ningún control más allá del político. 

De esta forma, se establecen redes clientelares con la que los políticos ganan poder y dinero a costa, una vez más, del dinero público.

 

Respecto a los discursos populistas en España queremos recomendar un video de Inocente Duke, un youtuber español que hace unos años hizo un experimento sobre los diferentes discursos populistas en nuestro país, evidenciando las similitudes de estos discursos y cómo las personas a las que van dirigidas atienden a cuestiones ideológicas y no al mensaje. Sin ánimo de hacer spoiler, dejamos un enlace en contenido recomendado.

 

Leyes totalitarias como forma de populismo

“Esta y no otra es la raíz de donde surge el tirano; cuando él aparece como un protector.” Platón

 

Si el problema fuese únicamente económico, nos podría parecer mejor o peor el uso que se dan a nuestros impuestos, el verdadero problema viene cuando el Estado legisla a favor de un segmento de la población en contra del resto o establece leyes totalitarias abanderando valores democráticos o justicias sociales

 

Independientemente de la ideología o el planteamiento feminista de cada persona, no es lógico que en una democracia donde se presupone que todos somos libres e iguales ante la ley, haya una ley que discrimina la mitad de la población por razón de género. Partiendo de la base de que la mayor parte de la población estamos en contra del asesinato de mujeres -nos atreveríamos a decir que un 99,9% de la población-, ¿es justo que se criminalice a todos los hombres como si fuésemos violadores o maltratadores en potencia y se termine con nuestra presunción de inocencia? Ésta es la Ley Integral de Violencia de Género aprobada por mayoría absoluta por los que abanderan ser los representantes del pueblo

 

Independientemente de la ideología de cada persona y las conclusiones que cada individuo pueda tener sobre una guerra civil que terminó hace ochenta años, ¿Por qué los políticos se empeñan en reanudar el enfrentamiento civil? Si cada uno es libre de formarse su propia opinión, ¿por qué el Estado nos impone una versión de la historia reducida a buenos y malos? Intentar controlar el pasado es propio de regímenes totalitarios, no de democracias, y la ley de memoria democrática es precisamente eso, una ley totalitaria que impone una versión oficial.

 

Independientemente de las ideas de cada uno, cada persona debería ser libre de poder educar a sus hijos en base a sus valores e ideas, ¿por qué se empeña el Estado en “educar” a los niños en base a la ideología del gobierno de turno? Como explicó la Ministra de Educación Isabel Celaá, que evidentemente no lleva a sus hijas a centros públicos, “no podemos pensar de ninguna de las maneras que los hijos pertenecen a los padres”. Los hijos pertenecen al Estado, le faltó añadir. Ésta es la ley Celaa.

 

Independientemente de la ideología de cada uno, la inviolabilidad de la propiedad privada no se cuestiona en ninguna de las democracias con las que habitualmente nos gusta compararnos. Los países que no aseguran la propiedad privada son países liberticidas donde la nacionalización de lo privado se realiza al ritmo de exprópiese. A la ya vulnerada protección de la propiedad privada en España, donde demagógicamente se establecen diferencias entre primera y segunda vivienda como si eso legitimase su ocupación, el modificado real decreto-ley antidesahucios exige que haya habido violencia e intimidación para poder desalojar a los okupas durante el estado de alarma. Donde cabe señalar que la inmensa mayoría de las ocupaciones se realizan sin violencia. 

 

Como bien identificó Cornelio Tácito, político e historiador romano:

“Cuanto más corrupto es el estado, más leyes tiene”.

 

 

Cortoplacismo y medidas impopulares

“Será imposible conservar el Estado como institución encaminada al progreso moral y material de sus individuos si sus líderes no van encontrando caminos alternativos a la imprevisión, que disfrazados de filantropía abren camino a regímenes dictatoriales.” Antonio Escohotado, Los enemigos del comercio I, 55

 

Otro de los principales problemas que a nuestro entender tiene la democracia española es la falta de seriedad y compromiso político a la hora de atajar problemas impopulares pero necesarios. Al final, la política no deja de ser la lucha por el poder, y cuanto más amplio sea el territorio por el que extienden su poder, mejor para los políticos. 

La mayoría de ellos piensan en términos de votos, no en los ciudadanos ni en nuestro bienestar, por lo que no se arriesgan a tomar medidas que afecten visible y directamente a un amplio segmento de votantes, aunque dichas medidas sean necesarias para la nación. 

Un claro ejemplo son las pensiones. Casi el 40 % del gasto total del Estado se va en sostener un sistema quebrado que necesita una reforma urgente, pero ¿quién va a ser el político que se arriesgue a ser impopular dentro de la amplia masa de votantes pensionistas?

Respecto al populismo y la utilización de los pensionistas como arma ideológica, consideramos especialmente ilustrativas las declaraciones de Antonio Maestre, sin duda uno de los periodistas más imparciales y rigurosos de nuestro país: “Te lo explico clarito, yo hablo de lo que me da la gana. Y yo decido quienes sois los que intentáis meter en el debate público el robar las pensiones de los jubilados. Yo decido quienes sois y cuáles son vuestros intereses.” 

 

Otro ejemplo lo encontramos durante las dos últimas crisis económicas, especialmente en la de 2007. Todos sabemos que debemos apretarnos el cinturón en tiempos de crisis pero ¿quién aprieta el cinturón al Estado? Especialmente en momentos de crisis donde hay que disminuir el gigantesco tamaño del Estado y ayudar a la ciudadanía ahorrando en costes estatales, la estrategia de los sucesivos gobiernos ha sido aumentar la deuda nacional y subir impuestos a los ciudadanos.

¿Qué formación política va a reducir el tamaño del Estado y el número de funcionarios si en cuatro años hay elecciones? La valentía, la honorabilidad y el patriotismo de los políticos brilla por su ausencia.

 

La igualdad como summum de la civilización

“La peor forma de desigualdad es tratar de hacer que las cosas desiguales sean iguales.” Aristóteles.

 

Politicamente Incorrecto Democracia AristotelesOtra de las estrategias más utilizadas y extendidas a lo largo de la historia es la de promover la igualdad. Creo que todos estamos de acuerdo en que debe existir igualdad de derechos y oportunidades y que todos debemos ser iguales ante la ley. Aunque haya excepciones lamentables, esta igualdad está recogida en la inmensa mayoría de constituciones occidentales. Entonces ¿por qué insisten en que necesitamos igualdad? 

Por mucho que se empeñen en decir lo contrario, los seres humanos no somos iguales. Cada persona tiene diferentes aptitudes, capacidades y cualidades, las cuales hacen que progresemos a ritmos diferentes y podamos desempeñar unas funciones con mayor facilidad que otras. ¿Y? ¿acaso eso es malo? ¿deberíamos ser fabricados en serie como Un mundo feliz

No es casualidad que las sociedades más desiguales sean las más prósperas y las más libres, de la misma forma que las sociedades más igualitarias sean más pobres y totalitarias. Dado que las personas somos diferentes por naturaleza, nuestras cualidades y la libertad de elección hacen que nos desarrollemos de maneras diferentes. ¿Cuál es el problema? 

Aquellos que critican las desigualdades materiales y promueven la igualdad, ¿de qué igualdad nos hablan? ¿nos van a hacer a todos igual de ricos que los que más tienen? 

Evidentemente no. Si el Estado nos iguala, lo hará hacia abajo, volviéndonos a todos igual de pobres. La igualdad es típica de la sociedad estamental y de regímenes comunistas, donde la sociedad se divide en castas inmóviles y todos son igual de pobres salvo las élites dirigentes. La sociedad capitalista produce desigualdades porque las personas son libres de desarrollarse y progresar a su manera. La diferencia entre las castas estamentales y las clases sociales capitalistas es que las clases sociales son movilidad social intrínseca, donde cada individuo puede escalar socialmente en base a mérito y suerte.

¿Te gustaría vivir en países desiguales como EEUU, Noruega, Australia o Suiza? ¿O prefieres vivir en países igualitarios como Corea del Norte, Cuba o Venezuela?

 

También se suele añadir el argumento de que es injusto que unos empiecen con más y otros con menos. ¿Y? ¿acaso la vida es justa? La vida nos viene impuesta con una serie de factores que ninguno elegimos, como el país, la cultura, la ciudad, la familia o la genética, entre muchos otros. Ni el guapo elige ser guapo, ni el rico elige nacer en una familia rica, ni el pobre en una pobre. Y desde luego, el victimismo no ayudará a que el pobre se iguale al rico.

¿Eso quiere decir que no debemos cuidarnos unos a otros? Claro que no. Vivimos en sociedad y debemos ayudarnos los unos a los otros. Ahora bien, ¿acaso justifica esta afirmación que le quitemos al rico lo que tiene para dárselo a los pobres? En nuestra opinión no. Porque ni el Estado se lo da a los pobres, ni los pobres serán más ricos mañana porque hoy le hayas quitado su dinero a otra persona. 

Por mucho que les moleste a los demagogos con discursos victimistas sobre que la riqueza es heredada, las personas ricas son ricas principalmente porque han aprendido a hacer dinero. En nuestra opinión, estas personas que abogan por la igualdad material harían mejor en promover la educación financiera, una cultura emprendedora y en buscar la forma de que las personas que más tienen enseñen al resto a generar dinero en vez de perseguirles, señalarles y robarles; eso si,  si lo que buscan es una igualdad ligada a la prosperidad

¿Es justo que Rafa Nadal tenga mejores cualidades que yo para jugar al tenis? No. ¿Sería justo que le atase los pies o le hiciese jugar con una raqueta de pingpong para igualar el partido? Tampoco. ¿Y por qué si este ejemplo absurdo lo vemos tan claro, gran parte de la sociedad se empeña en actuar como si en términos económicos fuese diferente? ¿envidia y resentimiento?

 

Para resumir el punto sobre la igualdad, aludiremos a un antiguo proverbio chino: dame un pez y cenaré esta noche, enséñame a pescar y cenaré siempre. No se trata de quitarle peces al vecino porque tiene más que tú, se trata de aprender cómo pesca el vecino para copiar su método, mejorarlo y poder comer toda la vida sin necesidad de mendigar ni robar comida. 

 

Al respecto, dejamos un par de reflexiones: 

“No es la anarquía el mal principal que amenaza a la era democrática, sino más bien el menor de ella. La igualdad suscita, en efecto, dos tendencias; una impulsa directamente a los hombres a la independencia y puede llevarles a la anarquía, y otra los conduce por un camino más largo y más oculto pero más seguro a la servidumbre. Los pueblos perciben fácilmente la primera y se resisten, pero se dejan arrastrar por la otra sin darse cuenta.” Alexis de Tocqueville

“Cuando la mitad de las personas llegan a la conclusión de que ellas no tienen que trabajar porque la otra mitad está obligada a hacerse cargo de ellas, y cuando esta otra mitad se convence de que no vale la pena trabajar porque alguien les quitará lo que han ganado con su esfuerzo… Eso, mi querido amigo… ¡es el fin de cualquier nación!” Adrian Rogers (citado por Álvaro Bernad)

 

Adoctrinamiento y manipulación del lenguaje para perpetuar el sistema

“¿Qué es lo que significa ser patriota? Ser patriota de verdad es pagar los impuestos que te corresponden y los que tienen más, tienen la oportunidad de demostrar ese patriotismo.” Pablo Iglesias, ex Vicepresidente Segundo del Gobierno y ministro de Derechos Sociales y Agenda 2030

 

Dejando a un lado la demagogia habitual a la que políticos y medios de comunicación tradicionales -y subvencionados por el Estado- nos tienen acostumbrados sobre el patriotismo y la solidaridad de pagar impuestos, y cómo sin los impuestos no tendríamos ni sanidad, ni la mal llamada “educación” pública, ni carreteras por las que circular en coche, simplemente contextualizamos un par de datos sobre este relato ideológico, aunque bien merecería una crítica completa al respecto:

  1. Una persona solidaria es aquélla que decide apoyar una causa determinada de forma voluntaria. Los impuestos no son voluntarios, si lo fueran no se llamarían “impuestos”. Por lo que podríamos debatir sobre qué nombre merece que el Estado quite a los ciudadanos una parte muy representativa de los ingresos que ganan con el fruto de su trabajo para que los políticos de turno lo gestionen como les apetezca, pero desde luego no es sinónimo de solidaridad ni de patriotismo.
  2. Según los PGE Consolidados 2021, en la cuadro IX.3.3 calsificado por políticas, se ha presupuestado un gasto en sanidad de 2.945 millones y 1.803 millones en educación -la cual debería ser “enseñanza”-, las cuales están por debajo de lo presupuestado en industria y energía (5.626 millones) o infraestructuras y ecosistemas resilientes (4.696 millones). Además de otros gastos, cuanto menos cuestionables, como los 916,85 millones al Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 o los aumentos presupuestarios de +157% al Ministerio de Igualdad y +0,9% en el sueldo de los funcionarios públicos. Sin entrar a valorar qué es más importante para la sociedad, ¿verdad que en el discurso habitual no dicen que hay que pagar impuestos para pagar la industria y energía o para infraestructuras y ecosistemas resilientes pese a que ambas reciben una cuantía mayor de los presupuestos del Estado? ¿a que no nos dicen que hay que apretarse el cinturón o ser buenos patriotas para pagar la Agenda 2030 y aumentar el ministerio de Irene Montero?

Como buenos demagogos, lo importante es atacar a la parte emocional del cerebro, por lo que al aludir a sanidad y educación siempre te posiciona del lado de los “buenos”, donde si además lo complementas con palabras como muerte, ancianos o niños, tienes todas las de ganar ¿quién estaría en contra de bajar impuestos si esto implica que mueran más ancianos o que los niños tengan una peor “educación”? Para todos aquellos que estén interesados en profundizar en las partidas presupuestarias del gobierno, recomendamos la Fundación Ciudadana Civio.

 

Aludiendo a la cita que da pie a este apartado, para el vicepresidente del gobierno -el mismo que no puede decir “España” ni utilizar la bandera española-, resulta que el patriotismo se mide por lo que pagas de impuestos. Es por ello que a Echenique, que pagaba a su asistenta personal en dinero “B”, le nombra portavoz de su partido y a Amancio Ortega, que pagó en España 392 millones de euros en impuestos durante el 2019, le atacan y señalan sistemáticamente. La misma coherencia a la que nos tienen acostumbrados. 

¿No sería más patriota amoldarse económica y legalmente a la situación de aquellas personas a las  que dices representar y de las cuales sale tu sueldo y todos tus privilegios? ¿No sería más coherente predicar con el ejemplo bajándose el sueldo, renunciando a dietas, chóferes y otras remuneraciones antes que adoctrinar a la ciudadanía sobre qué es ser un buen patriota?

 

“Pasarse en un Presupuesto es fácil. Lo he dicho siempre, chiqui, son 1.200 millones, eso es poco, eso lo quitas o lo pones en una parte del presupuesto.” María Jesús Montero, Ministra de Hacienda

 

Políticamente Incorrecto incorrectos democraciaSiguiendo con la demagogia habitual, los defensores de los impuestos como la autora de la célebre cita anterior, suelen argumentar que la presión fiscal en España es inferior a la de países del entorno en la Unión Europea o que son impuestos que solo afectarán a los ricos. 

Respecto al primer punto, efectivamente la presión fiscal es inferior a otros países, donde España en 2019 ocupó el puesto número 15 en Europa, pero éste es un indicador que muchos expertos en tributación señalan como “impreciso, poco informativo y de una utilidad muy limitada para realizar prescripciones de política fiscal.” Un indicador mucho más completo que refleja la realidad económica del país en relación a su fiscalidad es el indicador del esfuerzo fiscal, donde España ocupa el puesto número 5 entre los países de la OCDE, sólo por detrás de Portugal, Italia, Grecia y Francia.

En relación a la otra excusa populista por excelencia donde se miente descaradamente argumentando que es un impuesto a los ricos, las grandes fortunas o las grandes empresas, está más que demostrado que se trata de una falacia y que los “impuestos a los ricos” a los que más afecta es a la clase media y trabajadora. De la misma forma que la famosa tasa Google sólo afectaría al magnate tecnológico, terminó con Google diciendo que encarecería el precio de sus servicios a sus clientes. Es decir, que el proceso de digitalización del sector privado que tanto pregonaba el gobierno, comienza por poner un impuesto a la digitalización que repercute en las pymes. Todo muy lógico.

 

A modo ilustrativo del expolio fiscal al que estamos sometidos en España, el profesor Juan Ramón Rallo desglosa todos los impuestos en España, sumando un total 440.824 millones de euros de recaudación fiscal en impuestos y cotizaciones sociales en 2019. Lo que supone una media de 9.300€ anuales por español, que para un hogar de tres miembros son casi 28.000€ al año en impuestos y cotizaciones sociales. Insistimos en que estos datos son una media. Si eres una persona con cierto recorrido profesional, alguna especialización y años de experiencia remunerados, la recaudación fiscal a la que te somete el Estado te convierte en un auténtico patriota.

 

¿Acaso nuestros impuestos no se utilizan de forma responsable e imparcial? Lo más triste es que todo el dinero que el Gobierno consigue de los patriotas vía impuestos no se gasta en mejorar la sanidad, facilitar test y mascarillas a los ciudadanos en situaciones de pandemia sanitaria, ayudar a los casi 4 millones de desempleados fomentando la creación de empleo, ayudar a los emprendedores y a las pymes para que no se arruinen tras el confinamiento u ofrecer cursos especializados para fomentar la digitalización del sector privado que tanto predicaban, por ejemplo. 

No, lo realmente importante en estos momentos es aumentar el tamaño del Estado, crear nuevos ministerios, aumentar el número de asesores elegidos a dedo, crear comisiones y asociaciones con las que pedir más subvenciones, adquirir una flota de coches eco, retribuir con más sobresueldos a los políticos, utilizar políticamente a la minorías ideologizándolas, promover leyes totalitarias y crear nuevas ayudas sociales que fomenten que un sector de la población pueda quedarse recibiendo las famosas paguitas a costa del otro sector de la población, que tendrá que trabajar para ellos mismos, para el Estado y para los que no quieren trabajar. Y, como no, subvencionando medios de comunicación privados, no vaya a ser que les dé un arrebato de vergüenza profesional y sean críticos con el Gobierno. Esto sí es progreso -nótese la ironía-.

 

Sin ánimo de ser reiterativos, estamos siendo partícipes de un adoctrinamiento mayúsculo por parte de políticos y periodistas para continuar saqueando el bolsillo del ciudadano. Reiteramos que este adoctrinamiento ni es nuevo ni es exclusivo de este gobierno, sólo hay que recordar la política fiscal del ex Ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, a partir del leitmotiv ”Hacienda somos todos”. A este respecto recomendamos el libro “Hacienda somos todos, cariño: Cómo nos engañan para que creamos que pagamos poco y por nuestro bien” de Carlos Rodríguez Braun, María Blanco y Luis Daniel Ávila.

 

Así pues, la novedad que ha introducido este gobierno no es el adoctrinamiento fiscal, sino la persecución de ideas contrarias al expolio fiscal y el señalamiento público de disidentes civiles. Propio de la corrección política, el abanico de las palabras mordaza y el significante flotante se extienden a materia fiscal: si crees que pagamos muchos impuestos es porque eres un insolidario y un egoísta, si te parece bien que te quiten la mitad de lo que produces vía impuestos eres un patriota, si encima sonríes y aplaudes pasas a ser un ejemplo de patriota. Si por el contrario decides tener una opinión distinta y compartirla en tu entorno, eres un peligroso adoctrinador, completamente desinformado, que debería reflejar su inconformidad votando en democracia -¿se entiende el uso demagógico de las palabras?-. 

 

Como señaló Orwell, el que controla las palabras controla el pensamiento, y lo que se consigue a través de la incesante repetición de mensajes propagandísticos donde priman los sentimientos a los datos, con un análisis pormenorizado de las palabras utilizadas y a través de figuras de autoridad en diferentes medios, es precisamente eso: que nos esquilmen como buenas ovejitas y nos parezca bien, que nos suban los impuestos con la excusa de que es a los ricos y nadie se extrañe, que nos digan que hay que equiparar la presión fiscal con otros países de Europa cuando el esfuerzo fiscal en España es tiránico, o que seamos el único país de la Unión Europea que ha subido los impuestos en mitad de la pandemia actual y todavía tenemos que suplicar que nos bajen el 21% del IVA de las mascarillas. 

¿Y lo más “gracioso” de todo? Que este lavado de cerebro a la ciudadanía lo pagamos los propios ciudadanos. Adoctrinamiento a cargo del contribuyente

 

“Jefferson veía en el Estado tradicional a un terrorista sistemático, pues su negocio -como el de los bandoleros- fue vender protección coactivamente, bajo amenaza de catástrofe para quien no pagase el canon estipulado. De ahí, según él, que los hombres debían distinguir muy cuidadosamente las amenazas derivadas de ser insolidarios unos con otros y las que esgrime el clan investido como escudo de todos. En otro caso seguirán pagando estipendios para no ser saqueados por sus propios protectores. Debe tomarse en cuenta también que como refinamiento del saqueo se inventó la ortodoxia, suponiendo que la verdad y la razón se concentran necesariamente en el soberano y sus delegados.” Antonio Escohotado, Frente al miedo, 70-71

 

¿China como la nueva democracia?

“Es fácil esquivar la lanza, mas no el puñal oculto.” Proverbio chino.

 

Como es sabido, la hegemonía de EEUU como líder mundial está próxima a terminarse. Estados Unidos ya no es la potencia comercial que un día fue, igual que tampoco lidera el desarrollo de las nuevas tecnologías como inteligencia artificial u ordenadores cuánticos. Aunque sigue siendo un país poderoso, el imperio yanqui tocó techo hace algunos años y la nueva potencia ya está aquí: China.

La evolución de China en los últimos años ha sido increíble: tras un siglo de guerras civiles, invasiones extranjeras, purgas a disidentes, hambrunas entre las que se encuentra la más mortal registrada en la historia y una forzada industrialización del campesinado al más puro estilo comunista, en la segunda mitad del siglo XX apareció un hombre que lo cambió todo, Den Xiaoping.

En una economía típicamente socialista donde el Estado comunista intervenía en todo, el economista chino puso en práctica una apertura al comercio internacional, liberalizó la economía e invirtió en el desarrollo de empresas tecnológicas que, sumado a la mano de obra barata, fue escalando posiciones en el ranking mundial con productos de calidad competitiva a precios muy inferiores a los de las empresas occidentales. Es decir, Den Xiaoping supo identificar que el modelo socialista de intervención estatal solo entorpecía la economía, intensificándose sus desastrosos resultados cuanto más se implementaba dicho modelo. Por lo que cambió a un sistema de libre mercado o capitalista manteniendo en términos sociales el sistema totalitario comunista. A este modelo lo bautizó como el socialismo con características chinas.

China es un país comunista con una economía de libre mercado, lo que no quita que todas las empresas que quieran hacer negocios en China deban hablar previamente con el Partido. China no es una democracia, el partido comunista chino ejerce el poder absoluto del Estado y no existen ni elecciones, ni separación de poderes, ni libertad de expresión ni nada que se le parezca.

El Gobierno chino ejerce una presión férrea sobre sus compatriotas. Además de los campos de concentración (laojiao o laogai) que todavía funcionan, los comunistas chinos están a la vanguardia del desarrollo tecnológico como forma de control social. Además de la censura tecnológica y la filtración de toda información susceptible de subvertir el orden social, entre sus proyectos liberticidas encontramos algunos más próximos a la serie de televisión Black Mirror que a la realidad, como por ejemplo la red social donde evalúan el valor social del ciudadano a través de puntos.  Tal y como indica Teng Biao, abogado de derechos civiles y disidente del gobierno chino: “Xi Jinping está instaurando un totalitarismo de alta tecnología” 

Así pues, desde finales del siglo XX China ha ido expandiéndose por todo el mundo. Desde la creación de empresas estratégicas en occidente hasta la creación de infraestructuras que faciliten su comercio por todo el mundo. Asentamientos con los que extraer las materias primas de las que carecen en China, infiltración en los medios de comunicación del extranjero o compra de deuda pública de otros países. En el caso de España, según el experto en geoestrategia, defensa, seguridad, terrorismo yihadista e inteligencia, el coronel Pedro Baños, la participación de Yibing en el programa de televisión de máxima audiencia, El hormiguero, podría tratarse de una estrategia de propaganda. Respecto a la deuda española que ha comprado China, durante el 2020 aumentó su participación en grandes empresas de nuestro país, comprando Aldesa, Puentes y las ingenierías de Iberdrola, Naturgy y Técnicas Reunidas. 

 

China y el COVID-19 

“El PCCh no se preocupa de los chinos, lo que más le preocupa es prolongar su monopolio de poder en China y quiere crear un ambiente internacional que le sea favorable.” Teng Biao, abogado de derechos civiles y disidente

 

Por si todo fuera poco, llegó el 2020. Tras la crisis sanitaria y económica, la economía China ha resultado ser la mejor parada. No sólo no ha decrecido, sino que su economía creció en torno al 3% en 2020, las exportaciones de equipos médicos un 70%, las exportaciones de mascarillas 3.400% y se prevé que en 2021, mientras en las economías occidentales continúa aumentando el paro y la destrucción de la economía, China crecerá un 8%. Casi nada. 

Sin entrar a valorar sobre el origen y las posibles intenciones del virus, las cuales desconocemos y seguramente nunca lleguemos a conocer, la fotografía completa es cuanto menos inquietante. Por mucho que el nuevo presidente de los EEUU no quiera vincular el Covid 19 con China prohibiendo palabras como “virus chino” o “virus de Wuhan”, a estas alturas todos sabemos de dónde salió. 

No conocemos ni desde cuándo estaba el virus, ni cuándo tuvo el Gobierno Chino conocimiento del mismo, lo que sí sabemos es que frente a su eficacia posterior luchando contra el virus, su respuesta inicial fue muy lenta. Sabemos que seis militares españoles que viajaron a los juegos de Wuhan en octubre de 2019 dieron positivo en anticuerpos y habían pasado la enfermedad, pero que China no alertó al mundo hasta 2020, coincidiendo con el Año Nuevo Chino,] que en 2019 tuvo 415 millones de desplazamientos. 

Además, se da la siniestra circunstancia de la desaparición de periodistas, youtubers y bloggeros chinos que intentaban informar al respecto, así como la nueva ley totalitaria promulgada por el gobierno chino donde se prohibe a los médicos informar sobre el covid 19 bajo riesgo de pena de muerte. También se dio la negativa del gobierno chino para que entrasen investigadores de la OMS a estudiar el coronavirus, así como la viróloga china que escapó de su país y que, el siempre minucioso periodista Iker Jiménez, consiguió entrevistar. En dicha entrevista, Li-Meng Yan afirmó que «El coronavirus es un arma biológica creada para atacar al ser humano».

 

Con lo arriba expuesto, ¿acaso en Políticamente Incorrecto afirmamos que el virus ha sido creado por China con fines económicos o de algún otro tipo? No. Como hemos mencionado al comienzo, ni lo sabemos ni seguramente lo lleguemos a saber nunca. Simplemente hemos realizado una recopilación de diferentes medios donde se puede observar una tendencia cuanto menos siniestra. Cualquier aficionado a la historia sabe de las barbaridades que el ser humano ha sido capaz de realizar a lo largo de la historia y cualquier persona mínimamente informada sobre el comunismo y el siglo XX, sabe que dichas barbaridades escalaron durante el siglo anterior a niveles pocas veces visto en la historia. 

Si nos hemos tomado la molestia de realizar este apartado es porque, a día de hoy, parece estar mal visto decir virus chino cuando el Covid19 salió de China, pero no hay ningún reparo en decir gripe española cuando dicha gripe ni siquiera tuvo su origen en nuestro país. De la misma forma que son pocos los medios y los políticos que plantean la posibilidad de pedir responsabilidades a China por una crisis sin precedentes, mientras que quienes lo hacen son señalados y estigmatizados. Incidimos en que ni afirmamos ni ratificamos nada categóricamente, simplemente pensamos que las dudas están sobradamente justificadas. 

 

El Foro Económico Mundial, El Gran Reseteo y China

“La pandemia representa una oportunidad, inusual y reducida, para reflexionar, reimaginar y reiniciar nuestro mundo.” Klaus Schawb, Fundador y Presidente Ejecutivo del Foro Económico Mundial 

 

Sin extendernos mucho más en lo que respecta a China, no podemos dejar de hacer mención al último Foro Económico Mundial (o Foro de Davos) y el conocido como El Gran Reseteo.

Estas cuestiones, que hace unos años eran tachadas de conspiranoicas, hoy en día están sobradamente documentadas y confirmadas por sus propios protagonistas. Ambos temas gozan del silencio de la mayor parte de los medios de comunicación y son pocos los que se atreven a hablar abiertamente de ello, aún a riesgo de ser censurados por las plataformas digitales como el caso del doctor César Vidal, que es censurado constantemente por youtube al ofrecer datos objetivos y contrastados sobre estos temas -aprovechamos para recomendar su web oficial donde puede tratar estos temas abiertamente sin ser censurado-.

Para el escéptico lector que nunca haya escuchado hablar sobre estas cuestiones, le pedimos que pare su lectura y consulte directamente el breve video sobre las predicciones del Foro Económico Mundial para 2030 y el artículo sobre Ahora es el momento de un “gran reinicio”, que entre explicaciones ambiguas y genéricas, recoge frases y conceptos como: «Gran Reinicio» del capitalismo; «economía de las partes interesadas»; los gobiernos deben promover resultados equitativos; normas nuevas que rijan la propiedad intelectual, el comercio y la competencia; o promover objetivos comunes como la igualdad y la sostenibilidad.

En definitiva, que el grupo de líderes empresariales, políticos internacionales, periodistas e intelectuales que conforman el Foro de Davos, nos dicen que el sistema de libre mercado basado en las relaciones libres entre diferentes partes que hemos conocido hasta ahora ha llegado a su fin. Es el momento de apostar por nuevos modelos equitativos, comunes, igualitarios y sostenibles. No hace falta ser politólogo ni economista para darse cuenta de la similitud de estos términos con el marxismo. ¿Qué formaciones políticas contemporáneas plagan sus discursos con palabras como igualdad, comunes o equidad? Pues eso. 

 

Las ocho predicciones del Foro de Davos para 2030

Pero si el Gran Reseteo o Gran Reinicio te ha parecido inquietante, espérate que vamos con el video del Foro de Davos y sus ocho predicciones para 2030:

  1. No tendrás nada y serás feliz. Todo lo que quieras lo podrás alquilar y te lo llevarán en dron.
  2. Estados Unidos dejará de ser la superpotencia líder en el mundo, lo dominarán un puñado de países.
  3. No morirás esperando un donante de órganos. No trasplantaremos órganos sino que los imprimiremos.
  4. Comerás mucha menos carne. Será de forma ocasional, no un alimento básico. Por el bien del medioambiente y por tu salud.
  5. Un billón de personas se desplazarán por el cambio climático. Tenemos que hacer un mejor trabajo recibiéndolos e integrando refugiados.
  6. Las contaminadoras tendrán que pagar para emitir dióxido de carbono. Habrá un precio global para el carbón, lo que ayudará a que los combustibles fósiles sean historia.
  7. Podrías estar preparándote para ir a Marte. Los científicos habrán descubierto cómo mantener tu salud en el espacio. ¿El comienzo de un viaje para encontrar vida extraterrestre?
  8. Los valores occidentales habrán sido probados hasta el punto de ruptura. Controles y contrapesos que forman la base de nuestras democracias no debe olvidarse.

 

¿Qué es eso de que no seremos dueños de nada pero seremos felices? ¿Qué puñado de países dominarán el mundo? ¿Cómo que la carne dejará de ser un alimento básico por nuestro bien? ¿A dónde se desplazarán un billón de personas? ¿Tiene algo que ver con la ruptura de los valores occidentales que serán llevados al límite? ¿Se fijará un precio mundial para el carbón? ¿Y se fijarán precios mundiales para algo más? ¿De qué tipo de democracia están hablando? ¿Una democracia al estilo chino?

Cuanto menos inquietante, ¿verdad? ¿Cuántos grandes medios habéis visto que traten este tema? ¿Acaso no es de interés que una camarilla formada por muchas de las personas más influyentes y poderosas del planeta estén diciendo que el mundo tal y como lo conocemos ha dejado de existir? 

Dado que estamos en nuestra crítica a la democracia, la pregunta es obligada: ¿Por qué un reducido grupo de personas tienen el poder de dictaminar cómo debemos vivir el resto? ¿Qué legitimidad tienen estas personas, que no han sido elegidas ni seleccionadas por nadie, para tomar decisiones que nos afectan a todos de forma determinante? 

Ah, y se nos olvidaba añadir: en el supuesto de que se pretendiese establecer un gobierno mundial para 2030 donde el modelo capitalista o de libre mercado fuese sustituido por un modelo similar al socialismo, ¿quién podría ser el encargado de llevar a cabo dicha labor en España? Efectivamente. Pablo Iglesias, ex Vicepresidente Segundo del Gobierno y ministro de Derechos Sociales y Agenda 2030.

Para terminar con nuestro punto sobre el Gran Reseteo y el Foro Económico Mundial, dejaremos algunas reflexiones en el aire. ¿Pudiera ser que la crisis económica del covid, especialmente dramática en las economías occidentales, se esté agravando para alcanzar el Gran Reinicio del capitalismo y la economía de las partes interesadas? ¿Tiene algo que ver el aumento en la crisis migratoria de los últimos años en Europa con la impulsión de la agenda 2030? ¿Está relacionado el creciente endeudamiento nacional con la intención de que los países pierdan su soberanía nacional a favor de entidades supranacionales? ¿Podrían estar relacionados los ataques al cristianismo y al hombre blanco de los últimos años con los diferentes movimientos que promueven el revisionismo histórico, el multiculturalismo y la islamofilia como forma de llevar los valores occidentales al punto de ruptura

Nuestro objetivo con este apartado no es enseñar qué es el Foro de Davos ni el Gran Reseteo, sino informar que hay ciertas organizaciones supranacionales, formadas por algunas de las personas más poderosas e influyentes del planeta, con planes que nos afectan a todos y cada uno de nosotros.

Para aquellos que quieran saber más sobre estos temas, hay multitud de expertos que informan al respecto, profesionales reputados que no son peligrosos locos conspiracionistas ni nada por el estilo. Simplemente se trata de profesionales, más o menos independientes, que llevan muchos años investigando y aprendiendo sobre este tipo de organizaciones. Al respecto, recomendamos a César Vidal, Pedro Baños, Javier Villamor, Cristina Martín o Lorenzo Ramírez, por citar algunos ejemplos de especialistas reputados en sus respectivas profesiones. Además de las recomendaciones previas, animamos a ver una entrevista de Jano García a Pedro Baños y Javier Villamor donde tratan la reciente conferencia de Davos, el papel de China y Soros.

“Algunos creen incluso que nosotros -los Rockefeller- somos parte de una cábala secreta que trabaja contra los mejores intereses de los Estados Unidos, caracterizando a mi familia y a mí como “internacionalistas” que conspiran alrededor del mundo con otros para construir una estructura global política y económica más integrada -un mundo, si se quiere-. Si esa es la acusación, me declaro culpable y estoy orgulloso de ello.” David Rockefeller, Memorias, 2002 (citado en César Vidal, Un mundo que cambia, 104)

 

Foro Económico Mundial y China

Volviendo al tema de China, el invitado de honor de la reunión de 2021 en Davos fue Xi Jinping, presidente de la República Popular China. Sin entrar a valorar su discurso, podemos encontrar similitudes entre la China comunista contemporánea y los objetivos del Foro Económico Mundial anteriormente explicados. Independientemente de la veracidad que cada uno le dé a estas declaraciones, la expansión internacional de China y la aplicación de la tecnología como forma de control social son hechos objetivos inquietantes.

En lo que a la economía se refiere, China tiene todo lo necesario para liderar la nueva globalización mundial. A la mano de obra barata, la tecnología y el número de patentes chinas, hay que sumar su estratégica expansión internacional en busca de la energía y las materias primas que no tiene en su país, lo cual le ha llevado a estar presente en todo el globo.

Igual que EEUU abanderó los valores democráticos y la exportación de su modelo le sirvió como excusa para expandir su influencia por todo el mundo, China está haciendo lo propio con su socialismo moderno: un país económicamente fuerte y socialmente autoritario. Se prevé que durante los próximos años se haga todavía más visible la hegemonía mundial china, con el riesgo intrínseco de que el modelo totalitario chino se expanda. Veremos cómo se desarrolla todo.

 

Conclusión

“El estado democrático debe aplicarse a servir a la mayoría y procurar a todos la igualdad delante de la ley, debe al mismo tiempo protegerse contra el egoísmo y proteger al individuo contra la arbitrariedad del estado.” pericles

 

Nuestra intención con esta crítica es poner en relevancia algunas de las luces y sombras del sistema democrático, reivindicando la responsabilidad del ciudadano y la importancia de vivir en libertad. Entendemos que la democracia es el sistema de gobierno más respetuoso con los valores esenciales del ser humano, no obstante, creemos que debe estar sometido a mecanismos de control que nos alejen de gobernantes liberticidas. A grandes rasgos, el mensaje principal de esta crítica podríamos dividirlo en tres grandes bloques: el sistema democrático en España y la casta política, los enemigos de la democracia y el futuro de la misma.

 

Políticamente Incorrecto democracia vota y no piensesEn el siglo XXI, la democracia ha dejado de ser el sistema que los atenienses plantearon en el siglo IV a.C. Es por ello que hoy en día se habla de diferentes sistemas democráticos. Atendiendo a las teorías que surgieron en la Ilustración sobre soberanía nacional y la separación de poderes como forma de evitar la tiranía, es evidente que en España no existe separación de poderes y que la nación está a merced del partido de turno que gobierna. Las leyes se dictan de arriba a abajo, cuando debería ser al revés, los ciudadanos no tenemos ningún control sobre las decisiones que toma el Estado ni a dónde se destinan nuestros impuestos. Podríamos entrar a valorar si estamos en una oligarquía, en una partitocracia o en una cleptocracia, pero que en nuestro sistema el poder no lo tiene el pueblo, es evidente.

 

La clase política actual, con sus privilegios y su trato de favor frente a la ley, se asemeja mucho a las castas propias de la sociedad estamental y el Absolutismo. Utilizan el dinero del contribuyente para crear redes clientelares y propaganda, con la que nos etiquetan, nos enfrentan entre nosotros y nos adoctrinan con mensajes absurdos como que sin Estado y sin impuestos no habría sanidad ni educación, que pagar impuestos es sinónimo de solidaridad o que el patriotismo se mide con tu contribución a Hacienda. Dividir la sociedad en grandes segmentos con ideas, rasgos, intereses y enemigos predefinidos para luego enfrentarlos es la forma más sencilla de manipulación. Es mucho más sencillo controlar a personas adheridas a un conjunto de ideas predefinidas, donde sabes de antemano qué ideas defenderán y cuáles atacarán, que controlar a personas críticas que no se adhieran a un conjunto de ideas fijas o ideología. ¿Qué sería de los partidos políticos sin el enfrentamiento y los fanatismos?

 

Todos los políticos tienen intereses propios y ajenos al ciudadano, como el poder o el dinero, por lo que no es buena idea que los ciudadanos depositemos nuestras esperanzas en la casta política, como si éstos fuesen mesías que nos traerán la luz en medio de la oscuridad en la que estamos sumidos -muchas veces provocada por los propios políticos-. No es cuestión del partido, sino del sistema. No son casos aislados, la corrupción es institucional. Si salimos de esta oscuridad en la que estamos inmersos, será a pesar de la casta política, no por ella.

 

Respecto a los peligros de la democracia, la situación no ha variado mucho desde la Antigua Grecia. La ignorancia de un pueblo que se deja adular por demagogos profesionales, los cuales pregonan soluciones sencillas a problemas complejos y medidas cortoplacistas en vez de resolver los problemas reales, están a la orden del día. Además, el populismo contemporáneo ha llegado a unos niveles de especialización y perfeccionamiento pocas veces visto en la historia. A través de la construcción discursiva se crean discursos ad hoc para minorías, denunciando injusticias pasadas o poniendo el foco en problemas puntuales y haciendo ruido mediático, consiguen beneficios económicos, sociales o legales en un momento donde la mayor parte de la ciudadanía está ahogada en leyes e impuestos. De esta forma, el gobierno de la mayoría pasa a ser el gobierno de las minorías a cargo de la mayoría, sin que ésta pueda hacer nada. Pero manteniendo el nombre de democracia, que siempre queda bien. 

 

Por otro lado, se da la incongruencia de que el cuarto poder en democracia, los medios de comunicación que deberían ser garantes de la misma -y así se presentan-, son aquellos que con mayor ferocidad persiguen la disidencia, la heterodoxia y el pensamiento propio. En pleno siglo XXI pretenden consolidar una “democracia” de pensamiento único, consenso, verdades absolutas, comunicación unilateral y linchamiento mediático de todo aquel que no se arrodille ante sus postulados y acepte su circo mediático. Como si pudiéramos tener democracia sin libertad de pensamiento y expresión. 

 

En cuanto al futuro de la democracia, los escándalos de corrupción, la brecha entre los políticos y la ciudadanía, el auge de los demagogos, las crisis económicas, el creciente endeudamiento nacional, las subidas de impuestos y la nueva crisis médica, social y económica está creando ciudadanos resignados y poniendo de relevancia la crisis en las conocidas como “democracias liberales”.

Independientemente de cuestiones ideológicas, sólo hay que mirar a los países occidentales para comprobar que en su mayoría gozamos de mayor libertad que los países de otras zonas del planeta. Si no cuidamos nuestro sistema, si pensamos que lo que tenemos es para siempre y no somos conscientes de que hay otros modelos autoritarios con pretensiones expansionistas, lo más probable es que en los próximos años se impongan otros modelos en occidente. Modelos que nada tienen que ver con lo que hemos conocido hasta ahora. 

 

Con todo lo expuesto en esta crítica, España ocupa el puesto número 22 en el Índice de democracia 2020 elaborado anualmente por la revista The Economist, donde evalúan el nivel de democracia de los diferentes países del Planeta. En dicho estudio, donde la separación de poderes no aparece como variable a analizar, España logra una nota global de 8.12 sobre 10, con una puntuación especialmente alta en la categoría de proceso electoral y pluralismo político (9.58). A partir de este análisis, nos surgen dos consideraciones: si este índice es correcto y nosotros estamos posicionados como el número 22 a mundial en 2020, podemos hacernos una idea de cuán libres son en otros países y lo efímera y volátil que puede ser la libertad de una nación; por otro lado, si este índice no es tan riguroso como se presupone de una revista de tanta autoridad, por mucho que se utilice la palabra democracia, ¿de verdad vivimos en una sociedad democrática donde el poder emana del pueblo y controla a sus gobernantes?

 

“Una dictadura perfecta tendría la apariencia de una democracia, pero sería básicamente una prisión sin muros en la que los presos ni siquiera soñarían con escapar. Sería esencialmente un sistema de esclavitud, en el que gracias al consumo y el entretenimiento, los esclavos amarían su servidumbre.” Aldous Huxley, “Un mundo feliz”

 

 

Bibliografía:

Antonio Escohotado, Los Enemigos del Comercio I (2008)

Entrevista de la trilogía Los Enemigos del Comercio: https://www.youtube.com/watch?v=7dVMSexkbmI&t=1s

Web oficial: https://laemboscadura.com/

Antonio Escohotado, Frente al miedo (2015)

Web oficial: https://laemboscadura.com/

Entrevista – Frente al miedo: https://www.youtube.com/watch?v=i5EnyE_8X9U

Instagram: https://www.instagram.com/escohotado/?hl=es

Youtube: https://www.youtube.com/channel/UCks2FdxaBZZFl4PTBAGz4Jw

 

César Vidal, Un mundo que cambia. (2020)

Entrevista – Un mundo que cambia: https://www.youtube.com/watch?v=sRdkJ4h-Z1Y

Web oficial: https://cesarvidal.com

Instagram: https://www.instagram.com/escesarvidal/?hl=es

Youtube: https://www.youtube.com/channel/UCscCgGtVBhO3O88q1MqVr0g

 

Javier Torrox, La sencillez de las cosas (2014)

Documental sobre las teorías de García-Trevijano: Frente a la gran mentira: https://www.youtube.com/watch?v=Z2M5hzJVFVo    (muy recomendable)

Web relacionada: http://disidentia.com/author/javier-torrox/

 

Aitor Guisasola, La falsa democracia y las leyes de género (2019)

Web oficial: https://uacd.tv/

Movimiento de Regeneración Política de España: https://mrpe.social/

Instagram: https://www.instagram.com/uacd_luxaitor/

Youtube: Un Abogado Contra la Demagogia https://www.youtube.com/channel/UCscCgGtVBhO3O88q1MqVr0g

 

Etienne La Boétie, Discurso sobre la servidumbre voluntaria (1576)

Artículo relacionado: https://mises.org/es/wire/es-la-servidumbre-voluntaria-no-la-coerci%C3%B3n-la-que-alimenta-el-poder-del-estado

Nueva Revista – Discurso de la Servidumbre Voluntaria: https://www.nuevarevista.net/libros/discurso-de-la-servidumbre-voluntaria-de-etienne-de-la-boetie/

Blog de la filósofa, profesora y escritora Patricia Terino – Discurso de la Servidumbre Voluntaria:  https://patriciaterino.com/discurso-de-la-servidumbre-voluntaria-etienne-de-la-botie/

El Confidenial – ¿Por qué obedecemos (con entusiasmo) a los tiranos: https://blogs.elconfidencial.com/cultura/el-erizo-y-el-zorro/2020-10-06/servidumbre-voluntaria-etienne-boetie_2775827/

Primera Vocal – El Discurso de la Servidumbre Voluntaria: https://primeravocal.org/el-discurso-de-la-servidumbre-voluntaria-de-etienne-de-la-boetie/

La Sangre del León Verde – Discurso de la servidumbre voluntaria: https://www.lasangredelleonverde.com/discurso-de-la-servidumbre-voluntaria/

Disidentia – La Degradación Política y la Servidumbre Voluntaria: https://disidentia.com/la-degradacion-politica-y-la-servidumbre-voluntaria/

Laicismo.org – Discurso de la Servidumbre Voluntaria. Actualidad y Vigencia: https://laicismo.org/discurso-de-la-servidumbre-voluntaria-actualidad-y-vigencia/133976

La Maleta de PortBou – Actualidad de la Servidumbre Voluntaria: https://lamaletadeportbou.com/articulos/actualidad-la-servidumbre-voluntaria/

 

Sobre la Separación de poderes de Montesquieu

Red Historia – El espíritu de las leyes de Montesquieu (1748): https://redhistoria.com/el-espiritu-de-las-leyes-de-montesquieu/

Letra Càntaro – Separación de Poderes y Soberanía: https://letracantaro.blogspot.com/2008/11/separacin-de-poderes-y-soberana.html

Diario Constitucional – Acerca de Montesquieu: considerado el padre de la división de poderes: https://www.diarioconstitucional.cl/2018/08/29/acerca-de-montesquieu-considerado-el-padre-de-la-division-de-poderes/

El Independiente – La separación de poderes: https://www.elindependiente.com/opinion/2018/05/21/separacion-poderes-justicia/

ConfiLegal – ¿Quién era Montesquieu, considerado el padre de la división de poderes?: https://confilegal.com/20180826-quien-montesquieu-padre-del-invento-la-division-poderes/

Portal Académico. Universidad Nacional Autónoma de México – División de Poderes: https://e1.portalacademico.cch.unam.mx/alumno/historiauniversal1/unidad4/liberalismopolitico/divisionpoderes

 

El Tercer Estado y la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano (1789)

Historia y Biografías – El tercer estado en el antiguo régimen feudal y estamentos sociales:  https://historiaybiografias.com/tercer_estado/

El Historiador – El abate Sieyès y la Revolución Francesa: https://www.elhistoriador.com.ar/el-abate-sieyes-y-la-revolucion-francesa/

Akal – Emmanuel-Joseph Sieyès: https://www.akal.com/autor/emmanuel-joseph-sieyes/

Biografías y Vidas – Abate Sieyès: https://www.biografiasyvidas.com/biografia/s/sieyes.htm

Laetoli – Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano: http://www.laetoli.es/los-ilustrados/158-declaracion-derechos-hombre-ciudadano-9788494674280.html

Tratados Europeos – Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano: http://tratadoseuropeos.eu/Documentos/Declaracion_de_los_Derechos_del_Hombre_y_del_Ciudadano.pdf

 

Sobre el cuarto poder:

AZ periodistas – Medios de Comunicación Social. El Cuarto Poder:  http://www.azperiodistas.com/medios-de-comunicacion-social-el-cuarto-poder/1168

Tradupla – Los Medios de Comunicación: el Cuarto Poder de la Historia: https://tradupla.com/es/los-medios-de-comunicacion-el-cuarto-poder-de-la-historia/

Estudio de la Universidad CEU Cardenal Herrera sobre el libro “La Agonía del Cuarto Poder”, de Carlos Ruiz:  https://repositorioinstitucional.ceu.es/bitstream/10637/7779/1/Recensi%C3%B3n%20del%20libro%20de%20Carlos%20Ruiz,%20La%20agon%C3%ADa%20del%20cuarto%20poder_prensa%20contra%20democracia.pdf

Diario Libre – Entrevista al periodista Israel Márquez: “El periodismo ya no es ese cuarto poder que apostaba a la democracia”:

https://www.diariolibre.com/actualidad/israel-mrquez-el-periodismo-ya-no-es-ese-cuarto-poder-que-apostaba-a-la-democracia-JUDL1053921

El Imparcial – Crítica al libro “Comunicación y poder”, de Manuel Castells: https://www.elimparcial.es/noticia/64356/Los-Lunes-de-El-Imparcial/Manuel-Castells:-Comunicacion-y-poder.html

ORT Campus Virtual – La democracia y los Medios de Comunicación: https://campus.almagro.ort.edu.ar/cienciassociales/articulo/1290971/la-democracia-y-los-medios-de-comunicacion

Instituto Juan de Mariana – El Cuarto Poder del Estado: https://juandemariana.org/ijm-actualidad/analisis-diario/el-cuarto-poder-del-estado/

Invertir en Bolsa – El “cuarto poder”, los medios de comunicación, es vital para la Democracia:

https://www.invertirenbolsa.info/Estado-de-Derecho-y-Democracia/el-cuarto-poder-los-medios-de-comunicacion-es-vital-para-la-democracia.htm

La Razón – El papel de los medios de comunicación en las democracias: https://www.larazon.es/blogs/politica/el-rincon-del-politologo/el-papel-de-los-medios-de-comunicacion-en-las-democracias-BD14600414/

Civismo y Democracia – Libertad de Prensa y Democracia : https://civismoydemocracia.es/libertad-de-prensa-y-democracia/

El Mundo – Periodismo en las Redes Sociales: https://www.elmundo.es/opinion/2016/12/22/585ad399468aebc9758b4599.html

 

Antonio García Trevijano, La gran mentira (2020): https://www.youtube.com/watch?v=Z2M5hzJVFVo

 

Whydemocracy I: https://www.youtube.com/watch?v=k8vVEbCquMw

Whydemocracy II: https://www.youtube.com/watch?v=UoP_mSIHqTY

Ssociologos – La ley de hierro de la oligarquía: partidos políticos en democracia que no son organizaciones democráticas:

https://ssociologos.com/2014/03/24/la-ley-de-hierro-de-la-oligarquia-partidos-politicos-en-democracia-que-no-son-organizaciones-democraticas/

 

Constitución española – Sobre la libertad de expresión:

https://app.congreso.es/consti/constitucion/indice/titulos/articulos.jsp?ini=20&tipo=2#:~:text=Art%C3%ADculo%2020,cualquier%20otro%20medio%20de%20reproducci%C3%B3n.&text=d

Casos Aislados – Todos los casos de corrupción en España: http://www.casos-aislados.com/

Libertad Digital: Lo que Pablo Iglesias esconde cuando habla de democracia: https://www.libertaddigital.com/espana/politica/2014-07-15/lo-que-pablo-iglesias-esconde-cuando-habla-de-democracia-1276523796/

 

El País – Escohotado – Idiotas (1993): https://elpais.com/diario/1993/05/05/opinion/736552801_850215.html

 

Pablo Iglesias sobre el término de democracia, nacionalismos e izquierda y la tv: https://www.youtube.com/watch?v=wtD6bX446AU

 

Libre Mercado – Se dispara el numerador y se hunde el denominador: la bomba de la deuda pública española:

https://www.libremercado.com/2021-01-25/jose-maria-rotellar-un-mes-mas-escalada-deuda-espana-deficit-6701271/

 

El Mundo – Pedro Sánchez crea el Gobierno más grande de la Unión Europea: https://www.elmundo.es/espana/2020/01/14/5e1cc02321efa0d40d8b468c.html

 

Vozpópuli – El Gobierno tiene 1.200 asesores contratados a dedo, la mayor cifra de la democracia:

https://www.vozpopuli.com/economia-y-finanzas/gobierno-pedro-sanchez-asesores-contratados-democracia_0_1410159412.html

 

El Economista – La deuda pública de España creció en 9.700 millones en septiembre y escala hasta el 114% del PIB, en máximos de 118 años: https://www.eleconomista.es/economia/noticias/10891161/11/20/La-deuda-publica-de-Espana-crecio-en-9700-millones-en-septiembre-y-escala-hasta-el-114-del-PIB-en-maximos-de-118-anos.html#:~:text=La%20deuda%20p%C3%BAblica%20cerr%C3%B3%202019,95%2C5%25%20del%20PIB

 

La Vanguardia – Otros políticos que falsearon su currículum y cómo acabaron: https://www.lavanguardia.com/politica/20180414/442525909203/otros-politicos-falsearon-curriculum-como-acabaron.html#foto-4

 

El País – Aguirre dice en una biografía que no llega a fin de mes: https://elpais.com/elpais/2006/11/21/actualidad/1164100624_850215.html

 

ABC – Un ingeniero denuncia la tesis de Sánchez para que le retiren el doctorado: https://www.abc.es/espana/abci-ingeniero-denuncia-tesis-sanchez-para-retiren-doctorado-202105231952_noticia.html

 

El Independiente – ¿Qué es un aforado y cuántos hay en España?: https://www.elindependiente.com/politica/2018/09/17/aforados-cuantos-espana/

 

La Información – ¿Cuál es la pensión de jubilación de los presidentes? Sueldo vitalicio y chófer:

https://www.lainformacion.com/economia-negocios-y-finanzas/pension-jubilacion-presidentes-gobierno-elecciones-gonzalez-zapatero-aznar-rajoy/6517184/?autoref=true

Uppers – Ministros, diputados y otros cargos públicos, cuándo y por qué tienen derecho a pensión vitalicia: https://www.uppers.es/economia-y-dinero/pensiones-y-jubilacion/pension-vitalicia-be5m_18_2960745156.html

 

Datos Macro – Deuda Pública de España: https://datosmacro.expansion.com/deuda/espana

ABC – Casi la mitad de la deuda española está ya en manos de inversores extranjeros: https://www.abc.es/economia/abci-casi-mitad-deuda-espanola-esta-manos-inversores-extranjeros-202006221553_noticia.html

Las Provincias – España paga 3,35 millones a la hora por intereses de la deuda pública: https://www.lasprovincias.es/economia/deuda-publica-intereses-espana-20200102174207-ntrc.html

 

El Economista – Amancio Ortega paga 1.168 millones de euros en impuestos, un tercio de ellos en España: https://www.eleconomista.es/empresas-finanzas/noticias/10706513/08/20/Amancio-Ortega-paga-1168-millones-de-euros-un-impuestos-un-tercio-de-ellos-en-Espana.html#:~:text=Construcci%C3%B3n-,Amancio%20Ortega%20paga%201.168%20millones%20de%20euros%20en%20impuestos%2C%20un,Amancio%20Ortega%2C%20fundador%20de%20Zara.

 

Juan Ramón Rallo – ¿Son sostenibles las pensiones públicas o son inevitables los recortes?: https://www.youtube.com/watch?v=YKC2gL72wlA&t=1162s

Instagram: https://www.instagram.com/juanramonrallo/?hl=es

Youtube: https://www.youtube.com/user/juanrallo

 

El Mundo – Educación, Igualdad, Defensa… Así son los Presupuestos para 2021 partida por partida: https://www.elmundo.es/economia/macroeconomia/2020/10/28/5f998c50fc6c83d35e8b4584.html

Hacienda – PGE, 419: https://www.sepg.pap.hacienda.gob.es/sitios/sepg/es-ES/Presupuestos/PGE/PGE2021/Documents/LIBROAMARILLO2021.pdf

Fundación Ciudadana Civio – Gráfico sobre en qué se gasta PGE 2021 en porcentaje: https://dondevanmisimpuestos.es/politicas#view=functional&year=2021

 

Newtral – La presión fiscal: los seis puntos que nos separan de Europa: https://www.newtral.es/diferencia-entre-presion-fiscal-justicia-fiscal/20200602/

El Economista – España está entre los cinco países de la OCDE con mayor esfuerzo fiscal: https://www.eleconomista.es/economia/noticias/10724032/08/20/Espana-esta-entre-los-cinco-paises-de-la-OCDE-con-mayor-esfuerzo-fiscal.html

Ecoteuve – Pedro Baños cree que la participación de Yibing en ‘El hormiguero’ es propaganda china: https://ecoteuve.eleconomista.es/programas/noticias/10500619/04/20/Pedro-Banos-cree-que-la-participacion-de-Yibing-en-El-hormiguero-es-propaganda-china.html

El Economista – China acelera en 2020 la inversión en España tras bajarla un 95% en 2019: https://www.eleconomista.es/empresas-finanzas/noticias/10318842/01/20/China-acelera-en-2020-la-inversion-en-Espana-tras-bajarla-un-95-en-2019.html#:~:text=China%20ha%20arrancado%202020%20con,un%20informe%20de%20Baker%20McKenzie.

El Economista – China gana la batalla económica mundial: así aprovecha Pekín la crisis del covid-19: https://www.eleconomista.es/economia/noticias/10831746/10/20/China-gana-la-batalla-economica-mundial-asi-aprovecha-Pekin-la-crisis-del-covid19.html

Panamá Post – Biden prohíbe vincular el COVID-19 con China: https://panampost.com/milagros-boyer/2021/01/27/biden-prohibe-vincular-el-covid-19-con-china/

El Mundo – Documentos filtrados revelan el mal manejo del Covid-19 en China en sus inicios: https://www.elmundo.es/ciencia-y-salud/salud/2020/12/01/5fc5f3a2fc6c83a4028b464f.html

20 Minutos – Seis de 138 militares que viajaron a los juegos de Wuhan dan positivo a anticuerpos del coronavirus: https://www.20minutos.es/noticia/4297980/0/militares-juegos-wuhan-positivo-anticuerpos-coronavirus/

La Información – Año Nuevo Chino: alerta global ante una pandemia del misterioso coronavirus: https://www.lainformacion.com/mundo/ano-nuevo-chino-alerta-global-ante-una-pandemia-del-misterioso-coronavirus/6538142/

Infobae – Xi Jinping les prohibió a los médicos de Wuhan hablar sobre el inicio del coronavirus: la ley que contempla penas de muerte: https://www.infobae.com/america/mundo/2020/11/27/xi-jinping-les-prohibio-a-los-medicos-de-wuhan-hablar-sobre-el-inicio-del-coronavirus-la-ley-que-contempla-penas-de-muerte/

Antena 3 Noticias – La OMS acusa a China de bloquear la investigación del coronavirus en Wuhan mientras que el país asiático lo niega: https://www.antena3.com/noticias/mundo/oms-acusa-china-bloquear-investigacion-coronavirus-wuhan-mientras-que-pais-asiatico-niega_202101065ff58f633005ce000103bf98.html

ABC – La viróloga china, a Iker Jiménez: «El coronavirus es un arma biológica creada para atacar al ser humano»: https://www.abc.es/play/television/noticias/abci-virologa-china-iker-jimenez-coronavirus-arma-biologica-creada-para-atacar-humano-202010231040_noticia.html?ref=https:%2F%2Fwww.google.com%2F

The Economist – Índice de democracia 2020: https://pages.eiu.com/rs/753-RIQ-438/images/democracy-index-2020.pdf?mkt_tok=eyJpIjoiWlRjelpEUTJNbU0xTTJZMCIsInQiOiJBUlhZQ29yZGJUVkdGc0FweTk4dDZYS0xIeW91OXh2QTdYcG9JcGl5OXE5MzNUZ3FXRm43czc5dzB6RGlibjVIZFFNOEF6andRYTZ1SGJwXC9XUTRNMTFRRm9pTE5VOTVRREk2VEJSY2VUVkxDWGh1bmdCNGdadVp6ZzlmTk9uUlQifQ%3D%3D

 

Material recomendado:

Whymaps – Explicación del sistema democrático

https://www.youtube.com/watch?v=k8vVEbCquMw

Whymaps – Qué es realmente la democracia

https://www.youtube.com/watch?v=UoP_mSIHqTY

 

EsRadio – Lección de Federico a Podemos sobre Al-Andalus

https://www.youtube.com/watch?v=NsCay-iHOmA&t=39s

 

La Caída del Imperio Romano por Jesús Huerta de Soto

https://www.youtube.com/watch?v=6PcaciZean4

 

Juan Ramón Rallo – El día en que el profesor Bastos pronosticó ante Monedero el futuro de Podemos

https://www.youtube.com/watch?v=ZXI7wBdpiYo

 

El Independiente – lo que Sánchez dijo de Iglesias y ahora se tendrá que tragar

https://www.elindependiente.com/politica/2019/11/12/lo-que-sanchez-dijo-de-iglesias-y-ahora-se-tendra-que-tragar/

El País – El triple salto de Lola

https://elpais.com/politica/2020/01/13/actualidad/1578947699_486846.html

El Confidencial – Nuevos audios de Delgado: confidencias a Villarejo y alusión homófoba a Marlaska

https://www.elconfidencial.com/espana/2018-09-25/dolores-delgado-villarejo-audios-garzon-marlaska_1620479/

El Liberal – ¿La Fiscalía de quién depende?

https://www.youtube.com/watch?v=41ABV9F4ncg

 

Libertad Digital – Expertos jurídicos: “El plan del Gobierno contra la ‘desinformación’ crea un Ministerio de la Verdad”

https://www.libertaddigital.com/espana/2020-11-05/plan-gobierno-desinformacion-crear-ministerio-comisario-politico-verdad-6678144/

Álvaro Bernard – ¿Por qué decía Trevijano que en España hay corrupción?

https://www.youtube.com/watch?v=tfRKt0eGSK4&t=652s

El Mundo – El PSOE elige a Íñigo Errejón para presidir la Comisión Anticorrupción del Congreso

https://www.elmundo.es/espana/2020/02/13/5e454d49fc6c83fc098b4667.html

Rubén Gisbert – La corrupción política más grande de España en los PGE

https://www.youtube.com/watch?v=boyLjsmdAYo

El Español – Así cuida Pedro Sánchez su gran corte de asesores: dispara el gasto un 115% y con un 18% más de bonus

https://www.elespanol.com/espana/20201129/cuida-pedro-sanchez-corte-asesores-dispara-gasto/539197207_0.html

Confilegal – Sobre la constitucionalidad de la Ley Integral de violencia de género

https://confilegal.com/20191220-sobre-la-constitucionalidad-de-la-ley-integral-de-violencia-de-genero/

El Independiente – Pedro Sánchez y siete ministros cobran del Congreso una dieta de hasta 1.959 € al mes

https://www.elindependiente.com/politica/2020/06/21/pedro-sanchez-y-siete-ministros-cobran-del-congreso-una-dieta-de-hasta-1-959-e-al-mes/

ABC – El PSOE y sus socios tumban la comisión de investigación sobre la gestión de la pandemia

https://www.abc.es/sociedad/abci-psoe-y-socios-tumban-comision-investigacion-sobre-gestion-pandemia-202009291623_noticia.html

El Independiente – PSOE, PP y Podemos tumban una propuesta de Cs para castigar a quienes no cumplan con Transparencia

https://www.elindependiente.com/espana/2020/12/10/psoe-pp-y-podemos-tumban-una-propuesta-de-cs-para-castigar-a-quienes-no-cumplan-con-transparencia/

Álvaro Bernard -Todo lo que necesitas saber sobre el Consejo General del Poder Judicial

https://www.youtube.com/watch?v=9ztcj5D2pAo&t=1s

Contra TV – Un Magistrado da claves para discernir si el Gobierno ha cometido delito en la gestión del COVID-19

https://www.youtube.com/watch?v=cHyovrpR9YY&t=742s

Álvaro Bernard – El poder absoluto del partido que gobierna

https://www.youtube.com/watch?v=W1f5y3OR6NE

 

20Minutos – Europa alerta a España ante la reforma del Poder Judicial y dice que la mitad del CGPJ “debería” ser elegido por los jueces

https://www.20minutos.es/noticia/4558328/0/europa-alerta-espana-reforma-poder-judicial/

Juan Ramón Rallo – El fraude de los planes de pensiones

https://www.youtube.com/watch?v=wYg8Kgtup10

Daniel Montero Bejerano, La Casta. El increíble chollo de ser político en España (2009)

Periodista Digital – Daniel Montero – ‘La Casta’

https://www.youtube.com/watch?v=fLG3HTtBzyg

El Mundo Crónica – El chollo de la casta política en España

https://www.elmundo.es/suplementos/cronica/2009/731/1255816803.html

La Sexta – Entrevista a Salvador Illa sobre cómo Pedro Sánchez le contactó para ofrecerle en ministerio

https://www.lasexta.com/programas/salvados/mejores-momentos/este-fue-el-momento-personal-mas-duro-de-salvador-illa-de-toda-la-pandemia-que-no-podra-olvidar-me-siento-responsable_202012135fd67e5dd4aa1e00012d6953.html

ABC – Así rechazaba Pablo Iglesias expresamente «decir España» y «utilizar» la bandera española

https://www.abc.es/espana/abci-rechazaba-pablo-iglesias-expresamente-decir-espana-y-utilizar-bandera-espanola-201811080935_video.html

Periodista Digital – María Blanco: “Nos han comido la cabeza para que pensemos que pagar menos impuestos está mal”

https://www.youtube.com/watch?v=5zI5Wd0jgsI&t=3s

El Economista – Impuestos a los ricos: ahuyentar el dinero y perjudicar a los pobres

https://www.eleconomista.es/economia/noticias/10513428/04/20/Impuestos-a-los-ricos-ahuyentar-el-dinero-y-perjudicar-a-los-pobres.html

Juan Ramón Rallo – La tasa Google sí la pagaran las pymes

https://www.youtube.com/watch?v=GEb6kj94CIE&t=778s

Juan Ramón Rallo – Todos los impuestos de España, uno a uno

https://www.youtube.com/watch?v=7XV32CugaXY&t=742s

 

Sobre la utilización populista del victimismo y los privilegios en España

Inocente Duke – LA NEO-IZQUIERDA / EL DESENLACE

https://www.youtube.com/watch?v=BaHf3VuC2q4&t=609s

El Mundo – “Comunismo por puntos: la nueva tecnología para medir el valor social de los ciudadanos”

https://www.elmundo.es/tecnologia/2018/10/31/5bd8c1bfe2704e526f8b4578.html

Statista – ¿Qué países están más endeudados con China?

https://es.statista.com/grafico/19693/paises-que-mas-le-deben-a-china/

La voz de César Vidal – No tendrás nada y serás feliz

https://cesarvidal.com/blog/actualidad/no-tendras-nada-y-seras-feliz

World Economic Forum – Ahora es el momento de un “gran reinicio”doc

https://es.weforum.org/agenda/2020/06/ahora-es-el-momento-de-un-gran-reinicio/

César Vidal – El Gran Reseteo: capitalismo inclusivo: el viejo camino a la perdición

https://www.youtube.com/watch?v=tGLVKP7p4HM

Jano García – Soros, el foro de Davos y el papel de China con Pedro Baños y Javier Villamor

https://www.youtube.com/watch?v=V-a6YaLYdoQ

Documental sobre las teorías de Antonio García-Trevijano – Frente a la gran mentira

https://www.youtube.com/watch?v=Z2M5hzJVFV